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Digna Ochoa y Plácido



Dignidad a veces falta para vivir
Ignoramos a veces como hacerle
Gruesas dudas se presentan
Nuestro camino no es fácil
Ahora tu nos demuestras con tu muerte la vida Digna

Del mujerío oaxaqueño, para Digna Ochoa





Vida y acciones por los Derechos Humanos

Por Rosa Rojas Creatividad Feminista
Digna Ochoa y Plácido fue una valiente luchadora por los derechos humanos. Nació en Veracruz el 15 de mayo de 1964 y desde hace más de una década litigaba los casos penales más delicados, en los que estaban involucrados el ejército y los servicios de seguridad pública.

Llegó a la Ciudad de México en los 90 y se incorporó al Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, donde colaboró alrededor de siete años; a principios de 2001 se integró al despacho de abogados de Pilar Noriega, que defiende a los hermanos Cerezo Contreras, acusados de militar en las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo.

En septiembre de 2000 se trasladó a vivir a Estados Unidos ante las amenazas de que fue objeto, responsabilizando directamente al gobierno mexicano por no ofrecerle garantías para su seguridad personal.

En Washington, fue una de las 50 defensoras/es de los derechos humanos homenajeadas/os por el entonces presidente de EU, William Clinton.
En julio de 2001, Ochoa y otros integrantes del centro Pro denunciaron ser víctimas de hostigamiento y se quejaron de que la Procuraduría de Justicia del DF no había realizado las investigaciones correspondientes.

En agosto de 1999 fue secuestrada durante varias horas por desconocidos. En octubre de ese año Ochoa fue secuestrada en su propio domicilio. Entonces, los sujetos que la atacaron le hacían preguntas sobre las actividades del Pro, supuestos contactos en Guerrero, Hidalgo, Puebla y Oaxaca, casas de seguridad del EZLN y el EPR y de los comandantes Antonio y Aurora, del ERPI. Posteriormente en la sede del Pro recibió varios anónimos con amenazas de muerte.

Cuando empezó el hostigamiento, la abogada acababa de lograr, en los tribunales de Iguala, que se efectuara un careo entre los campesinos ecologistas de Guerrero, presos acusados de narcotráfico y portación de armas, y dos soldados acusados de que los habían torturado para obligarlos a que se autoinculparan.

Por ese motivo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó una resolución dirigida al gobierno mexicano en la que le pidió adoptar sin dilación las medidas necesarias para proteger la vida y la integridad de Digna.

Desde agosto de 1996, Anmistía Internacional boletinó a nivel mundial las amenazas de muerte de que fueron objeto Digna y Pilar Noriega, señalando que era claro que se trataba de intimidar a las abogadas por la defensa de los presuntos zapatistas, a los que consideró presos de conciencia.

En el momento de ser asesinada, el 19 de octubre de 2001, el caso más importante que llevaba Ochoa era el de los dos ecologistas de Guerrero presos y estaba viendo el caso de los hermanos Cerezo Contreras, acusados de pertenecer a las FARP, acusados de los petardazos en sucursales de Banamex.


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Fuente: Cretividad Feminista

 

 

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