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Memoria 2do Foro Nacional sobre Agricultura Sostenible


Introducción

El 2do Foro Nacional sobre Agricultura Sostenible se propuso facilitar un espacio para el intercambio, el debate y la reflexión sobre el papel y la contribución que las mujeres, niños y niñas desempeñan en la agricultura de nuestro país.

Con este tema, el comité organizador de la actividad dio seguimiento a la necesidad, planteada en el Primer Foro Nacional sobre Agricultura Sostenible, de impulsar y fomentar el desarrollo y la adopción de políticas, metodologías y tecnologías agrícolas orientadas a mejorar la calidad de vida de las familias campesinas, la utilización racional de los recursos naturales y la protección del medio ambiente.

Este 2do Foro Nacional sobre Agricultura Sostenible se celebró en Tegucigalpa, los días 18, 19 y 20 de febrero de 1997, bajo el patrocinio de: el Programa Suizo con Organizaciones Privadas para la Agricultura Sostenible en Laderas (PROASEL/INTERCOOPERATION); la Unidad de Planeamiento y Evaluación de Gestión (UPEG) de la Secretaría de Agricultura y Ganadería; la Federación de Organizaciones Privadas de Desarrollo de Honduras (FOPRIDEH); la Coordinadora Nacional de Agricultura Sostenible en Laderas (CONASEL) y el Centro de Comunicación y Capacitación par el Desarrollo (COMUNICA).

Las investigaciones presentadas, así como las experiencias de trabajo compartidas, aportaron elementos para conocer y valorar:

  1. La contribución de mujeres, niños y niñas en la agricultura en laderas.
  2. La distribución de tareas entre hombres y mujeres en el área rural.
  3. La participación de mujeres niños y niñas en el huerto familiar.
  4. Las modalidades de extensión agrícola que incorporan a mujeres niños, y niñas.

Los temas tratados, como queda recogido a lo largo de esta Memoria, fueron enriquecidos con los aportes, cuestionamientos y preguntas de las y los representantes de agencias de desarrollo y de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, que asistieron al evento.

Al presentar a ustedes los aspectos más importantes del 2do Foro, deseamos que esta memoria pueda ser un documento de consulta que ayude a perfilar acciones en pro de una agricultura sostenible y adecuar políticas y estrategias de trabajo a realidades estructurales que tantas veces han sido ignoradas.

Distribución de tareas entre hombres y mujeres en el área rural.

La agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), a través de INTERCOOPERATION, impulsa en Honduras el Programa Suizo con Organizaciones Privadas para la Agricultura Sostenible en laderas, PROASEL. El trabajo de investigación, generado en el marco de este programa, sobre la distribución de tareas entre hombres y mujeres que trabajan en las laderas del área rural hondureña, parte de la preocupación, cada día más extendida, de incorporar un enfoque de género a las acciones para el desarrollo.

En la década de los 90, el concepto de enfoque de género no ha cesado de extenderse entre aquellos agentes sociales que trabajan a favor del desarrollo integral de los pueblos. Se entiende este enfoque de género como una atención especial a las relaciones que se dan entre hombres y mujeres en la vida cotidiana y que son diferentes según las circunstancias propias de cada grupo humano. De este modo, el enfoque de género se constituye en elemento imprescindible en la búsqueda de un desarrollo equilibrado para hombres y mujeres.

La importancia de incorporar el mencionado enfoque ha llevado a la implementación de distintas estrategias. El objetivo final de este trabajo es, por encima de los resultados concretos que la investigación arroja, contribuir significativamente al diseño de metodologías de intervención que tengan en cuenta las condiciones reales en que hombres y mujeres se relacionan y trabajan la agricultura en las laderas de Honduras.

Para llevar a cabo dicha investigación se partió de un instrumento de diagnóstico que ya había sido usado y desarrollado en Bolivia durante el año 95 por el Programa de Apoyo a Organizaciones no Gubernamentales (NOGUB), institución que en el 96 colaboró con los distintos proyectos hondureños de agricultura sostenible en laderas apoyados por INTERCOOPERATION.

Fue necesario adaptar el instrumento a la realidad hondureña. Para ello, se realizó un taller inicial en el que participó personal de 8 contrapartes de PROASEL: ADROH, CASM, CODDEFFA-GOLF, FEPROH, IDHER, OCDIH, OSICA y vecinos mundiales. Se dividieron en sectores las distintas actividades que se consideraron importantes para una familia campesina. Los sectores resultantes fueron:

El personal de las organizaciones contrapartes que participó en el taller y otros compañeros instruidos fueron los encargados de aplicar el instrumento de diagnóstico en las comunidades, el cual tiene una metodología eminentemente práctica, basada en el encuentro con la gente y en la capacidad de observación y de escucha, alejándose de cualquier tentación de juzgar la realidad prematuramente.

En un primer momento se tuvo una reunión con grupos separados de hombres y mujeres para levantar la información sobre la distribución de tareas entre mujeres y hombres. Posteriormente, se reunieron todos juntos para confrontar y comparar los resultados. Estos resultados fueron casi siempre muy similares. Las diferencias observadas sirvieron al intercambio y a la profundización sobre la distribución de tareas, siempre en un ambiente de diálogo y de valorización mutua del trabajo de mujeres y hombres.

Conviene aclarar que el diagnóstico no recoge demandas, sino que únicamente pretende conseguir información sobre la distribución de tareas entre hombres y mujeres. Por otra parte, el diagnóstico no refleja la frecuencia ni el tiempo que se invierte en las ejecución de las tareas, por lo que no arroja conclusiones directas sobre la carga de trabajo. La participación de niños y niñas se ha recogido en el diagnóstico, aunque de manera no sistemática. Lo contrario suponía un mayor grado de complejidad que escapaba a los objetivos propuestos en este trabajo.

El diagnóstico permitirá a las organizaciones que lo aplicaron revisar su quehacer a la luz de los resultados.

  1. El diagnóstico arroja tendencias calaras en la distribución de tareas entre hombres y mujeres, con excepción del sector de los huertos cuyos resultados son muy dispersos.
  2. Hombres y mujeres coinciden mayoritariamente en sus percepciones de la distribución de tareas.
  3. Se constata una división bastante marcada entre el trabajo de mujeres y hombres.
  4. La participación de la mujer es muy significativa en casi todas las actividades productivas.
  5. Se aprecia que la responsabilidad en temas productivos y económicos la desempeña el hombre. La mujer, en cambio, es la que se encarga de las pequeñas transacciones comerciales.
  6. Puesto que este diagnóstico se ha realizado en lugares con fuertes presencia institucional, queda pendiente su aplicación en otras comunidades sin apoyo a la posterior, comparación de resultados que, sin duda, nos arrojarían nuevos datos de interés para el conjunto de la población.
  7. La aplicación del diagnóstico deja como resultado no solamente la información aquí presentada, sino también sirve de instrumento para tratar el tema de género tanto a nivel de equipos como con la población en las comunidades participantes.
    Los pasos siguientes en el proceso de incorporación del enfoque de género.

En varios proyectos, la aplicación de este diagnóstico fue el punto de partida para un proceso de reflexión. Hay que reconocer que la reflexión sobre la manera de considerar e incorporar a hombres y mujeres es necesaria en muchas situaciones porque todas y todos tenemos conceptos sobre ello, muchas veces no muy conscientes. Tanto a nivel de equipos técnicos como de población en las comunidades se recomienda profundizar sobre la distribución de tareas para lograr la valorización de los aportes de mujeres y hombres.

Aportes para una extensión agrícola con enfoque de género.

Las y los participantes, reunidos en grupos de trabajo, reflexionaron e intercambiaron ideas sobre la presencia de las mujeres y población infantil en los planes de extensión agrícola de los diferentes proyectos de desarrollo, tanto locales como nacionales.

Los equipos de trabajo, alimentados por los insumos brindados durante el Foro y, particularmente, por la experiencia de cada uno de los participantes, formularon una serie de recomendaciones, con la expectativa de que sean tomadas en cuenta por las diferentes instancias, públicas y privadas, de toma de decisiones sobre el tema que nos ocupa. Presentamos a continuación un resumen de esta importante jornada.

Consideramos que la agricultura sostenible debe entenderse como un proceso continuo que abarca aspectos sociales, económicos y culturales, en el que están inmersos todos los miembros de la familia en el que la educación y formación de valores cobra una especial relevancia.

Con esto en mente las siguientes recomendaciones pueden apoyar nuestra labor en la búsqueda de una convivencia de equidad y justicia. Recomendamos:

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