Actividades ciudadanas del MCD
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ACTIVIDADES CIUDADANAS DEL MCD
En el MCD continuamos con los esfuerzos por lograr la democracia en el país, lo cual implica una labor que va desde la limpieza y credibilidad en los procesos electorales hasta la creación de una cultura político-democrática en la sociedad, pasando por la formación de canales de participación ciudadana con las distintas instancias públicas que asegure la toma de decisiones en favor de los intereses y del bienestar de la sociedad: una nueva relación gobierno-sociedad.
Para ello funcionamos como un articulador de distintas organizaciones no gubernamentales, diseñando programas y campañas de participación ciudadana frente a la situación de democratización que atraviesa el país. Para cumplir con esta función hemos enfocado nuestros proyectos hacia el establecimiento de una red civil "alternativa" con base en el trabajo apartidista del ciudadano organizado.
Para lograr nuestros objetivos, fundamentamos nuestras acciones en un proyecto integral conformado por tres etapas complementarias y subsecuentes.
La primera, denominada cultura ciudadana, sensibilización ciudadana, inició en 1996. En ella buscamos que el ciudadano, a través de la educación e información, se interese en la vida pública, analice y rescate los valores de nuestra sociedad y asimile lo que significa ser ciudadano.
En la segunda, dada la coyuntura electoral de 1997, impulsamos una campaña de educación, información y comunicación alternativa que promovió el voto responsable y necesario para las elecciones tanto nacionales como locales. Al mismo tiempo, continuamos preparando el camino para las elecciones del año 2000, donde se ponen en juego la presidencia del país y las dos terceras partes del Senado de la República. En el tiempo intermedio promovemos el voto consciente en las elecciones locales.
En la tercera etapa, denominada cultura ciudadana en la relación ciudadanos-autoridades, ofreceremos a la población un programa de capacitación, formación y acción en el cabildeo y en el seguimiento de la solidificación de las políticas públicas, creando una relación directa y horizontal con los funcionarios y representantes a nivel tanto local como nacional, sobre todo con aquellos electos en 1997. Esto incluye procesos de planteamiento de propuestas, de participación ciudadana vigilante y propositiva de sus representantes públicos, entre otros, así como el conocimiento de los derechos humanos y áreas específicas de los derechos políticos.
Es decir, la participación de la población no será remitida a la coyuntura electoral sino a una preparación y profesionalización de la ciudadanía para la exigencia del cumplimiento de un régimen justo y democrático que pueda tener impacto en las elecciones del año 2000.
Es el proyecto mediante el cual buscamos formas de organización social que trasciendan las vías de representación corporativa. Con esto nos encaminamos hacia la sensibilización de las autoridades ante las necesidades de la comunidad, a la vez que abrimos canales para la expresión ciudadana.
Con este proyecto reconocemos la importancia de la democracia formal, representativa, pero al mismo tiempo reivindicamos la democracia directa con figuras como el plebiscito, el referéndum y el mandato ciudadano. De la misma manera planteamos que la participación ciudadana implica conocer, cooperar, proponer, vigilar y evaluar al gobierno en todos sus niveles.
Para la realización de nuestros proyectos hemos diseñado una serie de actividades e instrumentos que, combinados a fin de hacerlos más eficientes, funcionan en dos áreas claves: educación ciudadana e información alternativa. Las dos áreas funcionan en los niveles interno (hacia el interior de los grupos articulados en el MCD) y externo (dirigidos a la ciudadanía en general y a la opinión pública).
Es importante señalar que para lograr un estilo que unifique las acciones y los instrumentos del MCD, haciéndolos más accesibles a la ciudadanía, hemos diseñado un nombre y una imagen llamados De ciudadano a ciudadano, con los cuales se identifican todas nuestras iniciativas.
Los instrumentos utilizados son: las publicaciones, el posicionamiento en la opinión pública, el uso de medios de comunicación alternativos, las campañas y los programas, así como la realización de acciones ciudadanas concretas como la coordinación y / o la participación en giras y delegaciones nacionales e internacionales por lugares de conflicto en el país. Difundimos los resultados de estas acciones en medios de comunicación y en otras instancias de solución.
Es necesario anticipar el proceso de democratización que viviremos e ir preparando a la población para cobrar conciencia de la importancia que tendrá su voto para el ejercicio de sus demás derechos.
La cultura político-democrática debe integrarse en todas las esferas de la sociedad mexicana, mediante la información y comunicación alternativa y la educación ciudadana, en mecanismos que permitan vernos como miembros de una comunidad participativa que se organiza para definir colectivamente la sociedad que pretendemos alcanzar proponiendo e impulsando un gobierno justo, tanto en el ámbito local como nacional, mediante propuestas diferentes e innovadoras de participación que ayuden a elevar el rezago cultural que aún prevalece entre el común de la población en torno a lo que democracia significa e implica, de ahí nuestro interés en crear nuevas propuestas, visiones y soluciones viables a problemas específicos a corto y a largo plazo.