CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
Comisión de Seguimiento Ampliada
México D. F., a 18 de enero del 2001.
A la opinión pública nacional e internacional,
Al Congreso de la Unión,
A los pueblos, comunidades y organizaciones indígenas del país:
Queremos fijar nuestra postura respecto de la iniciativa del Instituto Nacional Indigenista, la Oficina de Atención a los Pueblos Indígenas de la Presidencia de la República y el Congreso de la Unión, de llevar a cabo un Foro de Consulta con los pueblos indígenas para escuchar su posición en torno a la reforma constitucional sobre derechos y cultura indígena que está por discutirse en las cámaras en fechas próximas.
1. El Congreso Nacional Indígena es la Casa de Todos los Pueblos Indígenas y sus organizaciones y comunidades. A este espacio son bienvenidos cualesquiera organización, comunidad o pueblo indígena sin importar su filiación ni sus posiciones.
2. Durante los cinco años de existencia del CNI el consenso fundamental que hemos venido construyendo y seguimos reivindicando es la exigencia de que se cumplan los Acuerdos de San Andrés en la traducción jurídica de la propuesta de reforma constitucional elaborada por la Comisión de Concordia y Pacificación que fue presentada el 29 de noviembre de 1996. Este consenso fue declarado por vez primera en Milpa Alta en noviembre de 1996 y ha sido reiterado en la Marcha Indígena que, junto con los 1,111 representantes zapatistas, se dirigió a la Ciudad de México; lo han ratificado miles de cartas de organizaciones y comunidades, así como pronunciamientos, foros y talleres, habiendo sido reivindicado en todas las regiones del país durante la Consulta Zapatista de marzo de 1999. Hoy nos manifestamos nuevamente por el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés y por el cumplimiento satisfactorio de las TRES SEÑALES (retiro del Ejército Mexicano de siete puntos de la geografía de Chiapas, cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés y libertad para los presos zapatistas) que el EZLN ha demandado del Gobierno Federal como condición indispensable para el reinicio del diálogo por una paz digna y justa para Chiapas y para el resto del país.
3. La realización del Tercer Congreso Nacional Indígena en Nurío, Michoacán, el 2, 3 y 4 de marzo, tiene la intención fundamental de ratificar de nueva cuenta este consenso nacional en torno a una iniciativa de reforma que surgió con base popular y consensar con la comandancia del EZLN los pormenores de nuestra comparecencia en las Cámaras junto con los 24 representantes zapatistas.
4. Por lo tanto, si bien saludamos la preocupación del Congreso de la Unión, el INI y la Oficina para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas por crear un espacio para que los pueblos digan su palabra, nos preocupa que diputados, senadores y funcionarios parezcan ciegos y sordos a todos y todas las que desde tantos sitios estamos empeñados en que se nos vea y se nos escuche, se nos incluya como sujetos en la construcción del país y seamos reconocidos en la Constitución Federal y en las leyes que de ella se derivan. Ciegos y sordos porque se niegan a cumplir las TRES SEÑALES demandadas por el EZLN y porque el Congreso Nacional Indígena está por realizar un Tercer Congreso para ahí decir su palabra. No hace falta un foro de consulta antes de ese Tercer Congreso porque ahí diremos nuestra palabra junto con los representantes zapatistas. Porque a la llegada de nuestros contingentes a la Ciudad de México presentaremos junto con la Comandancia del EZLN nuestra postura unificada de todos los pueblos indígenas de México.
5. La intención gubernamental se manifiesta en un sentido distinto al diálogo, militarizando aún más las comunidades indígenas del país en la víspera del viaje que la Delegación del EZLN prepara a la Ciudad de México para exigir el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés. En dicho contexto denunciamos y repudiamos la presencia del Ejército Mexicano y de fuerzas de seguridad pública en el Municipio de Paracho, Michoacán, lugar donde se realizará el Tercer Congreso Nacional Indígena; y la anunciada estancia del Ejército en los pueblos de Milpa Alta, región por la que pasará la Delegación del EZLN antes de su arribo a la Ciudad de México. La presencia militar y de fuerzas de seguridad pública en las comunidades mencionadas tiene el fin de hostigar e intimidar a las poblaciones de estas regiones con el objeto de inhibir la participación de los pueblos indígenas en las movilizaciones que se anuncian junto con el EZLN. Por todo lo anterior rechazamos la presencia del Ejército Mexicano en las comunidades señaladas y en todas las comunidades indígenas del país.
6. Respetamos a todas las organizaciones, personas y representaciones comunitarias que hayan decidido participar en el Foro del INI, el Congreso de la Unión y la Oficina para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Invitamos a todas estas organizaciones, personas y representaciones comunitarias a que se sumen a los trabajos del Tercer Congreso Nacional Indígena en Nurío, Michoacán y sepan que serán bienvenidas sus propuestas y sus consideraciones. Sin embargo, queremos enfatizar que como Congreso Nacional Indígena hemos decidido no participar en dicho Foro del 20 y 21 de enero.
7. El Congreso Nacional Indígena hace un llamado a todos los pueblos, organizaciones y comunidades, a todos los y las especialistas en la materia, para que juntos, trabajemos en el Tercer Congreso, nos movilicemos junto con los hermanos zapatistas y juntos luchemos por el reconocimiento de nuestros derechos colectivos, por el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés y la aprobación de la propuesta de reformas constitucionales elaborada por la Cocopa. Sin este primer reconocimiento constitucional de nuestros derechos, cualquier reforma institucional es puramente de papel. Una vez reconocidos nuestros derechos en la Constitución, podrán derivarse las reformas institucionales que se desprendan del nuevo marco constitucional.
México, D. F. a 18 de enero del 2001
Por la Reconstitución Integral de Nuestros
Pueblos
¡Nunca más un México sin Nosotros!
COMISIÓN DE SEGUIMIENTO AMPLIADA DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA