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BOLETÍN NO. 12

 

LA COMUNICACIÓN Y EL NUEVO SIGLO...

Cecilia Echeñique Pascal.

Estamos al final de una época y al comienzo de otra. Llegamos al 2000 sintiendo que nos falta mucho aun para ser más completos; siempre tenemos que prepararnos, siempre tenemos que revisarnos, ser valientes, ser prudentes y amorosos. La ciencia, la tecnología y las ciencias sociales hacen esfuerzos para que los seres humanos tengamos una calidad de vida cada día mejor, pero no pueden evitar que nuestro comportamiento a veces nos lleve contra la vida. Muchas veces actuamos sin sentir, sin pensar en los que viven junto a nosotros y los esfuerzos por mejorar se desvanecen cuando no vemos mas allá de nuestros ombligos.

En este devenir, en medio de la locura ésta la comunicación, desde la comunicación del saludo hasta los medios de comunicación y sus dispositivos tecnológicos. Quisiera comenzar ésta reflexión apuntando hacia el principio humano que sustenta nuestra conexión con el "otro", la necesidad de expresar y de intercambiar opiniones nace con el homo sapiens y se va sofisticando a medida que transcurren los cientos de años, así como vamos inventando herramientas para comunicarnos mejor y a mas distancia también nos vamos incomunicando y la comunicación se convierte en ausente, al parecer a mas sofisticación mas se va perdiendo este principio de comunicar. ¿Cómo nos enfrentamos hoy a la aldea global? ¿Qué pasa con nuestra identidad frente a ésta sofisticación globalizada?

Nuevas tecnologías e identidad

Los medios de comunicación se han convertido en nuestros nexos con el resto de la realidad no inmediata pero también nos han llevado al síndrome del incomunicado, frente al televisor no hablamos, solo miramos y escuchamos y aunque podemos compartir con alguien ese momento, cada uno se encuentra inmerso en su propio universo. Cuando leemos un periódico nos concentramos en entender lo que estamos leyendo y a veces volvemos al párrafo anterior ya que este medio nos permite el lujo. Cuando escuchamos la radio a veces las palabras nos entran por el oído y nos dicen sentidos pero la mayor parte del tiempo la prendemos para que la música nos acompaña. Ahora con la computadora y los multimedia se abre un universo al toque del dedo pero no estamos preparados para él. Los medios han perdido paulatinamente su capacidad para comunicarnos, armándose de una serie de intermediarios y sofisticaciones tecnológicas que nos hacen difícil la re-apropiacion de estos para la simple comunicación. La computadora nos echa en cara el desafío, hemos logrado un dispositivo que tiene la capacidad para comunicar: palabras escritas y habladas, sonido, música, imagen estática y en movimiento. A pesar de estas grandes capacidades tenemos miedo en el futuro, mas allá del miedo natural a los nuevos aparatos, tenemos miedo de decir, no sabemos como hacerlo, como hablar con el otro en la distancia porque entre tanta información ajena, entre tanto aparato, perdimos la palabra.

Tenemos que recuperar nuestras palabras y la importancia que tienen nuestros pensamientos y nuestros sentimientos, en medio de la multitud todos tenemos algo que decir y se hace cada día más necesario que todos hablemos a través de los aparatos que hemos inventado para comunicarnos. Necesitamos hablarnos de quienes somos, de frente, aceptar la diferencia y lo nuevo que propone otro habitante de este planeta sin importarnos donde haya nacido o quien haya sido su madre o su padre, la re-apropiacion del universo lleva consigo la siamesa responsabilidad de la libertad de ser y para ser de cada uno(a) de sus habitantes. Sin ésta "educación para la libertad" no vamos a ser capaces de cambiar para cambiar lo que no nos gusta de este mundo. Para ésta revolución tenemos que estar preparados; aprender y re-aprender a usar los medios de comunicación para proponer con el otro y el mundo.

Latinoamérica, identidad y globalización
Nuestro continente poblado por habitantes de madre y padre de distinto origen (indígena, europea) todavía no es capaz de integrar y equilibrar sus dos mundos, es difícil tener propuestas propias bajo este cielo que se debate entre el dinero que no es suyo y la imitación de lo que cree mejor. Durante nuestra historia pos-conquista ha habido grandes esfuerzos por asumir esa identidad mestiza pero no han sido suficientes, hoy en pleno año 2000 todavía seguimos importando formas de ser, creyendo que lo que no nace de nosotros es mejor.

Somos una raza nueva, mestiza, mitad flor, mitad tigre, somos jóvenes y como tales tenemos grandes posibilidades de integrar, adaptar los inventos a nuestras realidades y necesidades, tal vez nuestra misma condición de flores y tigres sea la que nos facilita la apropiación de nuevas tecnologías y la adaptación a nuevas realidades donde la globalización se impone. Pero tenemos que estar profundamente convencidos de que nosotros podemos aportar nuestras propias palabras al intercambio de ideas en ésta nueva época; si no creemos en nuestras capacidades y en nuestra creatividad no nos van a escuchar y el mundo seguirá construyéndose según las ideas de los que tengan la palabra.

Cada día que pasa se acrecienta la urgencia de educarse para ser con todos los medios que estén a nuestro alcance, no podemos esperar a que vengan a educarnos los extraterrestres, tenemos que asumir la responsabilidad de construirnos como queremos ser con la mayor de las ayudas y de los aportes, mientras que esto no sea entendido por cada persona latinoamericana es responsabilidad de los mas capacitados, los mas preparados para el cambio, reproducir esos conocimientos y esas capacidades para entender el futuro abriendo puertas para la búsqueda de cada uno, facilitando el camino para la libertad de cada ser en acuerdo a las propias inquietudes, gustos, ideas, sentimientos. Si somos capaces de educar gente distinta pero con seguridad de sí mismos, tal vez podremos hablar en un futuro dialogo universal.

Comunicación, Latinoamérica e identidad

En nuestros países donde conviven las desigualdades entre unos y otros, rige en la producción y distribución de conocimientos y palabras ésta misma condición dispareja que hace que unos puedan comprar el acceso al mundo y otros, la mayoría, se tengan que conformar con conocer lo que les permite el hambre. Mientras no seamos capaces de equilibrar ese acceso al conocimiento universal, difícilmente vamos a poder producir nuestros propios conocimientos; este es un punto clave donde los medios de comunicación tienen mucho que aportar.

Los medios de comunicación utilizados como vehículos educativos se pueden transformar en elementos claves para el desarrollo de nuestros países. Los habitantes de estas latitudes debemos apropiarnos de estos vehículos para comunicar nuestros contenidos hacia norte, sur y todas las direcciones. Si queremos navegar por el ciber espacio en nuestros barcos tenemos que prepararnos para hacerlo, integrando nuestras mitades de flores y tigres para asumir la responsabilidad que cada uno tiene en la construcción de lugares que nos enriquezcan a todos.