En 1949  Ruz L. inicia una serie de temporadas   exploratorias en la zona arqueológica de Palenque, en el estado de Chiapas.
A  finales del año descubre una escalera al interior de Templo de las Inscripciones.
Durante los siguientes tres años, se  lleva a cabo una de las aventuras científicas y arqueológicas más trascendentales en América, ya que el pasadizo y la escalinata interior lo llevan, junto con su equipo de colaboradores y ayudantes, al corazón mismo de la pirámide.