ARGUMENTOS PARA UNA PROHIBICION TOTAL DE LA IMPORTACION DE DESECHOS PELIGROSOS EN MEXICO

 

Greenpeace


Introducción

La legislación ambiental mexicana prohibe la importación de desechos peligrosos para su disposición final, pero permite su entrada a territorio nacional, si tienen como fin su reuso o recuperación. Esto ha permitido que México reciba, en forma creciente, desechos peligrosos de Estados Unidos y países europeos.

El gobierno mexicano ha sido sensible a las demandas ambientales ciudadanas y un claro mensaje de ello fue el voto a favor de la creación del santuario ballenero en la Antártida, decretado en mayo pasado; además del apoyo a la prohibición de la exportación de desechos peligrosos de países miembros de la OCDE a países no miembros, en la Segunda Conferencia de Partes del Convenio de Basilea, realizada en Marzo de 1994.

Hay que recordar, además, que este apoyo contó con la recomendación y consenso de la mayoría de los partidos políticos de la Cámara de Diputados, expresada el pasado 18 de Marzo.

El siguiente paso lógico es enmendar el art.153, de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente para fortalecer Ios compromisos y acuerdos internacionales de México en esta materia, evitando los riesgos que implica la importación de desechos peligrosos producidos en otros países. Con esta medida se podrá centrar la atención en la problemática de los desechos peligrosos producidos internamente.

La prohibición total de la importación de desechos peligrosos sería consecuente con una política ambiental preventiva y con una perspectiva a lago plazo, que nos permitiría contar con una mayor protección ambiental y de la salud de la población en el territorio nacional.

Lo que apoyamos es una prohibición total que incluya, al menos, los desechos peligrosos considerados en la Norma Oficial Mexicana y en las listas de los Anexos del Convenio de Basilea, sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación, del cual México forma parte.


INDICE

PRIMERA PARTE. ARGUMENTOS


  1. La prohibición total evitaría que México siga cargando con riesgos innecesarios y costos ambientales y en la salud pública, provocados por desechos peligrosos generados en otros países.
  2. La prohibición total cerraría la puerta a las presiones de países miembros del Convenio de Basilea, o de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), para celebrar convenios bilaterales y aceptar una mayor importación de desechos peligrosos
  3. La prohibición total permitiría redirigir la inversión necesaria para una vigilancia y control adecuado en las importaciones de desechos peligrosos destinados a su recuperación, para destinarlos mejor al control de los desechos producidos en el país.
  4. La prohibición completa eliminaría, de una vez por todas, Ia posibilidad de confinamiento final de los desechos peligrosos importados.
  5. La prohibición total evitaría la posibilidad de la entrada de residuos peligrosos cuyo destino sea una disposición final enmascarada en un supuesto reciclaje, o que éste se realice con daños a la salud ocupacional o ambiental.
  6. La prohibición total no facilitaría el contrabando ilegal de desechos peligrosos.
  7. La importación de desechos peligrosos para reciclaje no es la mejor opción para resolver la futura escasez de materiales y la conservación de recursos, ni una medida para evitar los impactos ambientales negativos en la extracción de materias primas.
  8. Es inaceptable que se sigan importando desechos peligrosos para recuperar una sustancia o metal que puede ser suministrado en forma suficiente por el mercado nacional.
  9. La prohibición total no implicaría el cierre de la fábrica ni la pérdida de empleos para la principal empresa que se ha beneficiado del mayor volumen de la importación de desechos peligrosos en el país.
  10. La prohibición total no interfiere en el comercio internacional de materias primas y productos necesarios para un desarrollo sostenible.
  11. La Prohibición total de la importación de desechos peligrosos estaría acorde con los compromisos adquiridos en el Convenio de Basilea y permitiría avanzar en el cumplimiento de sus dos objetivos principales.
  12. Con la prohibición total, México se sumaría a la tendencia internacional expresada por I05 países, que han adoptado en su legislación, en su política o en su participación en Convenios o foros regionales, la prohibición de la importación de desechos peligrosos, incluidos los fines de reuso o recuperación.
  13. Con la prohibición total, México podría ocupar una posición de liderazgo en la CEPAL, para celebrar un Convenio Regional de prohibición de la importación de desechos peligrosos en el área

SEGUNDA PARTE. ESTUDIOS DE CASO

 

  1. La importación de desechos peligrosos como "polvos de acería" para la recuperación de cinc. El caso de Zinc Nacional de Monterrey.
  2. La importación de desechos peligrosos como "polvos de humo o escorias finas de estaño", para recuperar estaño. El caso Capper Pass-Metales Potosí.
  3. Reciclaje de plomo en baterías usadas de automóviles. EI caso de Alco-Pacifico.

ANEXO

1.Comunicado de las autoridades del Condado de Humberside sobre el envío de los desechos de Capper Pass a Metales Potosí.

2.Organizaciones no gubernamentales que suscriben la demanda de prohibición total de la importación de desechos peligrosos, enmendando el art. 153 de la LGEEPA.


PRIMERA PARTE. ARGUMENTOS

1) La prohibición total evitaría que México siga cargando con riesgos innecesarios y costos ambientales y en la salud pública, provocados por desechos peligrosos generados en otros países.

México tiene ya suficientes problemas debido a la disposición inadecuada y la insuficiente infraestructura y de recursos humanos capacitados, para tratar adecuadamente el enorme volumen de desechos generados dentro del país, como para cargar con costos adicionales que implicarían el manejo de desechos generados en otros países.

No existe una estadística confiable del volumen de desechos peligrosos producidos en el país, pues aún no se realiza un inventario nacional completo de las emisiones de residuos peligrosos que produce la planta industrial nacional. Sin embargo, las cifras oficiales dan una idea de la magnitud del problema. Según el Instituto Nacional de Ecología, diariamente se producen en el país 14 mil 500 tons de desechos peligrosos, lo que suman poco más de 5 millones de tons. al año(1). De esta cantidad, según las cifras más optimistas, la infraestructura con la que cuenta el país sólo atiende el 10% (2)

La mayoría de los desechos peligrosos son depositados en sitios no autorizados como el sistema de drenaje y alcantarillado, en terrenos baldíos, lecho de ríos, estuarios, desiertos, mares o mezclados ilegalmente con residuos sólidos municipales. Debido a la persistencia y a la movilidad de una gran variedad de desechos peligrosos en el ambiente, éstos pueden contaminar los mantos freáticos, suelos, atmósfera y alimentos. De esta forma, la población queda expuesta cotidianamente a los efectos de una gran variedad de contaminantes.

Los efectos en la salud provocados por la exposición a desechos peligrosos pueden manifestarse a corto plazo, causando irritaciones pulmonares, dérmicas y daños serios en otros órganos. Sin embargo, lo más preocupante son las afectaciones crónicas que pueden provocar anomalías congénitas, trastornos en la reproducción, diversos tipos de cáncer, alteraciones inmunológicas, trastornos renales, hepáticos y neurotóxicos, además de enfermedades respiratorias y pulmonares, efectos que por su largo periodo de latencia pueden afectar no sólo a las generaciones presentes sino también a las futuras (3).

La disposición inadecuada de los desechos peligrosos durante varias décadas ha contribuido al deterioro ambiental de nuestro país. ¿Se podrá solucionar este problema si México permite que aumente la entrada de desechos peligrosos, originados en otros países, a su territorio?.

El tráfico internacional de desechos peligrosos produce una serie de graves efectos ambientales y en la salud, que se pueden presentar por problemas en el transporte, recuperación y generación de otros desechos que finalmente se quedan en el país receptor.

A diferencia del reciclaje de materiales no peligrosos, el reciclaje de desechos peligrosos no elimina las características peligrosas de sus constituyentes, sino que por el contrario puede aumentar su riesgo durante el proceso de recuperación, por el tipo de desechos que genera y por la forma de su manejo. De esta manera, tanto trabajadores como comunidades pueden estar expuestos a contaminantes y sufrir finalmente el costo ambiental y de salud de estas operaciones.

Algunos de los desechos involucrados en el tráfico internacional de residuos, de especial preocupación por sus efectos ambientales y en la salud son: solventes, lacas y pinturas cloradas, escoria de polietileno, escorias metálicas y galvanizadas, escorias de PVC, escorias de cable, desechos de mercurio, Bifeniles Policlorados, asbestos, desechos de llantas, polvos de hornos, de arco eléctrico en la producción de acero, lodos urbanos e industriales del alcantarillado, desechos dragados de puertos, cenizas de la incineración de desechos sólidos e industriales, desechos de laboratorios químicos, desechos eléctricos de computación, plaguicidas caducos o prohibidos, chatarra, escorias y lodos de cobre contaminados, escorias de aluminio contaminadas, baterías ácidas de plomo, ácidos y desechos hospitalarios(4).

De hecho, la importación de desechos peligrosos representa para las empresas generadoras y exportadoras de los países más industrializados, una forma ventajosa de evadir sus responsabilidades legales y las restricciones ambientales de su país de origen.

2)La prohibición total cerraría la puerta a las presiones de países miembros del convenio de Basilea, o de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), para celebrar convenios bilaterales y aceptar una mayor importación de desechos peligrosos.

En un escenario internacional donde aumentan las restricciones para la exportación de desechos peligrosos a nivel nacional e internacional, México puede ocupar una posición "al final del embudo", recibiendo en el futuro una mayor cantidad y variedad de desechos peligrosos, provenientes de los principales países generadores a nivel mundial, bajo el pretexto de su reuso o recuperación.

Desde hace varios años, el tráfico internacional de desechos peligrosos se realiza, en su mayoría, bajo el pretexto de diversas formas de "recuperación" o " reuso" de "materiales secundarios", argumentando que puede incluso representar algunas ventajas ambientales y ser fuente de empleo para los países receptores (5).

(Ver cuadro 1).

Bajo esta situación, las prohibiciones del comercio de desechos que solo cubren las operaciones de disposición final – como lo establece la legislación mexicana - no afectan a la mayoría del comercio internacional de desechos peligrosos que se efectúa actualmente.

La resolución de la Segunda Conferencia de Partes del Convenio de Basilea sobre el movimiento transfronterizo de desechos peligrosos, celebrada en Ginebra, Suiza, del 21 al 25 de marzo de 1994, dio un paso histórico al prohibir la exportación de desechos peligrosos de los países miembros de la OCDE a países no miembros, tanto si se trata de su confinamiento final, como para su reciclaje o recuperación. Esta prohibición entrará en vigor a partir de 31 de diciembre de 1997.

Esta prohibición constituye el reconocimiento de una buena parte de la comunidad internacional, de que la exportación de desechos peligrosos para fines de reciclaje constituye, sobre todo para países con una débil infraestructura e insuficiente capacidad de vigilancia ambiental, un grave peligro para su salud y ambiente.

Como se puede apreciar en el cuadro 2, Alemania, Estados Unidos, Austria e Inglaterra son los principales exportadores de desechos peligrosos a países no miembros de la OCDE. América Latina es la segunda región del mundo después del Centro y Este de Europa que más propuestas de exportaciones de desechos peligrosos ha recibido de los países más industrializados (ver cuadro 3).

¿Será México el futuro basurero de los desechos peligrosos destinados anteriormente a Europa del Este, Asia, Africa o América Latina?

Si México adopta el sistema "rojo, ámbar y verde" que usa la OCDE para movimiento interno de residuos peligrosos, eso no significa que se va a beneficiar de un sistema eficaz de control, que permita la minimización de los movimiento transfronterizos de desechos peligrosos o una protección para su salud y ambiente.


La "lista verde" excluye del control ambiental los envíos transfronterizos de 115 distintas categorías de desechos peligrosos – incluidos tóxicos reconocidos como plomo, cadmio y cromo - que forman parte de la lista de desechos peligrosos considerados en la normatividad mexicana y cuyos constituyentes tóxicos también se enlistan en los Anexos del Convenio de Basilea. El sistema ha sido caracterizado por Greenpeace como un instrumento de desregulación en el comercio de desechos peligrosos (6).

Las importaciones de desechos peligrosos de Estados Unidos a nuestro país han aumentado a un 700% desde 1987, y es previsible que se seguirán incrementando. Según cifras reconocidas por EPA, las exportaciones Estadounidenses a nuestro país, aumentaron de 10 mil tons en 1987, a más de 70 mil tons en 1992. A México se destina aproximadamente la mitad de las exportaciones de desechos peligrosos de Estados Unidos (7) (ver cuadro 4).

Aunque la propia Carol Browner, administradora de la EPA, ha reconocido que Estados Unidos tiene suficiente capacidad para tratar sus desechos peligrosos internamente, los nuevos principios de la Administración Clinton en la materia, anunciados públicamente a principios de marzo de 1994, señalan que México y Canadá estarían exentos de cualquier posible prohibición a la exportación de desechos peligrosos, enviados de Estados Unidos a otros países. Es importante señalar, sin embargo, que también reconoce que se deben prohibir las exportaciones de los desechos a cualquier país que ha prohibido su importación (8).

3) La prohibición total permitiría redirigir la inversión necesaria para una vigilancia y control adecuado en las importaciones de desechos peligrosos destinados a su recuperación, para destinarlos mejor al control de los desechos producidos en el país.

Es indudable que la importación de desechos peligrosos para fines de recuperación se realiza actualmente sin contar con una suficiente capacidad de monitoreo estrecho, que requiere de suficientes laboratorios y capacitación del personal aduanal, para prevenir los daños ambientales vinculados al reciclaje y recuperación.

Permitir que la exportación de desechos peligrosos continúe y aumente implica también un aumento en la inversión en infraestructura y recursos humanos para realizar un monitoreo eficaz, inversión que debería dirigirse mejor a los esfuerzos para reducir la generación de los desechos peligrosos producidos internamente, ampliar la infraestructura y formación de recursos humanos y mantener un estricto control de los movimientos de desechos peligrosos en el territorio nacional, en los futuros centros de manejo y tratamiento.

4) La prohibición completa eliminaría, de una vez por todas, la posibilidad de confinamiento final de los desechos peligrosos importados.

Con la importación de desechos peligrosos siempre se corre el riesgo de que los desechos reciclados finalmente produzcan a su vez un desecho peligroso que requiere su disposición final, destino que está prohibido en el art. 153 de la legislación ambiental actual y que en forma indirecta puede violarse con las importaciones para recuperación que se realizan hoy en día.

5) La prohibición total evitaría la posibilidad de la entrada de residuos peligrosos cuyo destino sea una disposición final enmascarada en un supuesto reciclaje, o que éste se realice con daños a la salud ocupacional o ambiental.

El caso de la empresa recicladora de plomo de baterías usadas de automóviles, Alco-Pacífico, es un triste ejemplo de esta realidad: abandono en territorio mexicano 15,500 tons de desechos de baterías que contienen plomo y otros metales pesados tóxicos.

6) La prohibición total no facilitaría el contrabando ilegal de desechos peligrosos.

Es un falso argumento pensar que la prohibición total provocaría el aumento del tráfico ilícito, pues el control no sería sólo nacional sino que involucra las obligaciones internacionales de los países Partes del Convenio de Basilea.

7) La importación de desechos peligrosos para reciclaje no es la mejor opción para resolver la futura escasez de materiales y la conservación de recursos, ni una medida para evitar los impactos ambientales negativos en la extracción de materiales primas.

 

El argumento que afirma lo contrario es frecuentemente utilizado por quienes abogan por un libre comercio de desechos sin restricciones, por los principales grupos beneficiados con el tráfico internacional de desechos y por aquellos que se opusieron, en la Convención de Basilea, a la prohibición de la exportación de desechos peligrosos a los países no miembros de la OCDE y que actualmente buscan debilitar la resolución.

Aunque a primera vista el argumento puede parecer progresista, al mostrar un futuro escenario hipotético, en realidad se trata de un argumento con perfil teórico, que no toma en cuenta la realidad del tráfico internacional de desechos y los intereses que lo dominan.

Si los estudios de impacto ambiental en las operaciones de reciclaje de desechos peligrosos importados, fueran realizados adecuadamente, tomando en cuenta los costos ambientales y de salud pública, generalmente ocultos; las alternativas de producción limpia en el uso de materiales peligrosos que se generan a su vez, en las operaciones de reciclaje; seguramente esas operaciones no tendrían un saldo ambiental y de salud favorable. Constantemente se van descubriendo nuevos daños por la exposición a sustancias peligrosas, creadas en operaciones de reciclaje, que antes no se pensaba que representarán un peligro, o que eran considerados como simples materiales "inertes".

Si nos alejamos de los modelos teóricos y analizamos las operaciones actuales del tráfico internacional de desechos peligrosos, llegaremos a la conclusión de que la mejor opción es una política preventiva, que incluye la prohibición total de la importación de estos desechos.

La importación de desechos peligrosos para reciclaje no conducirá significativamente a la conservación de recursos naturales renovables y no renovables; tampoco reducirá el impacto ambiental de la extracción1 de materias primas. Esto sólo será posible con una política y un programa nacional de eficiencia en el uso de materias primas y energía, en la producción nacional industrial de bienes y servicios, que contemple entre otros: el reciclaje generalizado de materiales no peligrosos, la reutilización de materiales, la reducción en la generación de desechos peligrosos y la utilización de fuentes energéticas alternativas.

El gran reto del siglo XXI es, precisamente, cerrar el frente externo a la importación de desechos peligrosos para cualquier fin y centrar la política del manejo de desechos, en un plan nacional de reducción de la generación de desechos sólidos e industriales, que promueva la investigación y transferencia tecnológica hacia una producción limpia. (Par mayor información acerca de los peligros ambientales y de salud, en la mayoría de las operaciones de reciclaje de desechos, ver la publicación de Greenpeace, Database for Hazardous Waste, en la sección escrita por el Dr. Paul Johnston).

8)Es inaceptable que se sigan importando desechos peligrosos para recuperar una sustancia o metal que puede ser suministrado en forma suficiente por el mercado nacional.

El mayor volumen de desechos peligrosos que entran al país con fines de reciclaje (poco más de 70 mil tons anuales) se realiza para recuperar un metal no ferroso que se encuentra con facilidad y abundancia en el mercado nacional: el cinc, del que México es el sexto productor mundial.

El mayor desecho peligroso que se importa al país, conocido como "polvos de acerías", está clasificado por Estados Unidos como un residuo peligroso con la clave k061, y que por su contenido de metales pesados y otros compuestos orgánicos tóxicos, no puede mandarse directamente a un confinamiento sin una previa estabilización química.

Estos polvos se recolectan en los filtros anticontaminantes de los hornos de arco eléctrico que funden chatarra para producir acero. Se ha comprobado que, además de contener metales pesados muy tóxicos como plomo y cadmio, estos polvos pueden estar contaminados con compuestos orgánicos muy persistentes e incluso cancerígenos, entre los que destacan las dioxinas, furanos e hidrocarburos policíclicos por la presencia de plásticos en la chatarra de plásticos, incluido el PVC.

Incluso en el caso de las miniacerías que mandan sus polvos a la empresa regiomontana Zinc Nacional, se han presentado casos frecuentes de chatarra contaminada con radioactividad.

9) La prohibición total no implicaría el cierre de la fábrica ni la pérdida de empleos para la principal empresa que se ha beneficiado del mayor volumen de la importación de desechos peligrosos en el país

El principal tipo de desechos peligrosos que se importan al país con fines de recuperación, son producidos por la industria siderúrgica nacional. Por esta razón, la empresa que hasta el momento se ha beneficiado de estas operaciones tendría sólo que reorientar su estrategia de abastecimiento en el mercado interno.

Hay bastantes datos para pensar que existe el volumen suficiente de desechos producidos por la industria del tipo que usa actualmente ZINC Nacional en sus operaciones de recuperación y que este volumen aumentará en el futuro, como para garantizar los empleos de esa empresa.

En México, el acero se produce en su mayoría (60% en diciembre de 1993) mediante el uso de horno de acero eléctrico, que utilizan chatarra y que y que generan los polvos contaminados que actualmente se importan de Estados Unidos.

Según un informe del Instituto Nacional de Ecología, en 1985 el volumen total de polvos de la industria siderúrgica nacional era de 242 mil tons. Este volumen considera tanto el que se produce en hornos eléctricos que funden chatarra como en otro tipo de hornos de fundición.

Tan solo en 1993 se produjeron en el país 5,436,289 tons de acero mediante el uso de hornos eléctricos. Incluso, según datos de 1989, la proporción de acero producido mediante este proceso fue mayor que la de Estados Unidos y Canadá. (Cifras preliminares de CANACERO, con base en datos proporcionados por las empresas afiliadas).

Podemos calcular que, en 1993, la producción de polvos de hornos de arco eléctrico que utilizan chatarra para fundir acero fue entre 81,500 tons a 108,725 tons y que esta cifra aumentará en el futuro dado los planes de expansión de las principales empresas. A esto habría que sumar las miles de toneladas de polvos de este tipo acumulados en los años anteriores.

La planta en construcción de HYLSA, para producir aceros planos que, contempla la instalación de un horno de arco eléctrico para fundir chatarra y fierro esponja, espera aumentar su producción a un millón 500 tons de acero. La planta prevee comenzar sus operaciones antes de fin de año. Calculamos que sólo esta empresa producirá de entre 22, 500 a 30 mil tons anuales de polvos, es decir, más del 40% del volumen total de desechos que Zinc Nacional importa actualmente de Estados Unidos (9).

Para que las empresas recicladoras que dependen ahora de la importación de desechos peligrosos respondan al mercado nacional potencial, será necesario el apoyo de las autoridades ambientales para que los desechos producidos por la industria nacional y que se vierten indiscriminadamente, sean ofrecidos a las empresas recicladoras afectadas por la prohibición.

Para el caso de las empresas que importan desechos peligrosos y cuyos procesos de recuperación para atender el mercado nacional no garanticen una adecuada protección a la salud y el ambiente, debería considerarse el interés nacional por encima de la protección de tecnologías obsoletas de alto riesgo.

10) La prohibición total no interfiere en el comercio internacional de materias primas y productos necesarios para un desarrollo sostenible.

La prohibición total de la importación de desechos peligrosos no incluye productos y materias primas necesarios para fortalecer la planta productiva y el mercado nacional, en un modelo de crecimiento que permita un desarrollo sostenible con responsabilidad ambiental, en el que México se ha comprometido oficialmente ante la opinión pública, en los foros y acuerdos internacionales de los que forma parte.

La prohibición sólo evita la entrada de desechos cuyos constituyentes peligrosos están enlistados en los Anexos del Convenio de Basilea y en la Norma Oficial Mexicana NOM-CRP-001-ECOL-93. En este momento, la prohibición afectaría principalmente a los llamados, eufemísticamente, "polvos de acería" que están clasificados como desechos peligrosos por Estados Unidos con la clave K061 y en la Norma Oficial Mexicana con el código RP2.7-03.

Por su parte, los desechos de procesos metalúrgicos que no contengan desechos peligrosos anotados en las listas mencionadas, no serían afectados por la prohibición.

Un desarrollo industrial sostenible no puede estar en la importación de desechos peligrosos de otros países por más fines de recuperación que se pretendan realizar.

La prohibición total de la importación de desechos peligrosos es una medida que fortalecería una política nacional que centre su atención en su manejo ambientalmente responsable de los desechos producidos internamente, así como en el diseño de políticas de investigación científica y tecnológica que permita llevar a la práctica lo que la propia SEDESOL ha proclamado como el enfoque estratégico de la política del manejo de desechos peligrosos en México: La minimización de desechos peligrosos y la transformación a una producción limpia.

La reducción de las características peligrosas de los insumos es clave en la construcción de una producción limpia en todos los sectores de la economía. Este es el reto y enfoque estratégico que nos depara el fin de siglo y el reto que se espera asuma un gobierno y una sociedad en un verdadero desarrollo sostenible, que permita la producción con la conservación de recursos y el ambiente.

Un desarrollo realmente sostenible que permita el crecimiento económico, con la elevación de la calidad de vida y una amplia participación democrática que pueda poner la economía al servicio del bien común y de la conservación del planeta.

11) La prohibición total de la importación de desechos peligrosos estaría acorde con los compromisos adquiridos en el Convenio de Basilea y permitiría avanzar en el cumplimiento de sus objetivos principales.

Las disposiciones del Convenio de Basilea reconocen el derecho soberano de cada país de prohibir las importaciones de residuos peligrosos, y prohibe a otras naciones Partes que se exporten a los Estados que han notificado a la Secretaria del Convenio sobre tales prohibiciones de importaciones (Apartado 6 del preámbulo; articulo 4, apdo. 1 (a) y (b).

La resolución de la Segunda Conferencia de Partes del Convenio de Basilea que prohibe la exportación de desechos peligrosos de países de la OCDE a países no miembros, es un reconocimiento de los problemas y de salud provocados por el tráfico de desechos para fines de recuperación.

La prohibición está acorde con los principales objetivos iniciales del Convenio de Basilea que le dieron origen: La minimización del movimiento transfronterizo de desechos peligrosos hasta alcanzar el principio de autosuficiencia y la eliminación en la generación de los mismos en los procesos productivos.

12) Con la prohibición total, México se sumaria a la tendencia internacional expresada por 105 países, que han adoptado en su legislación, en su política o en su participación en Convenios o foros regionales, la prohibición de la importación de desechos peligrosos, incluídos los fines de reuso o recuperación.

Si México decide modificar su ley ambiental para prohibir totalmente la importación de desechos peligrosos, incluídos los destinados al reciclaje, se une a la tendencia internacional expresada por una inmensa mayoría de países y foros internacionales que han adoptado una legislación política al respeto. De lo contrario, si continúa aceptándolos, se margina de esta corriente mayoritaria.

De tres países que en 1998 habían prohibido totalmente las importaciones de desechos peligrosos, la cantidad aumentó considerablemente en unos cuantos años. Actualmente suman 105 los países que han adoptado leyes, decretos o políticas, o que bien, han suscrito acuerdos regionales que prohiben totalmente la importación de desechos peligrosos, incluido su reciclaje, sobre todo los provenientes de lo países miembros de la OCDE, principales generadores de desechos en el mundo.

Entre los foros internacionales que se han pronunciado por una prohibición en la exportación de desechos peligrosos a países menos industrializados, destacan el grupo de los 77, y diversos Tratados en Africa, el Mediterráneo, Centroamérica, los países del Pacífico Sur y el Caribe; el Consejo Nórdico, el Consejo de Ministros y el Parlamento de la Comunidad Europea, la Asamblea General de la Unión Conservacionista Mundial y las recomendaciones de la CEPAL.

La sola existencia de ese gran número de países y foros internacionales, es muestra evidente del consenso internacional sobre los peligros y riesgos ambientales que conlleva la importación de desechos peligrosos, incluidos los destinados para su recuperación o reciclaje.

Después de muchos años de escandalosas operaciones de envíos de desechos peligrosos a Centroamérica, 7 países de la región decidieron realizar un Convenio Centroamericano sobre el Movimiento Transfronterizo de Desechos peligrosos, que incluye la prohibición de las exportaciones de desechos para todo fin, incluido su posible reuso o recuperación.

Los países firmantes del acuerdo centroamericano son: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. Costa Rica y Guatemala cuentan además con leyes nacionales que prohiben la importación de desechos peligrosos. Así mismo la legislación ambiental de Colombia establece la prohibición, y recientemente también la de Brasil. Argentina está discutiendo actualmente dentro de los cambios propuestos para su nueva Constitución, la prohibición total de la importación de desechos peligrosos.

La Convención de Lomé prohibe el envío de desechos peligrosos dentro del territorio de los países miembros, entre los que se encuentran: Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, República Dominicana, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, St Kitts & Nevis, Sta. Lucía, San Vicente y Granadinas, Trinidad y Tobago.

13)Con la prohibición total México podría ocupar una posición de liderazgo en la CEPAL, para celebrar un Convenio General de prohibición de la importación de desechos peligrosos en el área.

 

Con la prohibición total México podría participar de una manera activa y asumir un papel de liderazgo, para atender las recomendaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), hechas el 19 de Noviembre de 1993 en Santiago de Chile, y el 19 de Marzo de 1994 en Ginebra, Suiza, en el sentido de celebrar un Convenio Regional para la prohibición total de la importación de desechos peligrosos a países de América Latina y el Caribe.

Cabe destacar que, en ambas reuniones, México participó con una delegación que aprobó las recomendaciones mencionadas. Modificar la ley mexicana para prohibir la importación total de desechos peligrosos permitiría a México ser consecuente con la postura adoptada en este foro latinoamericano y el Caribe. Si por el contrario, México decide aceptar las exportaciones de desechos de Estados Unidos y otros países dentro de la OCDE, se estaría alejando cada vez más del liderazgo que sobre esta materia pueda tener en la comunidad latinoamericana y del Caribe saboteando, de hecho, las recomendaciones de la CEPAL.

La CEPAL, de modo textual, señalaba en sus conclusiones: "se requiere centrar toda la energía, los recursos y esfuerzos de los países en desarrollo, en el manejo de sus propios residuos peligrosos y no dilapidarlos en el control de residuos importados desde países industrializados".

"Apoyar decididamente la adopción de un convenio regional o protocolo que prohiba la importación de todo tipo de residuos peligrosos a la región, incluidos los destinados al reciclaje. Esta prohibición deberá estar respaldada por el fortalecimiento institucional en la región e, individualmente, en cada país, para supervisar y controlar eficazmente dicha prohibición" (10)


SEGUNDA PARTE. ESTUDIOS DE CASO


INTRODUCCION

Una de las formas de exportación, de desechos peligrosos es precisamente su entrada a los países importadores como "materiales secundarios" para su recuperación. Este es el caso de metales no ferrosos, como los "polvos de acerías", "oxido de cinc" o "polvos finos de estaño". El problema es que generalmente estos metales no ferrosos vienen contaminados con otros metales y sustancias tóxicas, debido a los sucios procesos de fundición de chatarra y de producción metalúrgica. Esto genera la presencia de metales pesados tóxicos como plomo, arsénico, cadmio y otras sustancias muy contaminantes como dioxinas, furanos y compuestos hidrocarburos aromáticos policíclicos, razón por la que se clasifican como desechos peligrosos y de que se les impongan mayores restricciones ambientales para su manejo y disposición final.

  1. La importación de desechos peligrosos como " polvos de acería" para la recuperación de cinc.
  2. El Caso de Zinc Nacional de Monterrey.

    La mayor parte de los desechos peligrosos exportados de Estados Unidos a México están clasificados por la EPA desde 1991 con la clave "K061". Se trata de los polvos contaminados que se capturan en los filtros (precipitadores electrostáticos) de los hornos de arco eléctrico que la industria siderúrgica utiliza para fundir chatarra y recuperar acero.

    Las importaciones de desechos peligrosos de K061 se han incrementado en un 700% desde 1987, y es previsible que sigan aumentando. Según cifras reconocidas por la EPA, las exportaciones Estadounidenses a nuestro país aumentaron de 10 mil tons en 1987, a mas de 70 mil tons en 1992. A México se destina aproximadamente la mitad de las exportaciones de desechos peligrosos de Estados Unidos (ver cuadro y gráfica 4).

    La empresa mexicana Zinc Nacional establecida en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, importa el K061 bajo el nombre de "polvo de acería" para recuperar cinc principalmente aunque, según la empresa, también se recupera plomo y cadmio. La empresa utiliza un proceso pirometalúrgico para la recuperación de oxido de cinc, utilizando la tecnología Waelz, y un proceso hidrometalúrgico para recuperar sulfato de cinc, cadmio metálico y sulfato de plomo, quedando al final del proceso escorias y aguas residuales.

    México no necesita importar desechos peligrosos para satisfacer su demanda de cinc, siendo que éste es un metal abundante en el país ( México es el 6º productor de cinc a nivel mundial).

    La tecnología alemana Waelz de recuperación de K061, ha sido usada en otros piases desde hace tres décadas. Opera volatilizando los componentes metálicos en un horno rotatorio para luego reducirlos a óxidos. Greenpeace cuenta con un reporte de los problemas ambientales y en la salud provocados por esta tecnología para la recuperación de desechos peligrosos importados por la compañía Aser en Bilbao, España, que presenta una síntesis de la investigación científica al respecto (11).

    Los problemas ambientales y en la salud provocados por la recuperación de K061 se derivan de los propios constituyentes peligrosos de este desecho (plomo, cadmio y arsénico, además de la posible presencia de dioxinas y Furanos). La exposición ambiental, incluso a niveles bajos de plomo, se ha asociado con una amplia gama de desórdenes metabólicos y deficiencias neurosicológicas. El cadmio causa un número creciente de muerte por bronquitis crónica y cáncer de pulmón en trabajadores expuestos, además de graves efectos reproductivos en animales de laboratorio expuestos y es extremadamente tóxico para organismos acuáticos. Las dioxinas y Furanos forman parte de los grupos de sustancias cancerígenas más potentes y persistentes en el ambiente.

    Las dioxinas y Furanos se forman en el proceso de postcombustion de los hornos de fundición de chatarra, como sucede en el caso de incineración a altas temperaturas. Se ha demostrado la formación de dioxinas y furanos dentro de los precipitadores electrostáticos y en una amplia gama de procesos metalúrgicos a temperaturas altas. El uso de compuestos clorados en procesos de hierro y acero, así como la utilización de metales reciclados de chatarras, contaminados con aceites y plásticos que contienen cloro, proporciona todos los elementos requeridos para la formación de dioxinas y Furanos (12).

    La asociación Estadunidense productora de acero (Steel Manufacturers Association) es la mas interesada en que México siga permitiendo la importación de desechos peligrosos del tipo K061, pues le permite un significativo ahorro en los costos de su manejo para las llamadas "miniacerías" o "minimills" productoras de esos desechos. Mientras que México los costos de recuperación son de aproximadamente 50 dólares por tonelada, en Estados Unidos el costo promedio es de 150 dls./Ton y el costo de estabilización química y confinamiento alcanza los 400 dls./Ton. Aunque se espera que las nuevas tecnologías de tratamiento reduzcan los costos hasta 100 dls./Ton, seguirían siendo mas altos que en México. Además del ahorro económico, las exportaciones de desechos K061 permiten que los productores no tengan mas problemas por las responsabilidades legales (Liability) en el manejo posterior de sus desechos k061 (13).

    Aunque las instalaciones de Zinc Nacional de Monterrey han sido presentadas por la industria siderúrgica norteamericana como una empresa modelo las investigaciones de Greenpeace han encontrado los siguientes resultados.


    Impactos en el ambiente

    Según muestras tomadas por Greenpeace en Diciembre de 1991 en un área de descarga a cielo abierto, contigua a la planta, se encontró fuerte contaminación de suelo con cadmio y arsénico. Las concentraciones en la muestras de agua alcanzaban 18 mil partes por millón (ppm) de plomo que, guardando las proporciones, es 300 veces mayor que los niveles permitidos en agua potable en Estados Unidos.

    Zinc Nacional fue clausurada temporal y parcialmente en 1992, por la PROFEPA y obligada a realizar mejoras en sus sistema de tratamiento de aguas. Aunque la empresa removió el suelo y cambio su área de descarga, Greenpeace volvió a tomar muestras en septiembre de 1992 y volvió a encontrar elevados niveles de contaminación por plomo y cromo (ver tabla 1).

    En febrero de 1993, la EPA, invitada por SEDESOL, realizo una inspección técnica en las instalaciones de Zinc Nacional, así como un estudio parcial que incluyo tomas de muestras de sedimentos, material acumulado y aguas residuales. Los resultados mostraron la presencia de contaminación por cadmio y plomo en algunas muestras(14). Hay que notar que esta evaluación fue parcial y no incluyó análisis de dioxinas y radioactividad, además que no se aplicó el protocolo que la EPA realiza en evaluaciones más amplias.

    El cadmio se encontró en el arroyo Noreste y excedía los límites máximos permitidos por la EPA y Norma Técnica Ecológica Mexicana. También se encontraron niveles de plomo y cadmio que excedían los limites para tratar las tierras en el Colector Noroeste y de contaminación con plomo en la escoria vieja, que excedía los limites de la EPA (ver tabla 1).

    Uno de los técnicos de Zinc Nacional reconoció, en una entrevista filmada por Greenpeace en Septiembre de 1993 que uno de sus problemas eran las enormes pilas de desechos que la empresa había amontonado a cielo abierto y sin ninguna protección durante varios años. De igual manera varios vecinos del lugar dieron su testimonio ante la cámara de Greenpeace, en el sentido de que dada la dirección de los vientos dominantes, los polvos de estas pilas de desecho eran arrastrados a las colinas que colindan a la empresa (15). En la misma fecha, Greenpeace pudo constatar también de que estas pilas de desecho tampoco contaban con ninguna protección para prevenir que, con las lluvias, se produjera alguna lixiviación y filtración al suelo y subsuelo.

    En marzo de 1994, las autoridades del INE declararon que ante los problemas detectados durante la inspección de la EPA-SEDESOL, se comenzó a instrumentar una serie de soluciones, tales como obras de remoción de suelos, entubamiento para captar agua de lluvia y evitar escurrimientos, un sistema de canales y compuertas para conducir el agua de lluvia, construcción de dos fosas de captación, dos recolectores de polvo cerrados y una nave cerrada para la transferencia del subproducto a la planta húmeda.

    El INE mencionó también que se estaba construyendo una nueva fosa con capacidad de 6 mil m3, a la que serian bombeados los líquidos de las dos primeras fosas, "duplicando así su capacidad, esta fosa será construida para prevenir las condiciones extraordinarias" Así mismo se dijo que "se termino de canalizar el arroyo, se cerró el registro, se nivelaron las pendientes para evitar que cualquier agua residual del área de operación llegue a los colectores y se vaya a las fosas de captación. Con el polvo encontrado se saneó y mandó a la planta para recuperar metales vía húmeda en el proceso hidrometalúrgico".

    En cuanto al uso de la escoria, el INE mencionó que se había tramitado el permiso para mezclarla con cemento y ser usada en la pavimentación de calles, quedando la escoria totalmente encapsulada. "La escoria nueva es muy diferente ya que se le está agregando arena sílica que desechan la fundaciones, quedando la escoria verificada. Las nuevas pruebas de extracción de la escoria que se menciona anteriormente, mostraron una reducción en el lixiviado obtenido 10 veces menor" (16).


    El riesgo de importar polvos radioactivos

    Existe un riesgo adicional en las importaciones de K061 a Zinc Nacional: la posibilidad de recibir desechos contaminados por radioactividad. La chatarra que se funde para recuperar acero puede estar contaminada con radioactividad, contaminando así los polvos que se capturan en los filtros anticontaminantes, que son exportados a México.

    Tres de las "miniacerías" que exportan sus polvos contaminados a México: Border, Chaparral y Nucor, fueron descubiertas cargando material radioactivo en los envíos de k061 a México. Sin embargo, el número exacto de incidentes pudo haber sido mayor ya que la mayoría de las "miniacerías" Texanas que exportan los desechos peligrosos a Monterrey, cuentan con permisos para recibir y almacenar desechos metálicos radioactivos.

    La mayoría de las 15 "miniacerías" de Estados Unidos, que exportan a Zinc Nacional han sido penalizadas por violaciones ambientales en Estados Unidos. 7 de ellas han sido reportadas como un sitio de desecho peligroso e inspeccionadas para decidir si se incluyen a la Lista Nacional de Prioridades de sitios peligrosos bajo la entidad del Superfondo, debido a los peligros ambientales que representan (ver cuadro 5).

    Además, 9 de las 15 "miniacerías" han sido citadas por el Departamento de Justicia y la EPA por violar regulaciones en la exportación de desechos peligrosos. Estas violaciones incluyen: alteraciones en el volumen declarado de exportación de K061 a México; la no presentación del reporte anual que especifique volúmenes, cantidades, y tipos de desechos; y la presentación de manifiestos incompletos sobre sus embarques a México (17).

    Aunque Zinc Nacional declaró que cuenta con detectores de radioactividad en su planta, esto no se ha podido verificar y, aunque en el caso de tenerlos había que evaluar su grado de eficiencia y manejo. Lo que si es cierto, es que en la aduana mexicana no se cuenta con detectores radioactivos, lo que representa un riesgo adicional en su movimiento transfronterizo.


    Impacto en la salud

    Existen también indicios de un mayor riesgo en la salud de los pobladores de las colonias vecinas, debido a las emisiones de la empresa y el arrastre por el viento de las enormes pilas de desechos que la empresa acumula en sus patios y terrenos traseros. Hay que recordar que el K061 es una mezcla de polvos que contiene arsénico, plomo, cromo, níquel, cadmio, cobre y cinc.

    Una investigación epidemiológica realizada por Greenpeace en septiembre de 1992, señala que existe un gran riesgo de 2 a 4 veces mayor en los vecinos de Zinc Nacional por contraer problemas de la piel, infecciones frecuentes de oído, irritación de ojos y vías respiratorias, bronquitis, sensación de fatiga excesiva y dificultad para dormir. Los resultados establecen una relación entre la exposición a los tóxicos emitidos por la fábrica y las molestias y efectos en la salud. Además, de no detenerse la exposición de esos contaminantes, no se descarta la aparición en el futuro de otros padecimientos crónicos, entre ellos el cáncer , como se ha documentado en otros estudios (18).

    El riesgo y los problemas de salud se presentan tanto en hombres como mujeres, aunque la población más afectada es la integrada por los menores de 20 años de edad y los mayores de cuarenta. Los resultados obtenidos establecen una relación entre la exposición a los tóxicos emitidos por la fábrica y las molestias y efectos en la salud señalados.

    Una doctora, responsable de la clínica de salud de la colonia Topo Chino, que había prestado sus servicios durante un año a la colonia Lázaro Cárdenas (que colinda con la parte posterior de la empresa donde se ubican las pilas enormes de desechos), declaro a Greenpeace en entrevista grabada, que la contaminación provocada por la empresa generaba problemas de aprendizaje en los niños de la colonia, además de alergias en la piel y otras enfermedades.

    En entrevistas grabadas con los vecinos, también se pudo recoger testimonios de afectados por asma y alergias, enfermedades adjudicadas a las emisiones contaminantes de Zinc Nacional y por los polvos que el viento arrastraba tras enormes pilas de desechos amontonadas en la parte posterior de la empresa. Respecto al impacto en la salud de los trabajadores de la empresa no contamos con datos disponibles.

    Zinc Nacional es una empresa aparentemente de capital mexicano. La familia Villarreal es la propietaria de la mayoría de las acciones (19). Por otra parte, Zinc Nacional posee la mina "El Diente", de la que se puede extraer cinc, por lo que la compañía podría tener una fuente alterna de suministro, sin necesidad de importar desechos peligrosos de otros países.

    Planta recicladora de Zinc nacional de Monterrey (Foto).

    Pila de desechos en los patios de Zinc Nacional de Monterrey (Foto).

  3. La importación de desechos peligrosos como (polvos de humo o escorias finas de estaño), para recuperar estaño.
  4. El Caso Capper Pass-Metales Potosí

    En marzo de 1993, activistas de Greenpeace lograron detener el envió de 532 tons de desechos peligrosos, que la empresa inglesa Capper Pass, por medio del "broker" belga Jean Goldsmith pretendía introducir a México, bajo la clasificación de "escorias finas de estaño", para que la compañía mexicana Metales Potosí produjera soldaduras de estaño. Cabe aclarar que al ser clasificado como "escoria fina de estaño", el cargamento no fue notificado a las autoridades mexicanas, ya que esta clasificación comercial no esta considerada como residuo peligroso.

    Después de que el envió a México se frustró, Capper Pass los mando a una empresa fundidora de Bolivia, donde las organizaciones ambientalistas y la comunidad local solicitaron el regreso de los desechos a su país de origen (20).

    Investigaciones posteriores con las autoridades regulatorias de desechos (County Council Waste Regulation Authority) del Condado de Humberside, Inglaterra, demostraron que en Octubre de 1992 la misma empresa envío dos embarques con un total de 39 tons de desechos peligrosos y que Metales Potosí los recibió el 11 de noviembre del mismo año, usándolos para producir soldaduras de estaño (ver en Anexo, comunicado de autoridades de Humberside).


    El exportador: Capper Pass and Sons

    La fundidora inglesa de Capper Pass, ubicada en el condado de Humberside, inicio operaciones desde 1937, y en 1967 se convirtió en una filial de la poderosa corporación transnacional minera, Río Tinto Zinc, que extendió sus operaciones a la importación de chatarra, proveniente de toda Europa. En sus patios guarda 3,500 tons de los polvos colectados en los filtros del horno de fundición y, en vez de darles un tratamiento interno que le resultaría costoso, la empresa inglesa intenta exportarlos hacia otros países, ofreciéndolos como un "material secundario" barato para recuperar estaño.

    Durante muchos años, Inglaterra tuvo la reputación de ser "El hombre sucio de Europa" y en 1989 resulto ser, junto con Francia, el principal importador de desechos peligrosos dentro de la Comunidad Europea. A medida que se hicieron más estrictas las legislaciones para el manejo de desechos en Alemania y Estados Unidos, los generadores y exportadores de desechos peligrosos vieron a Inglaterra como la opción para continuar con el negocio, ahora bajo la forma de "reciclaje".

    Capper Pass llegó a ser una importante productora de plomo y estaño, por la fundición de minerales y el reciclaje de millones de toneladas de chatarra de desechos de las plantas metalúrgicas y químicas, que durante décadas importó de países como Alemania, Bélgica, Holanda, Italia y Estados Unidos. Actualmente le toca a América Latina recibir las miles de tons de desechos que generan empresas como Capper Pass.

    Capper Pass cerró su planta en 1991, después de una caída internacional en los precios de estaño y después de haber provocado graves problemas ambientales, por las descargas de cadmio y arsénico, en el río Humber cercano a la empresa, y por las emisiones de metales pesados e, incluso, de sustancias radioactivas como polonio 210, comprobadas por Greenpeace en 1987. Una investigación de las autoridades en 1991, determinó también una mayor incidencia en el sistema nervioso central, registrada en la población local que vivía cerca de la fundidora. Estuvo también en discusión el elevado caso de niños con leucemia.


    Los "desechos de un desecho"

    En la operaciones comentadas, los envíos de desechos de Capper Pass tenían como justificación su reciclaje o recuperación, por lo que fueron clasificados comercialmente como materias primas secundarias, en forma de "polvos de humo de estaño" o como "escoria fina de estaño", cuando en realidad se trataba de una compleja mezcla de otros metales pesados tóxicos como plomo y cinc, además de minerales venenosos como arsénico y otros elementos traza.

    Los desechos eran "el desecho de un desecho", que provenían de los "filtros" que precipitaban las partículas y gases contaminantes a la atmósfera, en la chimenea de la fundidora de chatarra para recuperar estaño y plomo.

    El 10 de marzo de 1993, Greenpeace tomó una muestra de los desechos almacenados en Capper Pass. Los principales constituyentes de los desechos eran sodio, azufre, estaño, cinc, arsénico, y plomo. Los desechos también incluían microelementos de níquel, cobre, galio, cromo, vanadio, plata y hierro. El gran número de microelementos indica la complejidad de los desechos, lo que aumenta su potencial contaminante a partir de cualquier operación de recuperación.

    Un comunicado de la empresa Metales Potosí reconocía en la composición química de los desechos importados de Capper Pass, la presencia de plomo (24.75%) y arsénico (2.48%), aunque los datos presentados no permitían realizar un análisis de masa adecuado. La recuperación de estaño y su aleación con plomo, significa que el arsénico y los además microelementos estarán presentes en las emisiones al aire o en los residuos de los procesos de fundición. Un científico británico estimó que si las 530 tons de desechos provenientes de Capper Pass hubieran llegado a México, por lo menos 12 mil 272 tons de arsénico se hubieran filtrado al ambiente.

    La recuperación de plomo y cinc de estos desechos es una actividad extremadamente contaminante, que produce grandes cantidades de escoria y de emisiones volátiles. Las fundidoras concebidas para el manejo de este tipo de desechos, que una vez operaban en los países mas industrializados de Europa, por ejemplo, han sido cerradas. Sólo México y Bolivia son, probablemente, los únicos países en el mundo que aceptarían estos desechos para la recuperación de estaño.

    Sin embargo, tanto en las muestras tomadas por Greenpeace en Capper Pass, como en un comunicado de la propia empresa Metales Potosí, se reconoció que además de estaño, en los desechos se encontraban concentraciones principalmente de plomo y arsénico, además de otros microelementos, aunque las proporciones varían según la fuente de información (21).


    Los importadores: Metales Potosí

    Metales Potosí se localiza en la zona industrial de la ciudad de San Luis Potosí. Es propiedad de un grupo empresarial llamado Metales Potosí, que desde 1944 se dedica a la fundición y refinación de minerales ferrosos, principalmente estaño. A través de otra empresa del mismo grupo, "Soldaduras Omega", Metales Potosí provee de soldadura a la industria maquiladora, y cuenta con representación en las principales ciudades fronterizas con Estados Unidos (22).

    En Abril de 1992, las autoridades ecológicas mexicanas realizaron una inspección en Metales Potosí y detectaron problemas debido a los altos niveles de emisiones al aire de óxidos metálicos, que representaban una amenaza a los ecosistemas y la salud humana.

    El 23 de Marzo de 1993, la PROFEPA hizo otra visita de inspección a la planta y se encontró con los mismos problemas, además de que la empresa no tenia equipo anticontaminante en cuatro de los cinco hornos para controlar las emisiones tóxicas, ni contaba con un inventario de sus emisiones a la atmósfera, por lo que se decidió una clausura parcial y temporal (23). La empresa reabrió en Abril de 1993 con la condición de operar a un 20% de su capacidad instalada y con el compromiso de instalar el equipo anticontaminante faltante.

    Estos no son los únicos embarques de desechos peligroso que Metales Potosí ha recibido. Según conversación telefónica con autoridades ecológicas, la ultima "guía ecológica" otorgada a la empresa, era del 30 de Noviembre de 1987. Por su parte Greenpeace registro en investigaciones realizadas en Estados Unidos, la notificación, en marzo de 1982, del envío de 36 mil toneladas de desechos peligrosos contaminados con plomo, provenientes de la empresa Federal Metals, de Newark, Nueva Jersey (24).

    Por último, cabe agregar que este tipo de importaciones se producen en la ciudad –San Luis Potosí– que, por tradición minera y metalúrgica, además del inadecuado manejo de los desechos producidos localmente, enfrenta graves problemas ambientales provocadas por más de 300 empresas, entre las que destacan las únicas fundiciones de cadmio y arsénico que existen en el país. En esta ciudad se presentan, por ejemplo problemas de contaminación de plomo en el aire y abatimiento de los mantos freáticos; se generan 14 mil toneladas de desechos peligrosos y existen mas de 32 tiraderos clandestinos alrededor de la ciudad, además de que se ha formado una laguna en 200 hectáreas que recibe el agua de descarga, sin tratamiento, de las zonas industriales (25).

    Los testimonios de este caso están documentados en el video ¿América Latina, Basurero Tóxico?, producido por Greenpeace.


    La exportación de Capper Pass a Bolivia

    En el caso de Bolivia, Greenpeace descubrió que a través del "broker" ingles Metals Synergy, Capper Pass envió entre Octubre de 1992 y Febrero de 1993, cinco embarques con un total de 600 tons de desechos peligrosos a la empresas Operaciones Metalúrgicas, mejor conocida por sus nombres anteriores como Fundición Peró o Fundestaño, en la ciudad minera de Oruro.

    Esta empresa conserva todavía los desechos en su planta y las organizaciones vecinales y ambientalistas del lugar, junto con la Liga para la Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA), exigen que los desechos se regresen a su lugar de origen. Con el cambio de gobierno en Bolivia, esta demanda está aún por resolverse.

    Fundestaño es una empresa que ha ocasionado serios problemas de contaminación en la población local. La contaminación por arsénico obligó a la empresa a cerrar sus instalaciones en 1992, después de varios meses de protestas y movilizaciones de los vecinos de Oruro. Ahora, la empresa pretende reinstalarse en un lugar próximo a Oruro, sin haber cumplido con la manifestación del impacto ambiental correspondiente.

    El caso de Capper Pass puede ser tomado como un ejemplo de la política Hipócrita de Inglaterra, pues mientras que prohibe la importación de desechos tóxicos a su territorio, si permite su exportación. En 1992, El Reino Unido exportó mas de 83 mil tons de desechos tóxicos a países que no pertenecen a la OCDE.

  5. Reciclaje de plomo en baterías usadas de automóviles.

El caso de Alco-Pacífico (26)

Presentado frecuentemente como una alternativa ambiental, el reciclaje de plomo contenido en las baterías usadas de los automóviles, es otro tipo de tráfico internacional de desechos peligrosos.

Investigaciones de Greenpeace, basadas en fuentes oficiales, han documentado un tráfico de desechos de baterías ácidas de plomo (lead acid batteries) de los países más industrializados, particularmente Australia, Estados Unidos y Reino Unido, hacia países de América Latina y Asia.

Durante el periodo 1998-1991, el principal país exportador de este tipo de desechos a México fue Estados Unidos. Las exportaciones totales estadounidenses, en 1990 y 1991, fueron de 71 mil y 87 mil tons de escorias de plomo (lead scrap), respectivamente. La legislación de desechos peligrosos de Estados Unidos no considera a la baterías usadas de automóviles como desechos peligrosos, si sus posts (?) están intactos, por lo que permite que sean exportadas como un producto comercial y no como un desecho peligroso.

Un ejemplo de los impactos ambientales negativos que hace posible la posibilidad legal de importar desechos para reciclaje en México, lo constituye el caso de Alco-Pacifico.

En Diciembre de 1993, Morris Kirk, quien operaba la empresa Alco Pacifico, recicladora de plomo de baterías usadas de automóvil, fue sentenciado a 16 meses de prisión en California y multado con 2.5 millones de dólares, por transportar ilegalmente los desechos de plomo de baterías, de Estados Unidos a México (27). La empresa no solo recibía baterías usadas; en 1990 también recibió, sin éxito, una propuesta para recibir millones de "lead slag", de la Corporación Dupont, provenientes de su planta de New Jersey (28).

La fundidora de Alco Pacifico operaba en Ojo de Agua, cerca de la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California. De 1988 a 1991, recibió cientos de camiones cargados con baterías usadas. A principios de 1991, Alco Pacifico se declaró en banca rota dejando abandonadas 15,500 tons de desechos de baterías en los patios de la empresa.

En 1992, una inspección ocular de Greenpeace documentó en un video la falta de control del sitio; un incendio sin control en las pilas de desechos a cielo abierto y su posible lixiviación en el subsuelo (29). La frecuencia de los incendios fue confirmada por la investigación del fiscal del condado de Los Angeles. Se reportó que las vacas de un estado lechero cercano habían muerto después de beber el agua contaminada por plomo que escurría del basurero de la pila de desechos. También se reportó que residentes de las colonias vecinas sufrían de problemas de la piel y de enfermedades respiratorias (30).

Hasta Abril de 1994, según autoridades de la PROFEPA, el gobierno mexicano no había recibido ninguna indemnización por el daño causado. La limpieza ambiental de las 15,500 tons de desechos estará a cargo de la empresa Quemetco, subsidiaria en California de la corporación RSR Industries de Dallas, Texas, una de las mayores empresas recicladoras de baterías de automóviles en el mundo, y principal proveedor de baterías de Alco Pacifico (31). Hasta este momento, Junio de 1994, el regreso de las miles de toneladas de desechos de esta empresa a su lugar de origen en California, aún no ha sido realizada por las autoridades.


Las razones económicas del trafico de desechos de baterías usadas

La principal motivación del trafico de desechos de baterías es económica. En los países industriales, debido a las regulaciones ambientales y de salud ocupacional, los costos de operación en las instalaciones de reciclaje se han incrementado, mientras que los precios ofrecidos por el plomo secundario, producto del reciclaje, han descendido. No es rentable operar fundidoras de plomo secundario en muchos países industrializados y los intermediarios comerciales (brokers) de baterías, encuentran una mejor rentabilidad en lugares donde hay bajos salarios para los trabajadores y regulaciones ambientales y ocupacionales ausentes o no cumplidas.

En Estados Unidos, la industria del plomo secundario se ha tenido que mover en gran medida. De acuerdo a la revista de Metales, en 1987 "la incapacidad económicas para instalar controles de emisiones y la compras de seguros de responsabilidad (liability insurance), forzaron el cierre de cerca de mas de la mitad de las fundiciones de plomo secundario en Norteamérica" (32). El Bureau de Minas de Estados Unidos también atribuyó el cierre al hecho de que "la eliminación de desechos esta representando un gasto muy significativo y es a menudo una tarea difícil de realizar" (33).

En años recientes, en Estados Unidos y Canadá muchas fundidoras de plomo secundario están operando por debajo de su capacidad, debido a los bajos precios del plomo y a un suministro limitado de baterías usadas (34). La capacidad total para la fundición de plomo secundario en Estados Unidos es de 1,151,000 tons. En 1992, solo el 74% de esta capacidad fue usada (853,000 tons). el aumento total de desechos de baterías de plomo exportados por Estados Unidos fue de 60 mil tons en 1992.

El incierto futuro de la industria del reciclaje de plomo secundario, agravado por las exportaciones de desechos de baterías usadas a otros países, es uno de los factores que impiden la inversión en nuevas tecnologías en Estados Unidos.

En los países en desarrollo existe también una serie de ventajas económicas que explican la exportación de baterías usadas y las operaciones de reciclaje de plomo. Debido a los bajos precios del plomo, las fundidoras inglesas pueden cobrar a sólo 50 libras la tonelada, mientras que en Filipinas, las fundidoras ofrecen 70 libras por tons.

Otros incentivos que no pueden ser ignorados en los países en desarrollo, son las exenciones fiscales. En Filipinas, el Departamento de Finanzas le ha dado a las corporaciones un status excepcional para promover el comercio de plomo secundario como una nueva industria (35). Incentivos fiscales parecidos fueron promovidos en México en el régimen de maquiladora.

Las ventajas económicas más representativas que origina el tráfico de desechos de baterías, son los costos mas bajos para cubrir las regulaciones ambientales o de salud ocupacional, su falta de vigilancia o su inexistencia, como lo reconocen las propias publicaciones de esta industria.

Según el American Metal Market "fuentes del comercio de escorias han dicho que la importancia creciente de las naciones más pobres como compradores en los mercados internacionales de desechos de baterías, refleja alguna de las dificultades que las operaciones de Estados Unidos han tenido para poder asegurar el cumplimiento de regulaciones ambientales cada vez más estrictas" (36). De igual modo, el Bureau de Minas de Estados Unidos hace eco de este argumento, cuando reporta que "fundidoras extranjeras pueden ofrecer un mayor precio para la chatarra, debido a que sus costos ambientales en salarios y en capital son menores que los de los productores en Estados Unidos" (37).


La exportación de baterías usadas como obstáculos a una producción de baterías de carro más limpios

Sin la opción de la exportación de baterías usadas para el reciclaje de plomo, la industria productora de baterías podría en última instancia ser forzada para convertirse en una industria limpia, eliminando el uso del plomo en las baterías. El retiro de las empresas fundidoras de plomo en los países industrializados, refleja los deseos de la sociedad de poner un alto a la contaminación por plomo. Pero el comercio internacional de desechos de baterías usadas para la recuperación de plomo, provee a los productores de una fácil y barata válvula de escape para sus desechos tóxicos.

La industria productora de baterías ácidas de plomo está usando el término "reciclaje", en una estrategia de "maquillaje verde", para esconder el comercio global de tóxicos en sus productos de desecho y así reducir la amenaza de su statu quo en el uso de tóxicos en los procesos productivos.

Si la opción de la exportación continua, el aumento de desechos de baterías de plomo continuará, y es menos probable que se avance en la investigación e inversión en otras alternativas tecnológicas para producir baterías de carros como, por ejemplo, la investigación en cinc-air y litium, que hasta el momento no se les ha dado una alta prioridad.


Daños en la salud

Los daños en la salud y el ambiente, provocados por este tipo de reciclaje, se deben a la naturaleza tóxica del plomo y al proceso mismo de reciclaje. Desórdenes neurológicos, neurofisiológicos y metabólicos pueden ser resultado de una exposición crónica al plomo.

Se cree que el modo de acción tóxica en los efectos neurológicos, es su interferencia con el metabolismo del calcio y su transporte a través de las terminaciones nerviosas (38). Los síntomas clásicos de afectación neurológicas en la exposición de altos niveles de plomo, son la encefalopatía en niños y neurotoxicidad periférica en adultos (39). El plomo también interfiere en la producción de hemoglobina, provocando anemia (40). También causa daño irreversible del riñón, generando una reducción gradual de la excreción de ácido úrico.

Altos niveles de plomo en la sangre también han sido relacionados con una alta frecuencia de abortos, y el transporte transplacentario puede dañar el sistema nervioso del feto (41). Como no hay ninguna barrera placentaria que impida el paso del plomo, es especialmente importante evitar la exposición de mujeres embarazadas. Niveles altos de plomo en la sangre paterna han sido relacionados con malformaciones congénitas en niños, que poseen niveles que se encuentran comúnmente en algunos lugares de trabajo con problemas de espermatogénesis (42).

El plomo es uno de los metales y sustancias tóxicas que tiene un gran número de regulaciones ambientales y de salud ocupacional, tanto en Estados Unidos como en el mundo. La mayoría de las plantas de reciclaje de baterías en Estados Unidos han sido cerradas en los últimos 10 años y las que quedan están por cerrar debido, según ellas, a que no pueden cumplir con los costos exigidos por las regulaciones en plomo.

Otro problema frecuente es la emisión de otras sustancias tóxicas en el proceso de reciclaje además del plomo, incluyendo arsénico, mercurio, antimonio, PVC y ácido sulfúrico. La legislación ambiental mexicana actual prohibe la importación de desechos peligrosos para su confinamiento final pero permite la entrada al país de desechos peligrosos de otros países si tienen como fin su reuso o recuperación. Esto ha permitido que México reciba en forma creciente desechos peligrosos desde Estados Unidos y países europeos.


ANEXO

ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES QUE SUSCRIBEN LA DEMANDA DE PROHIBICION TOTAL DE LA IMPORTACION DE DESECHOS PELIGROSOS,ENMENDANDO EL ART.153 DE LA LGEEPA.

 


Greenpeace, México

BAJA CALIFORNIA

Martha Rocha

Amas de casa de Playas de Tijuana A. C. ; Tijuana.

Carmen Valadés

Casa de la Mujer factor X; Tijuana.

Fernando Medina Robles

Comité Cívico de Divulgación Ecológica A. C. ; Mexicali

Rodolfo Anguiano

Grupo Ecologista Gaviotas; Tijuana.

Laura Durazo

Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental; Tijuana.

CHIHUAHUA

María Teresa Guerrero

Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos A. C. ; Chihuahua.

Ma. Teresa Díaz

CRESCERE; Chihuahua.

Elizabeth Robles Ortega

Servicio, Desarrollo y Paz, A. C. (SEDEPAC); Chihuahua.

 

COLIMA

Dolores del Río Barajas Torres,

Círculo de Colima, Pro-Derechos del Animal A. C. ; Colima.

 

Arq. Víctor Morel Flores Chapa

Entorno Vital A. C. ; Colima.

Arq. Francisco Javier Cárdenas Munguía

Pro-Ecología de Colima A. C.; Colima

 

DISTRITO FEDERAL

Dr. Salvador Contreras

Bioconservación A. C.;

Gustavo Alanis Ortega

Centro Mexicano de Derecho Ambiental;

Armando Ramírez Palomo

Centro Operacional de Vivienda y Poblamiento

Ana Luisa Anaya

Consultoría en Educación Ambiental

Rubén Treviño F.

ECO-PAZ A. C.;

Martha Delgado Peralta

Ecópolis A. C.;

Héctor Marcelli Esquivel

Ecosolar;

Cecilia Cantú Vda. de Pérez

Floral A. C.;

Jesús Arias Chávez

Fundación de Eco-desarrollo Xochicalli A. C.;

Silvia del Amo

Gestión de Ecosistema A. C.;

Alfonso González Martínez y /o Margot Aguilar Guerrero

Grupo de Estudios Ambientalistas A. C.;

Homero Aridjis

Grupo de los Cien;

Gabriela Malvido A.

Iniciativa Joven por la Democracia y Juventud Verde A. C. ;

Jóvenes en acción;

Armando Roa

Movimiento Bicicletero;

Lissette García y/o Salvador Cervantes

Movimiento Ecologista Juvenil;

Luis Miguel Robles Gil

Naturalia A. C. ;

Ing. José Arias Chávez

Pacto de Grupos Ecologistas;

Marcela Alvarez

Programa de Acción Forestal Tropical A. C. ;

Ma. Del Carmen Siurob

Promotores y Comunicadores Ambientales;

Susana Franco

Red de Acción sobre Plaguicidas Alternativos en México;

Alfredo Narváez

Red Joven Universitaria por el Ambiente;

Bertha Luján

Red Mexicana Frente al Libre Comercio;

Regina Barba

Unión de Grupos Ambientalistas;

 

ESTADO DE México

Abelardo Castillo Rosas

Asociación de Residentes de los Pirules A. C. ; Tlanepantla

 

GUANAJUATO

Roberto Aviña Carlin

Fundación Ecológica de Guanajuato; Guanajuato.

 

GUERRERO

Dra. Elena Kahn

Asociación Ambientalista de Guerreros Verdes A. C. ; Acapulco

 

JALISCO

Salvador Herrera

Amigos de la Barranca; Guadalajara

Srita. Soyla Rivera

Asociación de Trabajadoras Sociales del IMSS; Puerto Vallarta

Delta E. Tena Meza

Atemaxak Tenamaztli; Guadalajara

Biol. Alejandro Juárez

Bioeco; Guadalajara.

Sara García

Centro Integral de Bienestar y Desarrollo; Puerto Vallarta

Mayté Cortéz y/o María del Rayo Calderón

Colectivo Ecologista Jalisco (CEJ); Guadalajara.

Roberto González

Educación y Desarrollo de Occidente; Guadalajara.

 

Judith Reyna

Fuerza Ecologista de Liberación Animal(FELA); Guadalajara

Sra. Isabel Zapata

Grupo Belinda; Puerto Vallarta.

Lic. Efraín Franco

Grupo Ecologista Alteño(GEA); Guadalajara.

José Flores Ramos

Grupo Los Verdes; Guadalajara

Dr. José Ma.Cantú

Médicos Mexicanos para la Prevención de la Guerra Nuclear; Guadalajara

Lic. Jaime Eloy Ruiz

Padres de Familia por el Medio Ambiente(PAFMA); Guadalajara

Arq. Enrique Quinar

Pro-Derechos Humanos; Puerto Vallarta

Estela de Quinar

Unificación Vallartense; Puerto Vallarta.

 

MICHOACAN

Juan Manuel Madrigal Miranda

Asociación Viva Natura A. C. ; Uruapan.

Martha Astier

GIRA A. C. ; Pátzcuaro.

 

PUEBLA

Rocío Sastre y/o Ana Sofia Albaitero R.

Centro Integral de Ecología Consejo Estudiantil Universidad de las Américas (CEUDLA);Puebla.

Lic. Verónica Mastretta Guzmán

Patronato Puebla Verde, A. C. de Apoyo al Medio Ambiente; Puebla.

 

QUERETARO

María Fernández de la Vega de Martínez

Ambientalistas del Estado. de Querétaro A. C. ; Querétaro.

Gloria Lara de Alfaro y/o Cristina Barredo

AMPRO; Querétaro.

Heidi Bauer

Aztlán Centro de Rescate Ecológico; Querétaro.

Patricia Beltrán

Club de Jardinería de Querétaro; Querétaro.

Jannete Castro de Nava

Comité de Ecología del Club de Leones; Querétaro.

 

Guadalupe García

Delegación Casa Blanca, Comité de Ecología; Querétaro.

Mario Granados

Delegación El Marquéz, Comité de Ecología; Querétaro.

Silvia Toro Sierra

Delegación Felix Osores Comité de Ecología; Querétaro.

Luis Fernando Gutiérrez

Floreste; Querétaro.

Rosario Reichert

Fracc. Ecológico La Rica; Querétaro.

Estefanía de Flores y/o Patricia Benitez

Grupo Ecologista Alamos; Querétaro.

Oscar López

Grupo Ecológico Salesiano; Querétaro

Grupo Ecológico Vista Azul; Querétaro.

Elizabeth de la Rosa

Grupo Fuerza Forestal; Querétaro.

Patricia Pedraza

Grupo Sierra Gorda; Querétaro

Guillermina Gamboa
Grupo Xocoyotichtl; Querétaro.

Almida Vera Vélez

Instituto Ecológico A. C. ; Querétaro

Roxana Nava

Jardin Infantil Creativo; Querétaro.

María Elena Gómez

Proagua; Querétaro.

Matti Archundia

Sociedad Audubon Capítulo Querétaro; Querétaro.

Angel Obregon Ugalde

Vecinos Unidos de San Juan del Río; Querétaro.

 

SONORA

Arq. Guillermo Caballero

AIRESANO A. C. ; Hermosillo.

Fernando Medina
Comité Cívico de Divulgación Ecológica A.C. ; Hermosillo

Miguel Angel González

Enlace Ecológico A. C. ; Hermosillo.

Rosa Delia Caudillo

Red Fronteriza de Salud y Ambiente A.C. ; Hermosillo.

 

TLAXCALA

Isidro Sánchez P., Coordinador de Asesores

Asociación Regional Liberación en Pro de los Derechos

Humanos, Económicos, Social y Políticos(ARELIDH); Tlaxcala.

Biol. Fernando García Flores

Centro de Educación Ambiental y Acción Ecológica A. C. ; Calpulalpan.

 

VERACRUZ

Carlos G. Rossainzz Castillo

Centro de Estudios Agrarios A. C. ; Xalapa.

Ma. Laura Martínez

Centro de Información Ambiental e Investigación Urbana (POBLADORES A. C.); Xalapa

Oscar Castro Soto

Centro de Servicios Municipales A. C. ; Xalapa.

María Monserrat Díaz

Colectivo Feminista de Xalapa A. C. ; Xalapa.

Ana María Vera Cid

Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos A. C. ; Xalapa.

 

Manuel Rodríguez Aguirre

Educación, Cultura y Ecología A. C. ; Xalapa.

Juana Sandoval Mendoza

GEA-XALAPA; Xalapa

Juan Carlos Hernández Blanco

GRECCA-XALAPA; Xalapa

Marcela Cao Romero

Marangola, A. C. ; Xalapa

Eckart Boege y/o Hipólito Rodríguez

Red de información Ambiental del Estado de Veracruz A. C. ; Xalapa

Carlos Robles

Unión de Colonos, Inquilinos y Solicitantes de Vivienda de Veracruz A. C. (UCISVER); Xalapa

 

YUCATAN

Araceli Domínguez R.

Grupo Ecologista del Mayab A. C. ; Mérida

Lic. Francisco McManus

Instituto para la Protección del Medio Ambiente A. C. ; Mérida.

Biol. Susana Rajas González

PRONATURA Península de Yucatán A. C. ; Mérida.