Expediente de queja número: 13/99.

Quejoso: Vicario Portillo Martínez.

Grupo étnico: mixteco.

Tipo de violación sufrida: abuso de autoridad, retención ilegal de vehículo automotriz, afectación a la propiedad y patrimonio de las personas.

Lugar de los hechos: Tlapa de Comonfort, Guerrero.

Autoridad señalada como responsable: Elementos de la Policía Judicial del Estado, Supervisor de Transportes Estatal y dos Agentes de Transito, ambas con destacamento en esta ciudad de Tlapa, Guerrero.

Fecha de interposición de queja: 23 de Agosto de 1999.

Descripción del caso:

El día antes señalado se presentó a este centro el C. Vicario Portillo Martínez, originario de Mixtecapa, municipio de San Luis Acatlán y vecino de esta ciudad de Tlapa de Comonfort, Guerrero, de ocupación profesor, perteneciente a la etnia mixteca, solicitándonos nuestra intervención, respecto a la actuación ilegal de miembros de la policía judicial del estado destacamentada en esta ciudad de Tlapa, el supervisor de transportes, así como de dos agentes de tránsito.

H e c h o s:

El compareciente nos manifestó, que el día 22 de agosto de 1999, siendo aproximadamente las trece horas, a la altura de la escuela primaria de niños migrantes "Aztlan", en el trayecto de la carretera Xalpatláhuac-Tlapa, fue interceptado por dos agentes de tránsito del Estado de nombres Dionicio Cano Vargas y Alejandro de éste último se ignoran sus apellidos, y por el supervisor de transportes del Estado de nombre Francisco López Mirón, quienes lo interceptaron y le retuvieron el vehículo en que viajaba, marca chevrolet, cabina color blanca y carrocería color roja, modelo 1990, de su propiedad, manifestándole a dicho profesor, que se había hecho acreedor a una Infracción por transportar pasaje sin contar con el permiso correspondiente, reteniendo por tal motivo la camioneta en que viajaba, y que utiliza para transportar refrescos, así como los documentos que traía: tarjeta de circulación y licencia de manejo. Refirió el compareciente, que al escuchar el porqué de la infracción, trató de llegar a un arreglo amistoso con los agentes de tránsito y el supervisor, al reconocer su error con el fin de que liberaran la camioneta y ahí terminara el problema, además de que los señores que venían a bordo le explicaron a los Agentes que eran amigos y compañeros del señor Vicario, toda vez que son miembros del consejo guerrerense 500 Años de resistencia indígena y que no estaba lucrando con ellos, que únicamente fue un favor que les hizo al traerlos de dónde los encontró que fue en el poblado de la Cienega, municipio de Malinaltepec, Guerrero.

Agregó el compareciente, que uno de los agentes de tránsito de nombre Alejandro, le dijo al supervisor de transportes que planteaba llegar a un acuerdo por $100,00. (cien pesos) como infracción, pero dicho supervisor se molestó y lo agredió, al decirle "no ni madres, no hay que entregarle la camioneta porque esta pinche gente no entiende" a lo que replicó el profesor Vicario, que no era la forma de expresarse de una autoridad, que no utilizara esos términos ofensivos, pero el supervisor respondió "vete a chingar tu madre, no vamos a llegar a ningún acuerdo tu carro se va a consignar en el corralón, ahí velo a recoger". Comentó que ambos se molestaron y el compareciente procedió a buscar las llaves de su camioneta, tomando por equivocación las llaves del vehículo de dicho supervisor, quien de inmediato reaccionó subiéndose a un carro particular que por ahí pasaba, poco más tarde regresó en compañía de elementos de la policía judicial de Tlapa, quienes llegaron abordo de una patrulla de dicha corporación al lugar de los hechos, y sin esperar más lo sometieron y le empezaron a propinar golpes en distintas partes de su cuerpo, sin mediar explicación alguna, dándole patadas tanto en la cabeza, cara, piernas y en el abdomen, al tiempo que le decían: "tú eres un hijo de la chingada, medio picudo". Acto seguido, lo aventaron en la parte trasera de la patrulla y lo mantuvieron boca abajo, dándole una patada en la nuca lo que provocó que se desmayara, sustrayéndole de la bolsa derecha delantera de su pantalón una cartera que contenía la cantidad de $3,000.00 (Tres mil pesos), credenciales y algunos documentos de la camioneta; volviéndole a propinar más patadas en el rostro. Al ver las agresiones de que estaba siendo víctima el señor Vicario por parte de la Policía Judicial, el señor Justo Morán, acompañante de la víctima, encaró a los agentes policiacos pidiéndoles que respetaran la integridad física del profesor, recalcándoles que no había ninguna razón para seguirlo golpeando, a lo que un elemento policiaco de manera prepotente le dijo: "tu quién eres hijo de la chingada, tú no eres nadie para decir lo que tenemos que hacer", identificándose como miembro de la organización 500 años de resistencia indígena.

Sin tomar en cuenta el reclamo del señor Justo Morán, los agentes policiacos siguieron golpeando al profesor Vicario, quien al ya no soportar las agresiones le dijo a su hijo de nombre Iván Portillo Gálvez de 14 años de edad, que le hablara por teléfono a su mamá para que ella pidiera apoyo a derechos humanos, recalcando un elemento de la policía Judicial "nos vale madre la comisión de derechos humanos", diciéndole al profesor: "tú ya cállate hijo de la chingada, si sigues hablando te va a ir peor". En tanto Máximo Portillo Marcelino, de 14 años de edad, dijo a los judiciales que le pidieran a su tío todos los papeles o el mismo carro que se lo llevaran, pero que no lo golpearan, espetando otro judicial: "tu pinche chamaco cállate" y lo empujaron. Poco después dejaron de golpearlo y según comenta el sobrino del compareciente Máximo Portillo, aventaron a su tío a una orilla del puente del Río Jale, con una patada. Por otra parte los elementos de tránsito trasladaron también la camioneta al puente, en dónde los mismos agentes de tránsito y el propio supervisor de transportes, al verlo totalmente golpeado e inconsciente, llevaron al agraviado con un médico de esta ciudad de nombre Abel Muñoz Pedroza, quien sin revisarle el cuerpo, ni las lesiones que mostraba extendió un documento a los agentes de tránsito en el que al parecer hacia constar que no presentaba lesiones.

Después de lo anterior-refirió el compareciente- el supervisor de transportes le dijo a aquél que recogiera su camioneta y que se fuera a su casa, pero por las condiciones en que se encontraba no pudo hacerse cargo de su vehículo por lo que se lo llevaron los agentes de tránsito conduciéndolo y lo dejaron a disposición de la delegación de transportes regional de la Montaña.

Como centro de derechos humanos, elaboramos el escrito de denuncia, mismo que se interpuso ante la agencia del ministerio público del fuero común del distrito judicial de Morelos iniciándose la averiguación previa MOR/SC/01/221/99, toda vez que como se aprecia del testimonio del agraviado y de sus acompañantes, tanto los agentes de tránsito como los elementos de la policía judicial del estado, estos últimos dependientes de la Procuraduría General de Justicia, no tan solo violentaron los derechos fundamentales del señor Vicario Portillo, sino también cometieron en su perjuicio conductas delictivas previstas y sancionadas en nuestra legislación penal local, encontrándose elementos suficientes motivo por el cual se consignó la averiguación previa al juzgado penal de primera Instancia el día 13 de marzo del año actual bajo el pedimento penal número 050/2000. Así también con fecha 26 de agosto de 1999, la comisión nacional de derechos humanos inició de oficio el expediente de queja número 99/3758-4 con motivo de la nota periodística publicada en el diario "El Universal". El 27 de agosto de ese mismo año. El día 31 de agosto de 1999, la CNDH, hizo llegar el oficio número V4/00027340 al quejoso Vicario Portillo, el cual entre otras cosas dice: ". . .un acuerdo en el que se resuelve que en virtud de no encontrarse datos y elementos que señalen que los hechos pudieran ser atribuibles a autoridades de carácter Federal, de conformidad con los artículos 3o y 33 de la Ley de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; 123 fracción I, 124 fracción VII, 125 y 127 de su Reglamento Interno, se le orienta para que acuda a la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Guerrero, correspondiéndole la Coordinación Regional de "La Montaña"..."