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Diciembre
1998
Conscientes de la extrema seriedad de la pandemia del SIDA en Africa,
Conscientes que Africa es el continente mas severamente afectado y que
los esfuerzos ya emprendidos en términos de salud enfrentan serios
obstáculos, Conscientes que la esperanza de vida ya ha sido reducida
en diez años en los países mas severamente afectados, Conscientes
de la extrema vulnerabilidad de las mujeres, las niñas y los niños
en el Africa sub-sahariana, Conscientes de los bajos niveles de solidaridad
internacional y del agravado de la desigualdad Norte/Sur en términos
de la enfermedad y su tratamiento, Conscientes de lo inadecuado de los
esfuerzos de prevención, especialmente los dirigidos a personas
jóvenes, Conscientes del sufrimiento personal causado por el SIDA
-- aislamiento, estigmatización, silencio y soledad -- y las serias
desventajas de las medidas colectivas para las personas que viven con
VIH/SIDA, Conscientes de la absoluta urgencia de medidas fuertes y motivadoras
para complementar las medidas emprendidas para promover la salud,
Nosotras y nosotros,
participantes en la Conferencia sobre "Mujeres Africanas, SIDA y
Hombres, Nuestros Compañeros en la Lucha contra el SIDA",
hacemos una apelación formal y buscamos el firme y decidido compromiso
de todas las personas e instituciones firmantes de esta Declaración,
para actuar al máximo de nuestras capacidades y producir soluciones
efectivas para la pandemia del SIDA en Africa.
Llamamos a un compromiso total y a un mayor dialogo entre hombres y mujeres
para crear un futuro libre de SIDA para la niñez africana.
Solicitamos:
A LOS Y LAS LÍDERES POLÍTICOS/AS:
Difundir incansablemente mensajes sobre la seriedad y la urgencia del
problema del SIDA a fin de motivar medidas contra una pandemia que pone
en peligro todos sus esfuerzos para el desarrollo de sus países
y el bienestar de las personas a quienes lideran;
A LA COMUNIDAD CIENTÍFICA:
Intensificar sus esfuerzos de investigación, especialmente para
desarrollar vacunas rápidamente y contribuir al desarrollo de medicamentos
inmediatamente accesibles;
A LOS LABORATORIOS
FARMACÉUTICOS:
Poner fin a su práctica de reservar los medicamentos para el uso
casi exclusivo de los países del norte y comprometerse con la búsqueda
de maneras de ayudar a reducir la desigualdad entre el Norte y el Sur
con respecto a la enfermedad;
A LAS INSTITUCIONES
INTERNACIONALES:
Tomar acciones de combate a la epidemia como lo han hecho en el pasado,
promoviendo la solidaridad en términos de investigación
y rápida disponibilidad de vacunas, y buscando formas de obtener
un rápido acceso a los medicamentos mediante el incremento de su
apoyo a las iniciativas y respuestas comunitarias;
A LAS PERSONAS AFRICANAS
CON CONOCIMIENTOS Y PODERES CURATIVOS, QUIENES A MENUDO SON EL ÚNICO
RECURSO PARA LAS PERSONAS ENFERMAS:
Compartir el apoyo a estas personas y participar en las muchas y variadas
formas de esfuerzos para manejo de casos;
A LÍDERES
ESPIRITUALES:
Difundir mensajes que no puedan ser interpretados como impedimentos sino
como apoyo a los esfuerzos de prevención, así como enfatizar
y reforzar su apoyo a las personas enfermas y sus seres queridos;
A LAS AUTORIDADES
LEGALES Y JURÍDICAS:
Inspirar legislación orientada a proteger a las mujeres y la niñez,
así como a aquellas personas a quienes se les niegan sus derechos
debido a la enfermedad;
A LAS COMUNIDADES:
Convertir la protección de las mujeres en una prioridad, a través
de medidas que fortalezcan su capacidad para tomar decisiones personales
y participar libremente en la vida social y familiar;
A LAS COMUNIDADES:
No olvidar a la niñez, cuyo futuro no puede ser seguro sin una
fuerte protección social y acceso universal a la educación
y la prevención; una mayor prevención, que continua siendo
una prioridad principal. La prevención debería empezar mucho
mas temprano en la vida y debería ser aplicada a todos los grupos
sociales, especialmente aquellos que son olvidados y que a menudo son
los mas afectados; los mensajes de prevención deberían ser
más agresivos y buscar nuevas avenidas, especialmente los dirigidos
a personas jóvenes, niñas y niños; Que las tradiciones
culturales sean reconsideradas y dejen de ser vistas como obstáculos
a la prevención y como medios para transmitir enfermedades, y que
sean utilizadas juiciosamente para reforzar la solidaridad y promover
la vida;
Declaramos nuestro
firme compromiso con la búsqueda, la diversificación y el
fortalecimiento de las respuestas comunitarias a la pandemia; con el énfasis
en el respeto a las personas que viven con VIH/SIDA; y con el trabajo
en favor de un futuro sin SIDA para la niñez, las mujeres y los
hombres en Africa.
Se solicita a las
y los participantes distribuir esta Declaración tan ampliamente
como sea posible en sus respectivas comunidades y recolectar firmas de
adhesión de personas e instituciones que deseen demostrar su compromiso
para responder al reto del SIDA y salvar a niños, niñas,
mujeres y hombres en Africa.
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