K'inal Antzetik, A.C.
"Tierra de Mujeres"
***


San Cristóbal de las Casas, 30 de Marzo

¿ A QUIÉN CONSULTA...?

¿ A LA CONSULTA?

Todavía el olor a hierba permanece intacto en la conciencia,
El transcurrir del tiempo
Parece ser un ciclo perpetuo
Con igual inicio e igual final,
Y este final,
Parece ser simplemente el reinicio desde el mismo punto de partida.

¿ En dónde el cambio? ¿ En dónde la diferencia?

Difícil entreverla,
tantos signos indescifrables,
tantos jeroglíficos burlones, retadores, inquisidores,
tanto misterio.

Luchar,
Enmascarar la intención en esta inmensa fiesta de disfraces
Es sólo parte del juego, del baile,
De la danza nocturna, solitaria, que conmueve al corazón.

Hay distancias capaces de ser medidas sin temor,
Sin límites de espacios.
Su esencia esta en el olor a hierba inacabable,
Su aroma se esparce,
Inunda al espíritu que rebelde protesta.
A veces sobrepasa todo
Sin ningún respeto a la intimidad del sentimiento que la genera,
Aun a pesar mío,
Su desafío me confunde.

El 2000 en puerta,
El fin del milenio,
Esa enorme distancia que parecía inasequible
De pronto está en puerta,
Está tan al alcance que el corazón se fuerza a replegarse,

¿Qué de las profecías? ¿qué de las esperanzas?
¿Qué de las desesperanzas?

Este 2000 cortado de tajo como algunos pretendieran,
Debiera marcar la diferencia,
El inicio de un todo nuevo,
Sin embargo,
La historia del mundo es añeja,
Sus huellas bien marcadas
Se remarcan fuertemente,
Pues algunas de ellas son más que huellas,
Tienen en sí heridas aún abiertas
O convertidas en cicatrices que lastiman,
Molestan, estorban o son indiferentes
Según sea la conciencia.

Todos los pueblos llevan en sí
Un crucigrama de preguntas sin respuestas,
Rompecabezas que no pueden ser armados
Porque no encajan las piezas,
Intentos de caminos
Que les permitan encontrar puertas abiertas.
Y el 2000 está por venir,
Pero este por venir
Nada tiene que ver con la palabra porvenir,
La que sí junta sus letras.

Hay enormes avances en la medicina,
Creo que ya se curan todas las enfermedades,
Pero la gente se sigue muriendo de cualquier tos,
Dolor de estómago,
Y sobre todo de hambre.
El hombre surca espacios infinitos dicen,
Mas en muchos pueblos,
Lo único que sus hombres y mujeres surcan
Son pedazos de tierra estéril
Y sueños urbanos que se esfuman en el aire
Y se pierden entre los túneles del transporte colectivo,
Las fábricas,
Las largas e interminables caminatas
Tocando puertas que jamás se abren:
La bienvenida es un no hay vacantes.

En México, se habla de crecimientos de la economía, del producto interno
bruto, de las exportaciones, de que todo va cuesta arriba y se beneficia al
país; y entonces me surgen las preguntas:

¿ Qué es México?
¿ Quién es México?
¿ De qué crecimiento económico hablan?

Las dos primeras preguntas deberían tener sólo una respuesta: México es su
gente, sus mujeres, hombres, niñas, niños,... todos. Pero parece ser sólo
algunas, algunos - que bien pocos son - con un sello que los distingue: El
poder.

A la tercera me responde ¿hablarán del crecimiento económico en el sentido
de la escasez?, porque cada vez crecen más los que menos tienen y los que
todo tienen son bien pocos, otra vez los del sello distintivo de poder,
¿neoliberalismo quizás?

En este contexto de interrogantes, pocas y muy simples, se han venido
levantando voces de protesta, y a propósito de estas voces y de este México
(no porque en otros países no suceda, sino sólo por obviar), se viene
escuchando una voz que son miles de voces en protesta, rebeldía, resistencia
desde hace cinco años que bien son 500 años (digo esto por la ficción del
tiempo y su distancia).

Son las voces del pueblo indio de Chiapas, que se ha venido haciendo eco de
la voz de los pueblos indios de México. Con un brazo armado, el Ejército
Zapatista de Liberación Nacional, y el otro desarmado, invitador,
provocador, incitador, que quita obstáculos, transgrede límites. Su palabra
que obliga a la reflexión de todas aquéllas y aquéllos que en sus
distancias y deferencias se saben y se sienten tan semejantes ¿la sociedad
civil quizás? Estas y éstos que desconocidos, clandestinos son, sin tener
que llevar cubierto el rostro con pasamontañas y paliacates. Las mismas y
los mismos que luchan y pelean contra un enemigo que parece acompañarlos
siempre y que tiene un nombre por no ponerle otros..... Apatía.

Este enemigo las ha y los ha venido haciendo y deshaciendo. Los ha venido
haciendo máquinas humanas a quienes lo único que importa es llegar temprano
y checar tarjeta, y les ha venido deshaciendo la fe, la riqueza de atreverse
a apostarle a cumplir sus sueños, a creer en sí mismos y en los demás, la
posibilidad de que la vida, nuestras vidas, pueden ser mejores si solo nos
atreviéramos a intentarlo, a perder el miedo y ser corazones valientes y
libres.

La sorpresa,
La increíble sorpresa es que en este hacer y deshacer
Parece ser que no se ha tocado la esencia.
El corazón empieza a recobrar la memoria y late con fuerza,
Tal vez "no son todos los que están,
Ni están todos los que son",
Pero hay cinco mil personas que son y están, y también una sociedad civil
que acompaña su caminar.

Vienen siendo cinco años de resistencia,
Fue el primero de enero de 1994,
Fueron los diálogos, desdiálogos,
Fueron los encuentros, los desencuentros,
Fue la primera consulta,
Más desdiálogos,
Fue el silencio,
Fue la masacre de Acteal,
Fue nuevamente el silencio.

Ahora se recupera la voz,
La palabra sustituye poco a poco a la abstinencia.
Una segunda consulta.
¿Será que la palabra es la respuesta?,
¿Cuál lenguaje hay que inventar para derrumbar la torre de babel?
Cuya falta de alma, insensible locura, mezcla de explotación, represión e
injusticia,
Aún pretende anular con cínica soberbia,
Todo intento de camino nuevo, de nuevo, de cambio.

Responsable de la Publicación:
Patricia de la Fuente Castro