caDeclaración de la Cumbre de París sobre Sida
















 

"Nosotros los Jefes de Gobierno o representantes de los 42 Estados reunidos en París el 1 de diciembre de 1994:

I. CONSCIENTES de que la pandemia del SIDA constituye, por su magnitud, una amenaza para toda la humanidad, de que su propagación afecta a todas las sociedades, de que dicha pandemia obstaculiza el desarrollo social y económico, en particular el de los países más afectados, y aumenta las disparidades tanto internas como entre los países mismos, de que la pobreza y la discriminación son factores que contribuyen a su propagación, de que el VIH/SIDA causa daños irreversibles a las familias y a las comunidades, de que la pandemia concierne a todas las personas sin distinción, pero que avanza más rápidamente entre las mujeres, los niños y los jóvenes, de que no sólo causa sufrimiento físico y moral, sino que a menudo se utiliza para justificar graves violaciones de los derechos humanos;

Conscientes asimismo de los obstáculos de todo tipo - culturales, jurídicos, económicos y políticos - que están entorpeciendo la labor de información, de prevención y de asistencia médica y social, de que las estrategias de prevención y de asistencia médica y social, de que las estrategias de prevención y de asistencia son indisociables y deben por tanto, formar parte integrante de un enfoque eficaz y global para combatir la pandemia, de que están surgiendo nuevas formas de solidaridad, locales, nacionales e internacionales, impulsadas en particular, por las personas que viven con el VIH/SIDA y por distintos movimientos asociativos;

II. AFIRMAMOS SOLEMNEMENTE nuestro deber en calidad de responsables políticos, de conceder prioridad a la lucha contra el VIH/SIDA, nuestro deber de actuar con compasión y solidaridad hacia las personas infectadas o que corren el riesgo de infección, dentro de nuestras sociedades y en la comunidad internacional, nuestra determinación de velar por que todas las personas que viven con el VIH/SIDA puedan ejercer plenamente y en pie de total igualdad sus derechos y libertades fundamentales, sin distinción alguna y en toda circunstancia, nuestra determinación de luchar contra la pobreza, la exclusión y la discriminación, nuestra determinación de movilizar a toda la sociedad - los sectores público y privado, las asociaciones y las personas que viven con el VIH/SIDA-, en un espíritu de indispensable colaboración, nuestro aprecio y apoyo a las actividades y a la labor que realizan las organizaciones multilaterales, intergubernamentales y no gubernamentales y los distintos movimientos asociativos, cuya importante función en la lucha contra la pandemia queremos destacar, nuestra convicción de que sólo una acción mundial más vigorosa, a largo plazo y mejor coordinada, como la que va a emprender el programa conjunto y copatrocinado de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, nos permitirá contener la pandemia;

III. NOS COMPROMETEMOS EN NUESTRAS POLÍTICAS NACIONALES A: proteger y promover mediante el entorno jurídico y social, los derechos de las personas, en particular de las que viven con el VIH/SIDA o están más expuestas a la infección, integrar plenamente a las organizaciones no gubernamentales, a los movimientos asociativos y a las personas que viven con el VIH/SIDA, en la acción emprendida por los poderes públicos, asegurar que las personas que viven con el VIH/SIDA gocen de igual protección ante la ley en lo que respecta al acceso a la atención sanitaria, al empleo, a la educación, a la libertad de circulación, a la vivienda y a la protección social, adoptar, para la prevención del VIH/SIDA, un conjunto de disposiciones prioritarias, que comprendan:

  • la promoción y el acceso a diversos medios y métodos de prevención culturalmente aceptables, incluidos los preservativos y el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual,
  • la promoción entre los jóvenes, en particular en el medio escolar y extraescolar, de una educación apropiada para la prevención, que favorezca la igualdad entre los sexos e incluya la educación sexual,
  • el mejoramiento de la situación, la educación y las condiciones de vida de la mujer,
  • la realización en colaboración con los interesados, de actividades específicas para reducir los riesgos entre las poblaciones más vulnerables, por ejemplo, los grupos de alto riesgo de transmisión sexual y las poblaciones migrantes,
  • la seguridad de las transfusiones y de los productos sanguíneos, fortalecer la atención primaria de salud como base de la prevención y de la asistencia médica e integrar en ella la lucha contra el VIH/SIDA para asegurar una acceso equitativo a esa atención, facilitar los recursos necesarios para combatir mejor la pandemia, en particular asegurando un apoyo suficiente a las personas con VIH/SIDA, a las organizaciones no gubernamentales y a los movimientos asociativos que trabajen con las poblaciones vulnerables;

IV ESTAMOS RESUELTOS A ACENTUAR LA LABOR DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL MEDIANTE LAS INICIATIVAS Y MEDIDAS QUE SE INDICAN A CONTINUACIÓN. Lo haremos mediante nuestro compromiso y nuestro apoyo al desarrollo del programa conjunto y copatrocinado de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, como marco apropiado para reforzar los vínculos de asociación entre todos, las orientaciones generales y el liderazgo mundial en la lucha contra el VIH/SIDA. Cada iniciativa debería definirse y desarrollarse más adelante, en el contexto del mencionado programa y de otras instancias apropiadas:
1. Apoyar una mayor participación de las personas que viven con el VIH/SIDA. Mediante una iniciativa tendiente a fortalecer la capacidad y la coordinación de las redes formadas por esas personas y por los movimientos asociativos. Permitiendo su plena y total participación en nuestra respuesta común a la pandemia, en todos los niveles - nacional, regional y mundial -. Esta iniciativa tratará en particular de estimular la creación de un entorno político, jurídico y social propicio para la lucha contra el SIDA.

2. Promover la cooperación internacional en las investigaciones sobre el VIH/SIDA., apoyando el establecimiento de lazos de colaboración nacional e internacional entre los sectores público y privado, a fin de acelerar el desarrollo de técnicas de prevención y tratamiento, inclusive las vacunas y los microbicidas, y de prever las medidas necesarias para asegurar el acceso de los países en el desarrollo de técnicas de prevención y tratamiento, inclusive las vacunas y los microbicidas, y de prever las medidas necesarias para asegurar el acceso de los países en desarrollo a esos productos. Esa cooperación debería incluir también el desarrollo de investigaciones sociales y sobre comportamiento.

3. Fortalecer la colaboración internacional al respecto de la seguridad de las transfusiones, con miras a coordinar la información técnica, elaborar normas sobre prácticas adecuadas para todos los productos sanguíneos e impulsar el establecimiento de acuerdos de desarrollo para aplicar medidas que garanticen la seguridad de las transfusiones en todos los países.

4. Estimular una iniciativa de asistencia y solidaridad, a fin de reforzar la capacidad de los países, especialmente de los más necesitados, para asegurar el acceso a un conjunto de medidas de asistencia médica y social, a los medicamentos esenciales y a los métodos de prevención existentes.

5. Movilizar a las organizaciones locales, nacionales e internacionales que en el marco de sus actividades se ocupan de los niños y los jóvenes, incluidos los huérfanos, expuestos al riesgo de infección o afectados por el VIH/SIDA, a fin de estimulas la creación de lazos de asociación mundial que permitan reducir el impacto de la pandemia en los niños y jóvenes en todo el mundo.

6. Apoyar iniciativas para reducir la vulnerabilidad e la mujer al VIH/SIDA, alentando los esfuerzos nacionales e internacionales encaminados a dar mayor poder a la mujer: mejorando su condición jurídica y social y eliminando los obstáculos sociales, económicos y culturales; favoreciendo su participación en todos los procesos de adopción y aplicación de las medidas que les conciernen; estableciendo la coordinación necesaria y reforzando las redes que promuevan los derechos de la mujer.

7. Fortalecer los mecanismos nacionales e internacionales que se ocupen de los derechos humanos y de la ética en materia de VIH/SIDA, incluido el recurso a un consejo consultivo y a las redes nacionales y regionales para ofrecer asesoramiento, recomendaciones y orientaciones útiles, a fin de asegurar que los principios de no discriminación y de respeto de la ética y de los derechos humanos sean parte integrante de todas las actividades de lucha contra la pandemia. Instamos a todos los países y a la comunidad internacional a que proporcionen los recursos necesarios para las medidas e iniciativas aquí expuestas. Hacemos un llamamiento a todos los países, al futuro programa conjunto y copatrocinado de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA y a las seis organizaciones y programas que lo integran para que adopten todas las medidas posibles a fin de llevar a efecto la presente Declaración en coordinación con los programas de ayuda multilateral y bilateral y las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales".

Comentario: Este documento fue signado por el gobierno de México.


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