ESTRUCTURA y FUNCIONAMIENTO
Recuperamos la forma de trabajo de la tradición comunitaria. Combinamos las capacidades individuales, la disposición al trabajo, la voluntad de servicio y el cumplimiento de responsabilidades.

En todos los niveles de organización, los cargos individuales tienen un grupo de consulta, planeación y toma de decisiones. Las comisiones se cumplen con una disposición de servicio y los cargos solo son para operar acuerdos.

Trabajamos en dos planos:

a) Para la discusión y toma de acuerdos.
b) Para el seguimiento de los mismos.

Actualmente trabajamos con instancias operativas provisionales donde todas las organizaciones y militantes estamos representados.

La máxima instancia de ejecución de los acuerdos se llama:
CONSEJO DEL CONSEJO.

Esta integrada por 4 miembros de cada organización y uno de consenso.
De estos 17 integrantes 9 son mujeres. Al seno de esta instancia directiva se distribuyen el trabajo ejecutivo en las comisiones:

· ORGANIZACIÓN, 2 hombres y 1 mujer
· RELACIONES, 1 hombre y 1 mujer
· FINANZAS, 1 mujer y 1 hombre
· MUJERES, 1 mujer
· CAPACITACION, 1 hombre y 2 mujeres
· DESARROLLO SUSTENTABLE Y REPRESENTACION POPULAR, 1 hombre y 1 mujer
· GESTORIA y SEGUIMIENTO, 1 hombre y 1 mujer
· JURIDICA Y DERECHOS HUMANOS, 1 mujer
· COMUNICACIÓN Y CULTURA, 1 hombre

Según las necesidades de cada comisión o trabajo se  incorpora determinado número de participantes por organización.

Luchamos diariamente por desterrar el egoísmo, individualismo, caudillismo y demás vicios ensayando nuevas formas de funcionamiento, sustentados  en la organización de base, en la discusión colectiva de nuestros problemas y en la toma de decisiones unitaria y propositivamente para la solución de cada uno de ellos.

Lo anterior nos permite que la planeación de los trabajos y la asunción de responsabilidades, sea efectiva y que pese a las limitantes profesionales que tenemos, el trabajo de nuestros consejeros representantes: colegiado y escuchando a los demás, ha permitido hacer de nuestra organización una opción para los pueblos indígenas y demás integrantes de la sociedad.

Desde  luego que esta forma de actuar se impulsa al seno de cada una de las organizaciones que integramos el CIPO-RFM, respetando siempre la autonomía en su estructura y funcionamiento de cada una de ellas.