EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN CIUDADANA
EN EL PROCESO DE DEMOCRATIZACIÓN

Miguel Ortega Vela
Coordinador de Educación Ciudadana, del MCD

[...] la participación política del ciudadano es, en sí misma,
un bien o fin intrínseco sin el cual la vida humana quedaría incompleta.

Fernando Bárcena

Según la idea que me he ido haciendo de ella,
la democracia es el régimen bajo el cual los más débiles
tienen las mismas posibilidades que los más fuertes.
Ese resultado sólo puede obtenerse mediante la no-violencia.
Gandhi

I.- EL CIUDADANO Y LO PÚBLICO   Ç (Sube un nivel)
El Movimiento Ciudadano por la Democracia (MCD) está impulsando un proyecto educativo que lleva por nombre: Yo-ciudadano, Yo-gobierno, el cual está dirigido a promover en los ciudadanos la importancia de participar e incidir en lo público. Para la ciudadanía implica realizar algunas de las siguientes tareas entre otras: proponer, diseñar, planificar, monitorear y evaluar entre ciudadanos y autoridades las políticas públicas emprendidas por los distintos ámbitos de gobierno, para así medir su impacto real de manera más objetiva.
Para que esto suceda los ciudadanos deben empezar a participar de manera más sistemática en la vida pública; en este sentido pretendemos promover un  proceso político-educativo que tenga como finalidad una nueva relación ciudadanía-gobierno.
Para que ésta sea realmente vivida por ambos es necesario, en primer lugar, que el ciudadano desarrolle un perfil con nuevas cualidades y capacidades políticas, es decir que trascienda el ámbito de las demandas y pase al de las propuestas (lo anterior no significa que el ciudadano se despoje de su capacidad crítica, sino pontenciarla mejor); en segundo lugar, las autoridades emanadas de procesos electorales democráticos,deben abrirse a una real participación de los ciudadanos en el ámbito público (un gobierno democrático no es solamente el elegido en un proceso electoral legal sino el que promueve e integra a los ciudadanos al mismo); y en tercer lugar, los ciudadanos deben estar más informados y preparados en cuanto al funcionamiento de las estructuras e instituciones de gobierno; por lo tanto resulta necesario que los ciudadanos conozcan las reglas y los procedimientos formales de la democracia (en tres distintos ámbitos, el municipal, el estatal y el federal).
Con lo antes mencionado, no queremos decir que los ciudadanos van a desplazar a sus autoridades en sus funciones, sino que éstas deben cumplir de manera corresponsable el papel que les fue asignado: escuchar y acatar el mandato que la ciudadanía les otorgó.
Para lograr lo anterior es necesario, por un lado, romper con la concepción negativa que impera en  muchos sectores del gobierno y sus instituciones, en desprestigiar y obstaculizara la participación ciudadana en la toma de decisiones. Fernando Bárcena nos dice al respecto:
Un problema especialmente delicado de nuestras sociedades democráticas reside en la falta de confianza, por parte del Estado y las instituciones, en la capacidad y pericia de los ciudadanos como sujetos políticamente capaces de ejercer su facultad de decisión y juicio. A través de esta desconfianza se da carta de naturaleza a un desplazamiento de la actividad política, a una verdadera transmutación, en virtud de la cual pasa ésta a considerarse una labor de los expertos.
La única forma de romper con la concepción negativa que se tiene de la participación ciudadana en los asuntos públicos es la de abrir espacios y estructuras institucionales que garanticen la presencia de ciudadanos en la toma de decisiones, obligando a los mismos a asumir de manera responsable sus resoluciones. Dichas estructuras de participación no se deben convertir en una forma de corporativismo o desaliento de la participación ciudadana, por el contrario, deben garantizar su autonomía y libertad.
El proceso de participación institucional de los ciudadanos en los ámbitos de gobierno requiere, por un lado revisar y en su caso modificar reglamentos y leyes orgánicas municipales, y por el otro garantizar en las constituciones estatales y federal, el derecho de los ciudadanos de participar en las decisiones trascendentes para el país, ya sea por medio de mecanismos, tales como el plebiscito, la iniciativa popular o el referéndum.
El MCD propone una estrategia de construcción de ciudadanía autónoma, participativa y propositiva, en donde los mismos ciudadanos sean sus edificadores. Para ello se requiere incentivar y acompañar procesos socio-políticos dirigidos a la construcción de sujetos y actores sociales, lo cual exige potenciar la capacidad de juicio político (autonomía moral) y de propuesta de los ciudadanos.
La construcción de una nueva ciudadanía participativa en lo público requiere que los ciudadanos basen su actuar en la ética, la cual deberá contribuir a la consolidación de una nueva cultura política democrática en su relación con otros ciudadanos y con el gobierno.
Qué tipo de valores, actitudes y prácticas sociales se espera obtener con relación al comportamiento de los ciudadanos a partir de su participación en lo público.
* Que los ciudadanos se involucren políticamente en asuntos públicos de interés común, ya que éstos son corresponsables en la dirección que tomen las acciones emanadas de las políticas de su gobierno en especial, el local. Esto implica por parte de los ciudadanos un conocimiento de sus derechos y un ejercicio responsable de los mismos.
* Que los ciudadanos se capaciten para influir en las decisiones gubernamentales, utilizando elementos teóricos, políticos y metodológicos para el cabildeo y la incidencia política.
* Que los ciudadanos actúen de manera solidaria, respetuosa, organizada y planificada. Para esto tienen que diseñar e implementar acciones estratégicas orientadas por lo ético.
* Que los ciudadanos desarrollen su capacidad propositiva, ampliando sus conocimientos acerca del sistema político: su estructura y sus instituciones, además de las reglas y procedimientos inherentes al mismo.
Para alcanzar lo anterior se plantea un proceso educativo a partir de talleres y cursos-seminarios, los cuales tienen como meta contribuir a la construcción de espacios democráticos de donde emerjan ciudadanos participativos.

2.- LA IMPORTANCIA DE EDUCAR PARA LA DEMOCRACIA   Ç  (Sube un nivel)
Es esta parte queremos contextualizar nuestra posición educativa. Esto significa hacer una crítica constructiva a la visión reduccionista que se tiene de la democracia y de la educación en ese mismo terreno. Al respecto nos apoyamos en la línea argumentativa del sociólogo francés Alain Touraine:
... al reducir la democracia a procedimientos institucionales, olvida la necesidad de movimientos que emprendan la tarea de limitación del poder.
La democracia no podría reducirse a la organización de elecciones libres. Se mide por la capacidad del sistema político de elaborar y legitimar las demandas sociales al someterlas directa o indirectamente al voto popular, lo que supone que sepa combinar la diversidad de intereses materiales y morales con la unidad de la sociedad. Combinación que obliga a trazar fronteras constantemente cambiantes entre los deberes legales y las libertades personales o colectivas.
Lo que pretendemos en esta parte es superar como ya dijimos, la visión reduccionista de la democracia, o sea, su aspecto formal, con esto no queremos decir que las reglas y procedimientos institucionales de la democracia no sean un momento necesario de la misma. Es un momento necesario pero no suficiente. Esto implica no quedarnos con esta visión estrecha de la democracia. Tampoco queremos decir con esto que se desprecie o desvirtúe este aspecto de la democracia, lo que queremos advertir es que sin no superamos esta visión reduccionista se puede caer en una desencantamiento real de la misma. En este sentido, asumimos la preocupación del pedagogo Fernando Bárcena, que al respecto nos dice:
Este desvirtuamiento [de la democracia] se da, al menos, cuando se presentan las siguientes circunstancias: a) Cuando las prácticas democráticas se alejan de los ideales, valores y fines específicos de la democracia (libertad e igualdad); y b) cuando las prácticas democráticas presuponen un modelo de democracia en que se confunden los planes de lo real y de lo realista. Es decir; cuando de la constatación de que la política lleva a un modelo específico de democracia, se pasa sin más a considerar que, pese a todas sus imperfecciones, tal modelo es el único capaz de hacer viable la democracia, rechazando por tanto la validez de cualquier otro. Esta última circunstancia conlleva una sustitución del deber ser por el ser. Con ello se desvirtúa la democracia, al incrementarse la distancia entre la democracia ideal y la democracia real..


3. LA ESTRATEGIA EDUCATIVA DEL MCD   Ç   (Sube un nivel)
Esquema de la ruta del proceso educativo
Ethos
Democrático
(La democracia como forma de vida)
Educación
Ciudadana=Ética Cultura Participación
(Lo público)
Ciudadana Política Ciudadana
La Democracia Institucional
(La democracia como forma de gobierno)

Los contenidos centrales del proceso de educación cívica que proponemos para contribuir en la construcción de una nueva cultura política ciudadana son:
Ética política: En este apartado de la educación ciudadana se pretende hacer una reflexión conjunta con los participantes alrededor de tres puntos a tratar: a) El consenso acerca de cuáles son los principios y valores de la democracia desde el punto de vista del ciudadano, b) El conocimiento por parte de los ciudadanos de sus derechos políticos, y c) El ejercicio responsable del ciudadano de sus derechos en la democracia real.
Ethos democrático: En este tema se busca que la democracia se convierta en una forma de vida para los ciudadanos, tanto en lo cotidiano, como en su actuar en los asuntos públicos. A lo que se quiere llegar es construir una identidad democrática, a partir de principios éticos y políticos que orienten el actuar de los ciudadanos en su vida socio-política.
Cultura política: La cultura política que se pretende promover y alentar parte de tres variables a trabajar y que se relacionan entre sí.

  1. Que los ciudadanos cuenten con la información política pertinente acerca de los procesos socio-políticos en el ámbito nacional, estatal y municipal.
  2. Proporcionar a los ciudadanos de elementos analíticos para que éstos puedan evaluar al régimen político en general y a su gobierno local en particular. La evaluación que se pretende alcanza está relacionada a los siguientes temas puntuales: a) las tareas pendientes de la democracia mexicana; b) en qué ámbitos es necesario consolidar la democracia en México; c) ¿La alternancia política es sinónimo de democracia?
  3. Promover actitudes y prácticas corresponsable de los ciudadanos en sus relaciones con autoridades y representantes de gobierno, ya que la meta principal del proyecto Yo-Ciudadano, Yo-Gobierno es contribuir a una nueva relación gobierno-sociedad. Para alcanzar dicha meta es necesario en primer lugar romper con la idea de que gobierno y sociedad no pueden trabajar y cooperar mutuamente en el diseño, planeación y ejecución de políticas públicas y programas gubernamentales. Creemos fundamental dar ese paso en la confianza mutua para poder empezar a colaborar y enfrentar de manera conjunta los problemas, claro esta, respetando los ámbitos de competencia de cada uno.

Democracia Institucional (Estructuras y Procedimientos de Gobierno): En este apartado de la educación ciudadana, se busca acercar a los ciudadanos a un conocimiento de las estructuras e instituciones de gobierno. Es decir, que conozca cómo se conforma el mismo, cuáles son sus funciones y qué tipo de relación pueden y deben emprender los ciudadanos con su gobierno. Es de suma importancia que la ciudadanía conozca como se conforma y funciona un gobierno democrático. Es decir, saber las reglas y procedimiento de la institucionalidad democrática. Los temas centrales a trabajar son: 1) La democracia como forma de gobierno, 2) La conformación del poder democrático. 3) Funciones y responsabilidades del ejercicio del poder democrático.
Participación Ciudadana: El fin último del proceso de educación ciudadana que está trabajando el MCD, es lograr que los ciudadanos participen de manera responsable, democrática y propositiva en lo público. Es decir que los ciudadanos adopten una práctica de colaboración entre los ciudadanos entre sí y de éstos con sus autoridades. Esto implica a la vez alcanzar los objetivos o metas personales como la de los otros. Para esto se requiere realizar un esfuerzo por buscar la solución a los conflictos, las disputas, las controversias de manera factible para todos los involucrados.
Para fomentar la participación  de los ciudadanos en la vida pública el MCD sostiene que la ciudadanía se informe constantemente, para que la misma no sea presa, por un lado, de la manipulación, o por el otro, caer en la apatía, al considerarse incapaz de poder aportar algún tipo de solución.
Para nosotros la participación ciudadana es un pilar de la democracia, pero para que esta sea un hecho real entre los ciudadanos esto deben emprender las siguientes tareas:

  1. Que los ciudadanos conozcan y ejerzan de manera responsable sus derechos.
  2. Que los ciudadanos asuman en su actuar cotidiano los principios, los valores democráticos en su quehacer público.
  3. Que los ciudadanos se informen y conozcan cómo se conforma y funciona un gobierno democrático.
  4. Que los ciudadanos se involucren de manera corresponsable y propositiva en los asuntos de interés público.


NOTAS   Ç    (Sube un nivel)
1. Ponencia presentada en el Foro de Educación Cívica y Cultura Política Democrática. Realizado por  el IFE, Causa Ciudadana, FAM, COMEXANI, entre otros organizadores. Este foro fue realizado del 4 al 7 de noviembre de 1998, en las instalaciones del IFE en la ciudad de México.
2. Entendemos por lo público algo así como un espacio social, una estructura fundamental del mundo de la vida y de la sociedad civil, tejida por relaciones comunicativas que se concentran en torno a determinados problemas y tomas de posición, lo que hace que en el espacio público se relacionen los ciudadanos del común como intelectuales y dirigentes que tienen acogida por su visión crítica de las situaciones y por su capacidad de explicarlas en un lenguaje público. Esta circunstancia hace que la opinión pública, que se va conformando en torno a determinados problemas, pueda ser manipulada por los medios, pero también pueda ser orientada y fortalecida por ellos, si a la vez el público mismo, gracias a una educación para la mayoría de edad, se comparta políticamente de acuerdo con dicha formación. Hoyos Vásquez, Guillermo. Ética comunicativa y educación para la democracia. En Revista Iberoamericana de Educación Número 7: Educación y Democracia (1). Enero-Abril de 1995. Editada por la Organización de Estados Iberoamericanos.
3. Bárcena, Fernando. El oficio de la ciudadanía: introducción a la educación política. Ed. Paidós, 1997. Pág. 80
4. [...] La participación creará mejores ciudadanos y quizá simplemente mejores individuos. Les obligará a traducir públicos sus deseos y aspiraciones, incentivará la empatía y la solidaridad, les forzará a argumentar racionalmente ante sus iguales y a compartir responsablemente las consecuencias (buenas y malas) de las decisiones. Y estos efectos beneficiosos de la participación se conjugan con la idea de que la democracia y sus prácticas, lejos de entrar en conflicto con la perspectiva liberal, son el componente indispensable para el desarrollo de la autonomía individual que presumiblemente aquellas instituciones quieren proteger. Del Águila, Rafael. La participación política como generadora de educación cívica y gobernabilidad. En Revista Iberoamericana de Educación. Número 12: Educación y Gobernabilidad Democrática. Septiembre-Diciembre de 1996. Editada por la Organización de Estados Iberoamericanos.
5. [...] el ciudadano reactivo es, ante todo, un buen juez. Un juez crítico que utiliza su reflexividad sobre los valores públicos y se constituye así en intérprete crítico de la realidad política que le rodea. [...] para realizar esas funciones críticas, se requiere un aumento de la capacidad cognitiva del ciudadano. No se trata ya de que participe directamente sino de que sea capaz de juzgar directamente (deliberativamente) las más diversas realidades. De que sea capaz, como recomienda Robert Dahl, de empatía con los otros y sus problemas. Que sea capaz, cabría añadirse, de empatía con las decisiones de sus representantes, esto es, de pensar poniéndose en su lugar. De hecho, lo que se exige a cualquier ciudadano en cualquier democracia es empatía con aquellos que toman decisiones en su nombre como vía para juzgarles. Del Águila, Rafael. Op. cit. Pág.8.
6. Los ciudadanos serán juiciosos, responsables y solidarios, únicamente si se les da la oportunidad de serlo mediante su implicación en diversos foros políticos de deliberación y decisión. Y cuantos más ciudadanos estén implicados en ese proceso, mayor será la fortaleza de la democracia, mejor funcionará el sistema, mayor será su legitimidad, e, igualmente, mayor será su capacidad para controlar el gobierno e impedir sus abusos. Del Águila, Rafael. Op,cit. Pág.5.
7. El proyecto de una Ética de la Liberación se juega de manera propia desde el ejercicio de la crítica ética, donde se afirma la dignidad negada de la vida de la víctima, del oprimido o excluido. [...] un principio universal de toda ética, en especial de las éticas críticas: el principio de la obligación de producir, reproducir y desarrollar la vida humana concreta de cada sujeto ético en comunidad.. Dussel, Enrique. Ética de la Liberación: en la edad de la globalización y de la exclusión. Editorial Trotta, UAM-I, UNAM. Madrid, 1998. Pág. 91.
8. Touraine, Alain. ¿Podemos vivir juntos? Iguales y diferentes. Fondo de Cultura Económica (FCE), Buenos Aires, Argentina, 1998. P. 236, 246.
9. Bárcena, Fernando. El oficio de la ciudadanía: introducción a la educación política. Ed. Paidós, Barcelona, 1997. P.36
10. [...] la democracia no es sólo una forma de gobierno o procedimiento de toma de decisiones políticas, sino realmente una forma de vida que promueve tres instancias fundamentales: a) la libertad, en cuanto autodeterminación individua y colectiva, b) el desarrollo humano en lo que se refiere a la capacidad para ejercer la autodeterminación, la autonomía moral y la responsabilidad por las propias elecciones; y c) la igualdad moral intrínseca de todos los individuos, la igualdad política y la igualdad expresada en el derecho a la autonomía personal en lo tocante a la determinación de los bienes personales. Bárcena, Fernando. Op, cit. P.32.
El grado de información que tienen los ciudadanos sobre la política afecta sus actitudes en este terreno. Más concretamente, la información política estimula lo que podríamos llamar un celo participativo, o dicho en  términos de Almond y Verba, un sentido de competencia política que no es sino una disposición a tener injerencias en los asuntos públicos. Peschard, Jacqueline. Las motivaciones del comportamiento electoral capitalino (1988), en Cultura Política y Educación Cívica. Coordina Jorge Alonso. Ed. CIIH-UNAM y Miguel Angel Porrúa. México, 1993.
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ACTIVIDADES EN EDUCACIÓN CIUDADANA   Ç   (Sube un nivel)

El Movimiento Ciudadano por la Democracia (MCD) busca impulsar una nueva identidad cultural ciudadana. Ésta tiene como ejes fundamentales la ética en lo público, los derechos humanos y la democracia.
Una de las áreas que conforman el MCD es Educación, cuyo objetivo primordial es crear y elaborar materiales de educación ciudadana e impartir talleres que sensibilicen a la población acerca de la importancia de su participación en el proceso democratizador que vive el país.
Dichos talleres de sensibilización y capacitación están basados en la Educación en Derechos Humanos y la Educación Ciudadana. Sus contenidos se pueden adaptar para diversos públicos del campo y la ciudad, así como para los diferentes sectores de la sociedad, ya sean jóvenes, hombres o mujeres.   

TALLERES FORMATIVOS

Las temáticas y objetivos que se abordan en los talleres son:
Fortalecimiento interno y planificación estratégica
Objetivo: Por medio de este taller, se busca que la ciudadanía haga un análisis cualitativo de su experiencia de trabajo antes de emprender acciones de acercamiento e incidencia con sus autoridades o instancias de gobierno.
Meta: Promover a partir de ejercicios de análisis y reflexión de problemas ciudadanos en los cuales los grupos estén trabajando o quieran trabajar, para diseñar estrategias de resolución de los mismos, para identificar por un lado, los alcances y las limitaciones de la misma organización a problemas que quieran enfrentar, por el otro, se busca potenciar la experiencia de los participantes, para elaborar un diagnóstico de la organización que permita reconocer qué tareas competen específicamente a la asociación y en qué actividades el MCD puede brindar su apoyo.
Democracia y ciudadanía
Objetivo: En este taller se cumplen dos objetivos del proyecto, el primero, que el ciudadano conozca como funciona la democracia como forma de gobierno, el segundo, como construir una nueva cultura ciudadana.
Meta: Abordar la democracia integral entendida como sistema político y como proceso que involucra todas las esferas de la vida social humana: economía, cultura, familia, etcétera. Subrayando que el proceso de la construcción de la democracia ha de estar cimentado en valores éticos, como el compromiso, la tolerancia, la responsabilidad y la solidaridad, entre otros.
Participación y organización ciudadana
Objetivo: Capacitar para fortalecer el quehacaer participativo y propositivo de los ciudadanos en la vida pública. Promoviendo la relación corresponsable entre ciudadanía y autoridades. Uno de los aspectos que tiene trabajar la ciudadanía organizada es pasar de la queja a la propuesta, es decir que la ciudadanía elabore propuestas viables para la solución de los problemas de interés público.
Meta: Comprender el papel del ciudadano como sujeto político en la construcción de la democracia expresado en dos escenarios. Uno, político electoral, encaminado a perfeccionar la democracia representativa. Otro, el escenario público, dirigido al desarrollo de la democracia participativa, en dónde el ciudadano asuma una actitud y acción de corresponsabilidad con su gobierno.
Cabildeo
Objetivo: Proporcionar a los ciudadanos herramientas metodológicas del cabildeo, de manera que se puedan emprender campañas de incidencia política en los distintos ámbitos del gobierno y de la vida pública, a partir de la elaboración de propuestas viables.
Meta: Que los participantes se apropien de la metodología del cabildeo para su trabajo de incidencia política.
Democracia y participación ciudadana en el municipio
Objetivo: Iniciar con los participantes una reflexión acerca de la importancia de la participación democrática en el municipio por parte de los ciudadanos. Asimismo, se proporcionara en el taller, elementos teóricos y metodológicos acerca de la democracia, qué es un gobierno municipal y como se compone, cómo realizar un autoanálisis de la realidad municipal y apuntes para realizar diseño de estrategias para la incidencia.
Resolución de conflictos y construcción de consensos
Objetivo: Proporcionar elementos teórico-metológicos para una mejor comprensión y regulación de los conflictos, así como entender el proceso y la estructura tanto subjetiva como objetiva de los conflictos para desarrollar una estrategia mediadora.
Resistencia Civil y No violencia
Objetivo: Facilitar elementos teórico-metodológicos acerca de la no violencia, como la matriz filosófica que fundamenta el uso de la resistencia civil en la lucha organizada de la ciudadanía para alcanzar la democracia y la justicia.
Todos los talleres tienen una duración de dos días con un trabajo de ocho horas diarias.



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