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La voz de la Sociedad Civil
Condolencias
y reclamo de Justicia. Coordinación
Nacional de Mujeres de Organizaciones Civiles por un un Milenio Feminista
(147 organizaciones), Foro Nacional de Mujeres y Políticas de Población
(60 organizaciones), Marcha Mundial de las Mujeres en México (60
organizaciones), Red Democracia y Sexualidad A.C. (106 organizaciones),
Red Mujer y Medio Ambiente(10 organizaciones), Red Nacional de Género
y Economía (40 organizaciones), entre otras.
Condena el asesinato de defensora de derechos humanos. 20 de octubre, 2001
Digna Ochoa fue acribillada a balazos el 19 de octubre en un despacho jurídico en el centro de la ciudad de México. Los asesinos dejaron un mensaje junto a su cuerpo, amenazando de muerte a otros defensores de derechos humanos del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh).
Este asesinato debería haber sido evitado, si las autoridades mexicanas hubieran cumplido con su responsabilidad de investigar las amenazas y los ataques sufridos por Digna Ochoa y miembros del Prodh durante el transcurso de varios años, y se hubieran asegurado de que los responsables comparecieran ante la justicia.
El gobierno mexicano tiene la ineludible obligación de proteger el trabajo y la integridad de los defensores de los derechos humanos, añadió Irene Khan, instando a las autoridades a que lleven a cabo una investigación independiente y exhaustiva de acuerdo con leyes nacionales y sus obligaciones internacionales".
"La impunidad que han gozado hasta hoy los responsables de amenazas y hostigamiento contra defensores, es una factor clave en esta última tragedia" dijo Irene Khan. La incapacidad de las autoridades anteriores y actuales de llevar a cabo las investigaciones debidas y de procesar y castigar a los responsables de estos ataques, amenazas y hostigamiento contra defensores, ha generado un clima en que los autores de estos crímenes se sienten seguros de que sus delitos quedarán impunes. Esta impunidad es una amenaza continua y permanente contra los defensores de derechos humanos en México.
Digna Ochoa trabajaba con el equipo jurídico del Prodh y otros abogados de derechos humanos. "No cabe duda de que su asesinato fue consecuencia de su labor en la defensa de derechos humanos. En particular en insistir que las autoridades esclarezcan serias violaciones a los derechos humanos en las cuales podrían estar implicadas agentes del estado, incluyendo autoridades que pertenecen al ejército o a la Procuraduría General de la República (PGR).
Digna Ochoa y otros defensores de derechos humanos, han sido víctimas de ataques y amenazas desde hace varios años. Casi ninguna de las investigaciones oficiales llevadas a cabo ha logrado identificar o procesar a los autores.
Mucho han hablado las nuevas autoridades mexicanas de la importancia de los derechos humanos. Este es el momento de convertir estas expresiones públicas en cambios reales para todos los que están trabajando en favor de los derechos humanos en México. Ese es el desafío fundamental, como primer paso para asegurar la justicia y el fin de la impunidad. La Procuraduría tiene que garantizar una investigación expedita, imparcial y profunda.
La protección de los defensores no se resuelve sólo con chalecos antibalas ni guardaespaldas. Medidas enérgicas para combatir la impunidad y la aplicación de medidas de protección para defensores, que esté elaborada e implementada según las determinaciones de los propios defensores, son pasos cruciales, anotó la Secretaria General de la organización.
Antecedentes En 1995 Digna Ochoa empezó a recibir amenazas de muerte por su labor en favor de los derechos humanos. En 1999, junto con otros colegas del Prodh, sufrió una intensa campaña de hostigamiento. En octubre de 1999 desconocidos entraron a su casa, la ataron e interrogaron durante varias horas sobre el EPR y ERPI, y las supuestas relaciones de ella y otros miembros del Prodh con estos grupos insurgentes. Amnistía
Internacional México
Las organizaciones civiles abajo firmantes expresamos nuestro profundo dolor y condena por la muerte de la defensora de derechos humanos, Digna Ochoa y Plácido, ocurrida el día de ayer en sus oficinas. Este crimen impacta en el movimiento de derechos humanos en México debido a la gravedad misma que implica el silenciamiento violento de una voz ciudadana cuya trayectoria fue de compromiso profundo con la defensa y protección de las víctimas de violaciones a los derechos humanos en México. El asesinato de Digna es la consecuencia de la ineficacia del sistema de procuración de justicia en nuestro país ya que, a pesar de tener evidencias de la situación de hostigamiento y amenazas en que vivía por su calidad de defensora de los derechos humanos, no se realizaron avances en las investigaciones, permitiendo que revaleciera el estado de impunidad de la que gozan habitualmente los responsables de estos hechos. Esto pone de manifiesto, una vez más, la situación de violaciones a los derechos humanos de los defensores que aún persiste en nuestro país, ampliamente denunciada y documentada por organismos nacionales e internacionales. Este hecho oscurece la transición democrática en nuestro país, particularmente en el Distrito Federal, al obstaculizar la participación ciudadana en la defensa y promoción de los derechos humanos, al carecer de las mínimas condiciones para el ejercicio de las libertades públicas. Además, debilita la vigencia del estado de derecho y demuestra una vez más que la impunidad sigue siendo una realidad, a pesar del discurso gubernamental de que en la presente administración los derechos humanos serían una alta prioridad. Por todo lo anterior urgimos al Estado mexicano a: 1.- Investigar este delito de manera independiente y expedita para que los responsables sean juzgados y castigados conforme al marco jurídico vigente. 2.- Proteger la integridad física y psicológica de los miembros del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez. 3.-Cumplir con las recomendaciones formuladas por organismos nacionales, internacionales e intergubernamentales de derechos humanos, en torno a la protección de los defensores de los derechos humanos en México, a fin de establecer medidas efectivas de protección a favor de este sector de ciudadanos frecuentemente hostigado. Amnistía
Internacional Sección Mexicana
Lunes 22 octubre
Por este medio enviamos
a sus familiares, a las compañeras y compañeros del Centro
de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro y a la comunidad defensora
de los derechos huamnos en México, nuestras mas sinceras condolencias. Coordinación
Nacional de Mujeres de Organizaciones Civiles por un Milenio Feminista
(147 organizaciones) Pronunciamiento sobre el asesinato de Digna Ochoa Nueva York, 23 de octubre del 2001 Ante el deleznable y cobarde asesinato de la abogada Digna Ochoa ocurrido el pasado viernes 19 de octubre, expreso mi más enérgica condena y me uno a la exigencia por su inmediato esclarecimiento. Este hecho terrible se convierte en un foco de alerta máxima para la transición que vive México. La reconocida trayectoria nacional e internacional de Digna Ochoa a favor del respeto a los derechos humanos, las reiteradas amenazas e intimidaciones que sufrió y la brutal forma en que fue asesinada, convierten este abominable crimen en un peligroso precedente que desestabiliza el ambiente político y social del país. A través de estas líneas, junto a mi más sentida expresión de solidaridad con la familia y los compañeros de Digna, deseo dejar testimonio de mi reconocimiento personal a su ejemplar desempeño profesional, su calidez humana y su compromiso con la defensa de los derechos humanos del pueblo mexicano y en particular con aquellas víctimas que tuvieron que enfrentar las consecuencias del autoritarismo y la discriminación. Al igual que Digna, otros defensores de los Derechos Humanos han aportado invaluables referencias en la lucha por el respeto a las libertades ciudadanas y al Estado de Derecho. Este crimen es muy preocupante y obliga a las autoridades a un genuino compromiso por garantizar la seguridad y la integridad de los defensores de derechos humanos, así como las condiciones que hagan posible su delicado trabajo. Nada puede minimizar este cruento crimen, por el contrario es urgente y necesario identificar, capturar y procesar a los responsables y aplicarles todo el peso de la ley. Este momento requiere una respuesta contundente, clara e inequívoca por parte del gobierno, para evitar que hechos de esta gravedad se repitan, y no permitir que se pueda retroceder a oscuras etapas que se pensaban superadas. Por ello me uno al sinnúmero de voces que exigen de las autoridades de gobierno una respuesta pronta, eficaz y efectiva para esclarecer este crimen que no puede quedar en la impunidad. Rigoberta
Menchú Tum Pronunciamiento ![]() Comisión Episcopal de Pastoral Social Conferencia del Episcopado Mexicano
1. Es necesario que
a la brevedad posible, se inicie una investigación a fondo, señalando
claramente a los responsables de este hecho tan cobarde. Desde aquí
recordamos que las amenazas contra Digna Ochoa y el Centro de Derechos
Humanos "Miguel agustín Pro Juárez", A. C. se
iniciaron desde el año 1996, sin embargo, es muy lamentable que
las diferentes averiguaciones previas que se levantaron no hayan dado
resultados satisfactorios. Atentamente, Sergio
Obeso Rivera Juan Guillermo López Fr.
Alejandro Castillo Morga, ofm
La Red Guerrerense de organizaciones civiles de derechos humanos hace pública su protesta, indignación y exigencia de justicia ante el cobarde asesinato cometido en contra de nuestra compañera y hermana de ideales, Digna Ochoa y Placido, valiente defensora de los derecho humanos. En diciembre de 1998 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la declaración sobre los defensores de los derechos humanos que un su primer artículo declara: "toda persona tiene derecho individual y colectivamente a promover y procurar la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales". Enfatiza que los estados "tienen la responsabilidad primordial y el deber de proteger, promover y hacer efectivos todos los derechos humanos y las libertades fundamentales". Debe "garantizar la protección por las autoridades competentes de toda persona, individual y colectivamente, frente a toda violencia, amenaza, represalia, discriminación, negativa de hecho o de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante del ejercicio legítimo de los derechos de los defensores." Los defensores de los derechos humanos integrados en las organizaciones no gubernamentales hemos asumido el compromiso de promover y defender estos derechos en los contextos sociopolíticos que vivimos en las diferentes regiones de nuestro país. Desempeñamos la noble misión de contribuir a sensibilizar a la ciudadanía y a las mismas autoridades sobre la cultura de los derechos humanos, mediante actividades educativas, de asesoría, defensoría jurídica y de investigación sobre las violaciones a los derechos humanos con el fin supremo de fortalecer el estado de derecho, de darle vida a las leyes, de construir un clima de respeto, de diálogo, de tolerancia, de pluralidad y de paz. Nada más alejado de nuestro horizonte y de nuestros valores se encuentra el recurso de la violencia, la venganza, el daño físico o psicológico, la privación de la vida, la aplicación de la tortura o la provocación del dolor y el sufrimiento. Nuestro acero se forja en el corazón de donde emergen los sentimientos más nobles para los demás, preferentemente para las víctimas de un abuso. Nos conmueve el dolor de los indefensos, nos indigna que se suplante a la ley por la represión y la intimidación estatal, nos motiva el valor de las víctimas que claman justicia y nos compromete a estar junto a ellos para demandar con voz clara y firme para que la ley se aplique castigando a quien cobijado con el manto del poder, le apuesta a vivir en la impunidad y en la barbarie. Digna Ochoa como nuestra hermana del alma a quien lloramos y añoramos nos ayudó a enamorarnos por la causa de los derechos humanos, nos enseñó a defender a las víctimas con la confianza plena en los instrumentos jurídicos nacionales e internacionales, con su vida sencilla y su semblante luminoso nos contagió de la mística y la ética que todo defensor de derechos humanos debe practicar en su vida cotidiana. Queda claro que a pesar del cambio de gobierno a nivel federal la situación de los derechos humanos en nuestro país no se ha modificado, por el contrario, sólo se ha procurado construir una imagen internacional de que este nuevo gobierno es más sensible a la exigencia ciudadana de respetar los derechos humanos. Es el velo trágico y la cortina de humo que se niega a atender los casos graves de violaciones a los derechos humanos que han ocasionado múltiples asesinatos, desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y torturas sin que el estado asuma la responsabilidad de estos actos, sea por acción u omisión. Se ha hecho costumbre en México y en nuestro Estado que la pérdida de vidas humanas sea lo único que en cierto modo mueve a las autoridades a atender a las víctimas de violaciones de derechos humanos. Nada se hace para prevenir acontecimientos dolorosos, no les preocupa garantizar la vida y la integridad física de la ciudadanía que se encuentra en situaciones de riesgo. Ningún programa especial de atención a víctimas se ha implementando para poder resarcir los daños que el estado de alguna manera ha cometido. Lo más grave es que no existe en buena parte de las autoridades la conciencia de las responsabilidades que tienen como funcionarios públicos al consumarse alguna violación a los derechos humanos o a las libertades fundamentales de los ciudadanos. No se redimensiona las nefastas consecuencias de permitir la impunidad y de no velar por el cumplimiento de la ley y de la justicia. El asesinato de Digna Ochoa es producto y consecuencia de esta impunidad, de esta falta de responsabilidad de las autoridades para garantizar protección y seguridad a los defensores de los derechos humanos, de esta condescendencia y complicidad de algunas autoridades con las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad pública que violan los derechos humanos y que permanentemente hostigan y agreden a la población que se organiza y se defiende. Es inconcebible que desde hace 2 años que se integraron 3 averiguaciones previas por los delitos de amenazas y secuestro en agravio de Digna Ochoa ninguna de estas haya prosperado para dar con los responsables, por el contrario se simuló que se investigaba y como siempre se abandonó el caso al sentir que la ciudadanía dejaba en un segundo término la investigación de su caso. Las autoridades por si mismas no actúan con eficacia y profesionalismo, siempre están a la zaga y nunca están en condiciones de responder de inmediato a los reclamos de la sociedad. La justicia institucional siempre camina atrás de la población, y lo peor de todo es que su paso se encuentra atrapado por la corrupción, y el burocratismo, está lejos de ser un valuarte y un escudo de los ciudadanos. Por sus torpezas se cometen estas atrocidades, por su ineficiencia se consuman estas muertes, Digna murió por culpa del Estado. En su vida nunca encontró la protección adecuada, las garantías constitucionales de todos los mexicanos fueron letra muerta para ella, en lugar de encontrar la vida al demandar justicia al estado la respuesta fue la muerte. ¿Cómo calificar a un estado y a sus autoridades cuando una mujer entrega su vida a la causa de los derechos humanos coadyuvando generosamente para que impere la ley y para que se haga justicia y a cambio de eso se le corresponde con dos tiros en su cuerpo? Digna nuestro dolor y nuestras lágrimas humedecen el jardín de la esperanza que hará brotar la vida Digna entre los excluidos. Digna tu amor por los desposeídos de la tierra, es la herencia intangible que nos da fuerzas y esperanzas para seguir luchando por el respeto absoluto a los derechos humanos y las libertades fundamentales. Descanse en paz Con
toda nuestra solidaridad y reconocimiento La Red Guerrerense de Organizaciones
Civiles de Derechos Humanos Centro de Derechos Humanos "La voz de
los sin voz"; Centro de Derechos Humanos "José María
Morelos y Pavón"; Instituto Guerrerense de Derechos Humanos;
Centro de Derechos Humanos "Sembrador de la Esperanza"; Centro
de Derechos Humanos"Mahatma Gandi"; Centro de Derechos Humanos
de la Montaña "Tlachinollan". Fuentes:
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