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Conferencia de las Naciones Unidas Sobre

Asentamientos Humanos (Habitat II).

Declaración Final.

Asamblea Mundial de Ciudades y Autoridades Locales.

Estambul, 30 y 31 de Mayo de 1996.

Nosotros, los representantes de las autoridades locales del mundo entero, al servicio de los ciudadanos y ciudadanas de comunidades rurales y urbanas, de ciudades pequeñas, medianas y grandes, de metrópolis y de regiones, y que participamos en la Asamblea Mundial de Ciudades y autoridades Locales, organizada por el Comité Director de Autoridades Locales para Habitat II y sus Asociaciones (G4+), en el marco del Foro de Asociados de la Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos. Somos conscientes que:

1) el mundo está cambiando y está en vías de una serie de transformaciones de envergadura, que modifican fundamentalmente tanto la percepción del mismo como su futuro, en relación al pasado;

2) el mundo se hace cada vez más urbano y muy pronto un hábitat urbano será la norma para la mayoría de las personas, lo que implica la necesidad de familiarizarse en todas partes con los modos de gobierno y de gestión adoptados a las sociedades urbanas;

3) el mundo se estrecha con la revolución de los medios de comunicación, lo que intensifica las relaciones entre las naciones y los pueblos e incrementa la consciencia de la interdependencia entre todos, tanto en lo que concierne a la gestión del medio ambiente como a la del desarrollo, a los problemas sociales o de seguridad;

4) la globalización en curso provoca la universalización de las aspiraciones al respecto de los derechos fundamentales , en particular en lo que se refiere a la gestión de los asentamientos humanos;

5) el mundo se fractura y la modernización y la competencia que la acompaña van frecuentemente de la mano con la exclusión, tanto a nivel nacional como local;

6) el mundo debe reorganizarse y ajustarse ante los desafíos inéditos que deberá afrontar en todos los aspectos, lo que coloca a cada institución y a cada actor en una posición de aprendizaje, tanto ante la comprensión como ante la gestión de una realidad que se hace cada día más compleja;

7) el mundo debe revisar sus modos de pensar y de actuar, a fin de implementar asentamientos humanos viables, solidarios, más sanos y más seguros. Para alcanzar este objetivo, resulta necesario el desarrollo de principios directores coherentes a medio y largo plazo y la adopción de nuevos procedimientos de negociación, cooperación y asociación para ponerlos en práctica.

Para contribuir al desarrollo de estos principios directores y para definir los procesos de asociación necesarios a los efectos de asentamientos humanos viables, solidarios, más seguros y más sanos,

Nosotros reafirmamos que:

1) la ciudad, como lugar fundamental de interacción y de intercambio sociales, debe ser reconocida como el asentamiento humano pivote, alrededor y en el seno del cual se jugarán de más en más el crecimiento y el desarrollo durables, el bienestar y la cohesión social de la mayoría de las poblaciones, la capacidad de adaptación y de innovación técnica, social, cultural y política, la invención de nuestro futuro y la visión renovada del progreso de la humanidad y del devenir de nuestras civilizaciones. Este reconocimiento no significa la ignorancia de los rasgos negativos de las ciudades, tales como el desarrollo de la miseria física y moral, el incremento de la inseguridad, el deterioro de las condiciones y del cuadro de vida de una parte creciente de los ciudadanos, los efectos destructivos sobre el medio ambiente y la gestión de los recursos naturales. Por lo contrario, pone en relieve la urgencia que existe en encontrar remedios eficaces para estos problemas;

2) el futuro de nuestras ciudades debe ser concebido y organizado en función del principio del desarrollo humano durable;

3) deben realizarse todos los esfuerzos posibles para que las ciudades sean más atentas a los enfoques de una gestión durable del medio ambiente,-incluyendo la preservación del patrimonio histórico, cultural y natural- economías en el consumo de los recursos naturales no renovables y la tierra, más sensibles a la contaminación del aire y del agua y más consciente de los problemas de reducción y de reciclaje de los desechos;

4) todos los esfuerzos deben ser hechos para resolver los problemas de la congestión y polución de las ciudades 'pequeñas causadas por el crecimiento del tráfico;

5) todos los esfuerzos deben ser hechos para que las ciudades vivifiquen las áreas rurales en lugar de pauperizarlas, lo que implica una mayor consideración de la interdependencia entre las ciudades y el campo;

6) Todos los esfuerzos deben ser hechos para que las ciudades se preocupen más y mejor de la integración social y de la lucha contra la exclusión, a fin de evitar el debilitamiento o la ruptura de los lazos sociales y de poner en peligro el sentimiento de pertenencia y la noción de ciudadanía. Esto debería incluir acciones destinadas a comprometer a todos los sectores y grupos sociales en el proceso de gobierno municipal, incluyendo la preparación presupuestaria;

7) en consecuencia, el desarrollo humano durable debe ser, ante todo, concebido y vivido a nivel local, el nivel más competente para movilizar concretamente las iniciativas de la base en vista del bienestar individual y colectivo real, al mismo tiempo que se respeta el apropiado rol del Estado en materia económica y social;

8) las políticas de descentralización deben convertirse en el enfoque privilegiado en cuanto a la promoción del desarrollo humano durable y de la buena gestión de los asentamientos humanos, puesto que un asentamiento humano de un nivel dado es tanto mejor gestionado en tanto que las decisiones que le conciernen son tomadas a su nivel (según el principio de autonomía); y es tanto mejor gobernado en tanto que las instancias que lo dirigen son próximas (según el principio de proximidad) y son designadas sobre bases democráticas;

9) las políticas de descentralización deben reconocer a las colectividades locales un rol estratégico en el incentivo a la expresión y a la movilización de las energías locales, en participación de la población en la responsabilidad de sus asuntos propios y en la implementación de las estructuras materiales e institucionales necesarias para el desarrollo local, en forma complementaria a los esfuerzos de los Estados y de los otros actores;

10) a fin de jugar completamente su rol en este plano, las autoridades locales deben estar legalmente constituidas, con las competencias adecuadas,, deben estar en condiciones de ejercer plenamente y sin obstáculos las responsabilidades que le son reconocidas, deben estar en condiciones de disponer de los recursos financieros y humanos y de las capacidades de gestión y capacitación necesarios;

11) todos los asentamientos humanos son cada vez más interdependientes, teniendo en cuenta los flujos crecientes de intercambios comerciales y diversos que se establecen entre ellos. La intensidad de estas relaciones crea la necesidad, para los gobiernos locales a todos los niveles, de fijar modalidades estables y durables de cooperación financiera, social, técnica y cultural, entre los asentamientos humanos. Esta necesidad vigorosamente confirmada en la Conferencia de Dubai sobre Mejores Prácticas y en Su Declaración.

Sobre las base de estas orientaciones, y en vista de nuestro objetivo común de convertir a nuestras regiones, metrópolis, ciudades y pueblos en asentamientos humanos viables, solidarios, sanos y seguros,

Nosotros los delegados a la Asamblea Mundial de Ciudades y Autoridades Locales, nos comprometemos a:

1) tomar un papel activo en la respuesta a los desafíos a los que está confrontada la humanidad y a luchar resueltamente a nuestro nivel contra la pobreza, la ignorancia, la intolerancia, la discriminación, la exclusión, la inseguridad, la degradación del medio ambiente, la uniformización cultural; y promover y fortalecer nuestra acción por los derechos y bienestar de los niños, loo que debería ser considerado como un indicador esencial de una sociedad saludable y de un buen gobierno;

2) promover en el seno de nuestras regiones, metrópolis, ciudades y pueblos, políticas fundadas en el desarrollo participativo, apoyándonos en una asociación activa con el conjunto de las fuerzas vivas locales (comunidad de base, asociaciones de barrio o de poblaciones, organizaciones no gubernamentales, sector privado, grupos de profesionales y sindicatos, etcétera);

3) buscar los modos de administración adoptados a la complejidad y a la especificidad del nivel local y los métodos apropiados de financiamiento y de gestión de los asentamientos humanos, incluyendo la planificación regional;

4) mejorar la transparencia y eficacia de la gestión de nuestras regiones, metrópolis, ciudades y pueblos, teniendo como preocupación fundamental el proveer a la población un servicio que corresponda a sus necesidades, favoreciendo de esta manera el desarrollo de un compromiso cívico;

5) ofrecer a las mujeres todas las oportunidades para la participación y acceso pleno a la toma de decisiones municipales adoptando las medidas necesarias para una distribución equitativa de poder y de autoridad;

6) reforzar la cooperación directa entre nuestras colectividades, con el apoyo de las asociaciones nacionales, regionales e internacionales de autoridades locales, a fin de favorecer los lazos entre los pueblos y los intercambios de experiencias y la asociación entre actores locales. Esta cooperación nos ayudará también a construir una visión local de los elementos futuros en juego y a establecer estrategias de acción adaptadas, en un diálogo constructivo con los Estados, la comunidad internacional, el sector privado, las ONGs y los otros asociados de la sociedad civil;

7) extraer el mejor partido posible del potencial de transformación que ofrecen los nuevos desarrollos tecnológicos, a fin de implementar configuraciones mejor fijadas de cooperación descentralizada, en particular a través de la asistencia técnica, los intercambios de tecnología y de conocimientos, la colaboración entre profesionales;

8) desarrollar un diálogo constructivo con los Estados, la comunidad internacional y el conjunto de asociados, sobre las prácticas y las actividades a nivel local, en particular a través de la difusión de información y de la producción de indicadores locales específicos, para facilitar la adopción de decisiones;

9) trabajar para una mejor concertación entre nuestras actividades específicas, sobre todo a través de la coordinación mundial de ciudades y autoridades locales establecida durante la presente Asamblea. Esta coordinación será nuestro portavoz ante la comunidad internacional, con la cual negociará en particular las modalidades de implementación a nivel local del plan de acción global de la agenda Hábitat;

10) participar plenamente en el cumplimiento de la resolución de Naciones Unidas solicitando por lo menos el 0.7% del PNB de los países desarrollados sean destinados a los programas de cooperación con los países en vías de desarrollo;

11) implementar las recomendaciones de la Conferencia en lo que nos concierne a través de los Comités Nacionales para Habitat II y evaluar su impacto al nivel de nuestras entidades respectivas;

12) colaborar con la UNESCO en la institución de un Premio de Alcaldes por la Paz, a ser otorgado a iniciativas relevantes tomadas por autoridades locales en la implementación de una cultura de paz en la vida cotidiana.

Nosotros solicitamos al Sector Privado:

1) que reconozca las responsabilidades y oportunidades del buen comportamiento cívico en el ejercicio de sus actividades propias; 2) Que se una a nosotros en la búsqueda de formas nuevas de cooperación y de asociación entre los sectores público y privado.

Nosotros solicitamos a las Asociaciones Internacionales de Municipios y Autoridades Locales:

1) Que trabajen por el establecimiento de una coordinación permanente para que sea el interlocutor y asociado institucional de Naciones Unidas y de sus agencias especializadas.

2) Encargar al Grupo4+ el constituirse en una coordinación permanente del movimiento de ciudades y autoridades locales, dotado de una presidencia rotatoria que tenga la autoridad de representación de su comunidad y actuando por delegación de un Consejo de Presidentes, provista de un secretariado propio financiado por las organizaciones que la compongan.

3) Cuidar que la coordinación así creada se otorgue, tan pronto sea posible, un estatuto que le permita evolucionar hacia alguna forma de federación que reúna el conjunto de las organizaciones internacionales de ciudades y autoridades locales, reconocida institucionalmente por las Naciones Unidas.

4) Establecer en el marco de esta coordinación un comité técnico para explorar posibilidades y medios, a fines de establecer un fondo internacional para el desarrollo humano.

Nosotros solicitamos a los Estados:

1) el reconocimiento del rol motor de las ciudades en el desarrollo durable y la implementación de políticas que tiendan a movilizar más los recursos en vistas del desarrollo urbano, reconociendo al mismo tiempo las necesidades de los sectores rurales;

2) en consecuencia, la iniciación de acciones apropiadas que favorezcan la oferta de terrenos constructibles y de viviendas, la seguridad de la locación y el funcionamiento fluido de los mercados de suelos e inmobiliarios, y el apoyo a las inversiones de los sectores público y privado en las infraestructuras y los servicios urbanos;

3) que mantengan los Comités Nacionales establecido sobre una base de asociación para Habitat II, a fines de asegurar las condiciones de un diálogo constructivo a nivel nacional;

4) de comprometerse, a continuar e intensificar las políticas de descentralización y de asegurarse que el principio de subsidiariedad sirva de guía a la asignación de responsabilidades y de recursos a los diversos niveles de gobierno, en lo que se refiere a la administración y gestión de los asentamientos humanos,

5) de implementar el cuadro institucional y legal de ejercicio de la democracia local, a fin de favorecer una representación democrática real a nivel local;

6) de acordar una autonomía constitucional y legal a las colectividades locales, en relación a su rol fundamental en la gestión de asentamiento humanos y dada su contribución a la preservación de la paz civil y a la organización del desarrollo sustentable a nivel local, dentro del marco legal nacional relevante;

7) apoyar y favorecer las asociaciones nacionales de poderes locales en su acción de estructuración y reforzamiento de las capacidades del medio local y de comprometerse a consultarlas sobre todos los problemas que conciernen a las responsabilidades y misiones de las colectividades locales;

8) reconocer y facilitar la cooperación municipal internacional y otras formas de cooperación descentralizada, reconociendo la cooperación descentralizada como una forma pertinente de cooperación, complementaria a la cooperación bilateral y multilateral y susceptible de articularse con las mismas;

9) de asegurar una distribución equitable de recursos a las colectividades locales, en proporción a sus necesidades, con el objetivo de apoyarlas en su batalla contra la pobreza y la desocupación y para darles los medios que permitan asegurar condiciones decentes de hábitat para sus poblaciones.

Nosotros solicitamos a la comunidad internacional que:

1) el desarrollo humano durable sea colocado como una de las prioridades de los programas de las agencias multilaterales, de una manera coordinada y complementaria, con una movilización adaptada de los recursos;

2) que los gobierno nacionales y las instituciones internacionales desplieguen sus mejores esfuerzos para apoyar a aquellos países que todavía no tienen autoridades locales democráticamente electas para que introduzcan, lo más rápidamente posible, las disposiciones constitucionales o legales necesarias que permitan que sus ciudadanos elijan libremente sus representantes legales lo antes posible;

3) diseñar en asociación con las asociaciones representativas de autoridades locales, una carta mundial de autonomía local que establezca los principios básico que deberían sustentar todo el sistema democrático local, que sirva como guía para los gobiernos nacionales y las agencias internacionales. la base de esta carta residiría en el principio de subsidiariedad o de proximidad, donde las decisiones sean tomadas por el nivel más cercano a los ciudadanos ( municipalidad o ciudad) y que sólo lo que el nivel local no pueda atender sea referido a un nivel superior.

4) la Agenda Hábitat y su plan global de acción debe incorporar explícitamente los vínculo e interfaces con los planes nacionales y las agendas locales, tomando en consideración las especificidades y prioridades regionales. La definición y la organización de estas interfaces debería tomar en cuenta la experiencia acumulada por las colectividades locales en la implementación de las Agendas 21 locales, coherentemente con la Agenda 21 global adoptada por la Conferencia de Río de Janeiro sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo;

5) se comprometa un esfuerzo a nivel mundial, en colaboración con la asociaciones nacionales, regionales e internacionales de autoridades locales, a fin de sostener los programas de formación existentes y llevar adelante programas nuevos, adoptados a la realidad de cada región con el objetivo de preparar mejor a los líderes y responsables locales, para una gestión eficaz y durable de los asentamientos humanos;

6) se reconozca el lugar de la cooperación directa entre ciudades y colectividades locales en la cooperación internacional, que dicha cooperación sea integrada en los programas bi y multilaterales de cooperación y de ayuda al desarrollo y que se le asignen medios significativos para su desenvolvimiento;

7) la composición de la Comisión de Asentamientos Humanos se abra a representantes de ciudades y autoridades locales designados por sus asociaciones internacionales, para asegurar las condiciones de un diálogo constructivo al nivel internacional;

8) las asociaciones nacionales, regionales e internacionales de autoridades locales sean sistemáticamente incorporadas como asociadas-clave en los mecanismos de recolección, disposición y difusión de la información que concierne a las ciudades y las colectividades locales en las actividades que se desarrollen a tal efecto, en acuerdo con el Programa de indicadores y las iniciativas sobre las Prácticas Exitosas. Esta actividad de recolección de informaciones no debería realizarse en detrimento de las cooperaciones concretas entre ciudades y colectividades locales;

9) la coordinación permanente acordada por esta Asamblea Mundial sea reconocida y considerada como el interlocutor apto para negociar, en nombre de las ciudades y autoridades locales, las orientaciones referidas al desarrollo urbano y la gestión de los asentamientos humanos, en el cuadro del desarrollo sustentable mundial, y la implementación de los programas de cooperación y de ayuda al desarrollo;

10) que explore con la coordinación permanente aquí establecida, las vías y medios para mejorar la eficacia de la cooperación y de la ayuda al desarrollo y para aumentar los recursos destinados al desarrollo urbano y a la gestión municipal.

Estambul, 31 de mayo de 1996


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