El Salvador, correo electrónico: unes@netcomsa.com

En búsqueda del medio ambiente

Introducción.

La importancia de la ecología en nuestro país ha sido y es muy grande y hasta nuestros días, todavía podemos apreciar la diversidad de vegetación que se presenta en el territorio de El Salvador dicha riqueza cada día es menos y menos.

En nuestro país hemos oído decir de muchos de los representantes de la población salvadoreña que somos el país más deforestado de América Central. ¿Pero en realidad tenemos conciencia de ello?

Con el propósito fomentar la conciencia ecológica, conocer y rescatar un poco de lo ecológico que quizás algunos individuos ya no pudimos observar en ciertos lugares del país, se diseñaron unas actividades con los estudiantes de la asignatura de Ecología, en la Escuela de Ciencias Agronómicas de la Universidad Técnica Latinoamericana, para los meses de febrero a junio de 1996.

En este sentido se presentan en este pequeño trabajo, una experiencia vivida en la búsqueda de implementar conocimientos y sobre todo formar una conciencia ecológica en los participantes de la asignatura de Ecología.

Así mismo se desea agradecer a las personas mayores que desinteresadamente aportaron sus vivencias sobre su medio ambiente y a los discentes del curso de ecología, por sus esfuerzos por levantar a nivel de campo los resultados del presente trabajo.

Rescatando en vida

La diversidad agroecológica de El Salvador, unida a la laboriosidad de su población, constituye la mayor riqueza de este bello y milenario lugar mesoamericano.

Los esfuerzos que se realicen por conocer lo nuestro tienen que ser prioridad de todos los salvadoreños, para mantener y fomentar nuestra valiosa identidad, muchas veces desconocidas hasta por nosotros mismos.

En tal sentido los autores describen a continuación algunas experiencias de campo y también algunos relatos sobre vivencias que se han logrado rescatar entre individuos mayores de setenta años de edad, de los departamentos de Chalatenango, Cabañas, San Vicente y la Libertad, en nuestro país.

En forma sintetizada se expresan a continuación cada uno de estos relatos recolectados.

2.1.- COMUNIDAD EL SHUTAL.

Departamento de Chalatenango.

En la comunidad de El Shutal, los informantes fueron los respetables señores: Domingo Mejía de 72 años de edad y Saúl Alfaro de 76 años. Ellos comentan de sus vivencias de niñez y juventud, asegurando que anteriormente dicha comunidad estaba cubierta de abundante y variada clase de árboles, hoy en día es menos y también la actividad de elaboración de añil ha desaparecido por completo de la zona.

Entre los árboles que ya no se encuentran en la zona de mencionan: la lima de chiche, el quebracho, el cedro, el morro, de cuyos frutos, las jícaras servían para hacer las cucharas de aquella época; indicándonos ésta costumbre que logró llegar hasta nuestros días, la higiene que desde tiempos milenarios mantuvieron nuestros ancestros Tultecas.

También comentan que entre los animales han desaparecido de la zona, la comadreja, la cotuza, el sorto, el carpintero de cabeza colorada, la perdiz y las chachas.

En aquellos tiempos comenta de Domingo... ¨para controlar los zompopos que causaban daño a los árboles frutales, se amarraban pelos de maíz o de gente alrededor del tronco para que no pudieran subir. Otra manera era dándoles unas vueltas con hojas de huerta al tronco¨. Lo anterior nos demuestra la sabiduría milenaria legada por nuestros ancestros, l a cual debemos estudiar desde el punto de vista tecnológico, ecológico, pedagógico, etc.

Para los zancudos y cucarachas recuerdan que del Ministerio de Salud, salían de casa en casa aplicando DDT, para controlarlos.

2.2.- CIUDAD DE CHALATENANGO.

Departamento de Chalatenango.

El apreciado señor Ascencio Mejía de 88 años de edad, comenta que la cabecera departamental Ciudad Chalatenango, fue la cuna del comercio a nivel Centroamericano, ya que en esta zona se cultivó la planta llamada jiquelite, la cual se procesaba para obtener diferentes tintas (añil) que se ocupaban para pintar ropas, muebles y otros.

Don Chon como cariñosamente le llaman en su lugar, sostiene que antes la vegetación era abundante porque la población respetaba más la naturaleza y se conservaban más árboles alrededor de los ríos y agrega...en las aguas del río Sumpúl abundaban los chacalines, camarones y cacaricos, pero a partir de la construcción de la presa 5 de noviembre, desaparecieron del río¨. Estas son evidencias reales en nuestro país acerca de los efectos de las construcciones que se realizan sin armonía con el medio ambiente.

También recuerda don Chon, que ¨en épocas pasadas, el cultivo de henequén abundaba en San Rafael, Dulce Nombre de María, Concepción Quezaltepeque, Comalapa y otros y lo utilizaban para hacer artesanías de pita, en la actualidad ha desaparecido dicho cultivo de la zona, y la pita es traída de San Miguel¨.

Así mismo asegura que tiene conocimiento que existió en la zona el árbol de Bálsamo y que ya no se encuentra en estos lugares.

Sobre el uso de insecticidas, comenta que desde 1950 para acá conoció algunos, como el DDT, el malathión, y abonos como nitrato, sulfatos y urea

2.3.- VILLA DOLORES.

Departamento de Cabañas.

El respetable señor José Dionisio Cañas de 73 años de edad de villa Dolores, comenta que empezó a usar químicos hace unos 25 años y agrega: "antes no usaba ningún químico y las cosechas eran igual que usando abonos químicos, ahora no se saca maíz, ni ningún otro grano básico si no están los abonos químicos y todo se debe a ese mal uso que hemos hecho de nuestras tierras." Sabias palabras las de don Dionisio, al hacernos reconocer que es tiempo de entender que hemos hecho mal uso de nuestras tierras.

Refiriéndose a los herbicidas, don Dionisio dice: "solo trabajo con la cuma, es decir paso semanas y semanas tameguando, para lograr limpiar la milpa". El trabajar y no buscar la comodidad con el uso de herbicidas, nos debe hacer reflexionar sobre el trabajo agroecológico de estos señores.

El río más importante del lugar es el río Titihuapa y don Dionisio sostiene que siempre lo ha visitado, pero que antes era muy caudaloso en sus crecientes, y que en la actualidad no es ni la mitad de lo que fue en tiempos pasados, pero ¿Quienes son los culpables? se pregunta don Dionisio y comenta que nosotros mismos, porque cada día que pasa los estamos quedando sin árboles.

Además agrega, que han desaparecido muchos tipos de peces del río, como la curvina, el ilama, al róbalo, el tepemechín, la gordita, camarones, etc. Y comenta...estos animales han desaparecido por una parte por el uso abundante de químicos que el hombre hace en las faldas de los cerros para controlar hierbas y plagas en los cultivos, ya que éstos después de aplicados son arrastrados a los ríos, allí es donde matan a los peces.

Entre los animales que ya no se ven en la zona, menciona los siguientes: antes abundaba el ave llamado la llanera entre los cutucales (morrales), también abundaba la perdiz y la paloma rodaora......, el venado y el cusuco también se están desapareciendo, ya que el hombre se las arregla para poder traer la carne de éstos animales a los pueblos, a los restaurantes. De nuevo la ambición de los humanos y la ignorancia de los habitantes de las ciudades al demandar para consumo especies en peligro de extinción.

Don Nicho dice que hace como 50 años sucedió la plaga del chapulín, que terminó con todos los tunamiles ya que fue en agosto y sobre esta plaga recuerda la siguiente leyenda: esto sucedió por castigo de Dios porque una señora de edad avanzada, tenía una hija ya acompañada, a la cual le pidió una huacalada de maíz, pero la sorpresa se la llevo la hija al subir al tabanco, cuando ella dijo a sacar maíz y sale el gran montón de chapulines, en el pecho tenían el grano de maíz afigurado.

En la zona se lamenta que ya no ve el árbol de ceiba y la flor de izote, agregando: un árbol que abundaba en este lugar y que hoy ya no se ve es el pie de venado y que el campesino lo ocupaba para embarillar las casas; lo mismo que el árbol de candelillo que servía como cuartón para hacer las casas, así como los árboles de uvillo y güiligüishte.

2.3.- TEJUTEPEQUE.

Departamento de Cabañas.

El apreciado señor Juan Lucio Cruz de 85 años de edad, con mucha lucidez comenta que cuando era niño las cosechas eran buenas y sólo se abonaban con ceniza y estiércol de zompopo y agrega hubo un tiempo que la plaga del chapulín nos hacía aguantar hambre, trabajábamos duro abriendo zanjos y luego nos íbamos a bandear con ramas hasta que los chapulines caían en la zanja y allí los aporreábamos hasta terminar con la mayoría, aunque las milpas ya las había arruinado. Lo anterior nos demuestra que muchas veces la naturaleza, demanda de los humanos el trabajo en equipo.

Además don Lucio sostiene que en la zona abundaba e güineo-plátano y el güineo-majoncho, los cuales se utilizaban para hacer tortillas cuando no había maíz. esto nos demuestra que la habilidad con que nuestros antepasados hacían frente a la problemática alimenticia sin deteriorar e medio ambiente. También asegura que abundó en la zona de Tejutepeque el cultivo de jiquilite para hacer la tinta llamada añil.

Con relación a las lluvias nos dice lo siguiente: Los inviernos eran más abundantes de agua, tal vez sería porque habían mas montes y hasta en verano llovía de vez en cuando.

Los ríos eran abundantes en agua, pues hoy ya no tienen ni la mitad del agua que escurría antes, además había mucho tipo de pescado y ya se acabó la mayoría.

Son Lucio ha observado que después de la guerra recién pasada en nuestro país, en la zona han aparecido de nuevo los venados que antes abundaban y hoy ya son una plaga porque se comen el cultivo de frijol; otros animales que abundaban eran los conejos, cusucos, tacuazines, zorrillos, mapaches, tamagases, corales, tepezcuintles, codorníz, etc.

Sobre como realizaban antes el control de plagas, don Lucio manifiesta.....Las plagas eran pocas, por eso la mayoría las controlábamos con las manos, algunas veces con lejía de ceniza y otras veces con agua bendita.

2.5.- APASTEPEQUE

Departamento de San Vicente.

El respetado señor Simón Constanza de 75 años de la zona de Apastepeque, manifiesta que en la actualidad los ríos ya no son cristalinos y han disminuido, al grado que ya no se consideran ríos, sino charcos de sapos.

Don Simón comenta que la laguna de Apastepeque mantuvo su agua azul hasta 1980 y en la actualidad el color es azufrado debido a erupciones internas, pero el nivel del agua siempre se mantiene.

Antes dice don Dionisio abundaba en la zona el quelite, el amate y el amate negro y en la laguna de Apastepeque habían lagartos, patos de agua, el guapote blanco y amarillo, bagre, pepesca y chimbolos. Ahora se encuentran solamente la tilapia, el guapote, el pescado tigre traídos por la dirección de Cendepesca, del ministerio de agricultura. Mala experiencia en la extinción de especies nativas pro exóticas.

Sobre el cultivo de la tierra don Dionisio expresa "Las tierras eran de color negro y no se usaban fertilizantes, tractor, etc. Hoy el color ha disminuido por las quemas y la gran cantidad de fertilizantes químico aplicado al suelo." Bella descripción de la fertilidad del suelo y de la degradación del mismo, que nos hace don Dionisio sobre el uso de químicos.


anterior
Regresar a la página principal