Estamos asentados en pueblos indígenas planteando un proyecto de desarrollo integral en lo social, político, económico, cultural, ecológico y de defensa de derechos humanos.
Todos estamos reconocidos legalmente bajo la figura de Asociación Civil.
Para
resolver nuestros problemas hacemos uso de todos los recursos legales que
la constitución
de nuestro país permite y de todas las formas de lucha pacífica.
Desde antes de su fundación formal, el CIPO-R.F.M. ha desarrollado una forma de actuar donde todos somos iguales en los derechos y obligaciones; se procura un trato fraternal entre sus integrantes, sean de base, directivos o de comisiones.
Nuestra relación con las instancias gubernamentales es mediante la exigencia del respeto a nuestros derechos y el cumplimiento del papel que ellos tienen como estado.
Estamos
apegados en nuestro diario trajinar a la legalidad y limites de la lucha
social pacífica consagrada en la Constitución política
de México.