Expediente de queja número: 29/99.Quejoso: Roberto Hernández Montalvo. Grupo étnico: mixteco. Tipo de violación sufrida: afectación a la propiedad y patrimonio de las personas, abuso de autoridad, fabricación de delitos y presunta responsabilidad. Lugar de los hechos: Tlapa, Guerrero. Autoridad señalada como responsable: Elementos de la Policía Judicial del Estado destacamentados en Tlapa, Gro. Fecha de interposición de queja: 3 de diciembre de 1999. Descripción del caso: Este día compareció de manera voluntaria y personal el C. Roberto Hernández Montalvo, de 29 años de edad, originario y vecino de la comunidad de Tototepec, Municipio de Tlapa Guerrero, casado, perteneciente a la etnia mixteca, de ocupación enganchador de jornaleros agrícolas, para manifestarnos hechos delictivos que sufrió por parte de dos elementos de la Policía Judicial del Estado, destacamentados en esta ciudad. H e c h o s: Refirió el compareciente que en ese mismo día 3 de diciembre de 1999, siendo aproximadamente las 22:00 horas y en razón a sus funciones de enganchador de jornaleros agrícolas, envió un camión con 29 personas a bordo rumbo a Culiacán, Sinaloa, para trabajar en los campos de ese lugar en el corte de jitomate. Posteriormente mencionó que como a las 10:30 de la noche de ese mismo día un amigo de nombre Alberto Gálvez, lo invitó a tomarse una cerveza en una cantina ubicada sobre la carretera Tlapa Chilpancingo, como a 300 metros antes de llegar al puente del río jale. Agrega también que su amigo se tomó alrededor de ocho cervezas y que él lo estuvo acompañando hasta cerca de las dos de la madrugada hora en la que se retiró para dirigirse a dormir a la casa de su abuelo de nombre Miguel López, quien tiene su domicilio en la colonia Lázaro Cárdenas y que sería hasta el siguiente día que regresara a su lugar de origen. Tal es el caso de que cuando atravesaba por debajo del puente del Río Jale, fue interceptado por dos agentes de la policía judicial del Estado, quienes les dijeron "que pasó cabrón żdónde andas?, yo ya me voy para mi casa-danos chance vamos a revisarte", el compareciente refirió que les permitió que lo revisaran y para ello alzó sus manos. Uno de los judiciales procedió a revisarlo metiendo una de sus manos a la bolsa izquierda del pantalón del quejoso, sacándole de la misma la cantidad de $1,600.00 (un mil seiscientos pesos) que traía consigo en billetes de doscientos pesos, cantidad que le fue enviada por su patrón de nombre Sergio Paredes Verdugo, para que enviara un camión más de jornaleros agrícolas para el día diez de diciembre de ese mismo año. Manifestó que cuándo le sacaron el dinero les pidió de favor no se lo quitaran, pero un elemento le respondió "cállate cabrón por que te vamos a llevar ahorita", motivo por el cuál ya no le regresaron el dinero, por el contrario, lo subieron a la unidad que abordaban para después trasladarlo a la comandancia de dicha corporación, ubicada en ese entonces en la colonia aviación, lugar en el que no se encontraba nadie más. En seguida le ordenaron que se sentara para platicar con ellos, poniéndole una bolsa de plástico con marihuana dentro de una bolsa de su pantalón --esto lo supo por que ellos mismos le dijeron--, "mira lo que te encontramos en tu bolsa, párate aquí por que te vamos a tomar unas fotografías", seguidamente dichos elementos sacaron una cámara fotográfica y le tomaron dos expresiones al quejoso. Por su parte el compareciente les explicó que él no sabía de eso, pero que hicieran lo que quisieran con él ya que estaba en sus manos, aclarándoles que él no se dedicaba a cosas ilícitas por que su trabajo es de contratar a la gente para que se vaya a trabajar a los campos de otros Estados, mostrándoles su credencial que lo acreditaba como tal. Dichos agentes le respondieron que eso no les importaba por que lo habían encontrado con la marihuana. Le quitaron la credencial y le dijeron "vamos a ir a ver a don Enrique", y procedieron a subirlo al vehículo llevándolo a la casa de un tal Enrique, arriba del puente, al llegar como a las tres de la madrugada de ese día tocaron la puerta y se levantó una persona de nombre Mary, supuesta esposa del que buscaban, y quien se puso a hablar con uno de los judiciales ignorando el compareciente lo que platicaron. Poco después el mismo judicial se regresó al vehículo para hablar con su compañero que se encontraba dentro de la cabina a quién le sugirió "mira hay que entregarle un poco de lo que le quitamos a este joven, si quiera la mitad", a lo que su compañero respondió "no, hay déjalo, ábrele la puerta para que nos vayamos", abriéndole en seguida la puerta y lo bajaron de la unidad sin mediar ninguna otra palabra para posteriormente alejarse del lugar. Por su parte el compareciente se dirigió a casa de su abuelo para descansar. El apoyo que nos solicitó el compareciente, fue con la intención de que interviniéramos ante la policía judicial, para que se le hiciera la devolución de su dinero sin interponer denuncia, toda vez que temía represalias por parte de sus agresores. Sin embargo, se sugirió la necesidad de que el caso se abriera a investigación por lo delicado de los hechos. Durante la investigación la autoridad responsable optó por reintegrar el dinero sustraído del quejoso, como gesto de amigable composición. Lo preocupante del caso es que la misma judicial confirmó con dichos que el referido quejoso portaba objetos ilícitos, sin mayor abundamiento. Por su parte el quejoso aclaró, que con la devolución de su dinero no quería seguir con la prosecución de la queja por temor a que afectaran a su persona o familia. |