En el mes de Junio de 1952, al terminar la cuarta temporada de trabajos en  Palenque, la escalinata llega a su fin.
En la base del templo se encuentran los restos de seis personajes probablemente sacrificados 
ante una puerta triangular de piedra. 
Detrás de ella, aparece la entrada a una
cámara  secreta cubierta de estalactitas y
estalagmitas, en cuyo centro descansa una  enorme lápida completamente esculpida. Encima de ésta se encuentra otro bloque   monumental de más de 20 toneladas de piedra caliza.