CUADERNOS DEL CIEN

Febrero de 1997



97 ¿SOLO UN AÑO ELECTORAL?

Resumen para el Web



4. El reto del D.F.


Así como las elecciones del 97 tienen una gran importancia para la vida política a nivel nacional, en la ciudad de México, D. F. marcarán un hito pues por primera vez en su historia se decidirá mediante votación la Regencia o Gubernatura. Para estas fechas se ha comenzado a generar una importante dinámica y poco a poco se conocerán todos los nombres de los candidatos a contender. Cada uno de ellos tendrá que enfrentar obstáculos para alcanzar el mayor porcentaje de votos, y ninguno podrá desentenderse de conocer a fondo la problemática de la que ha sido ya considerada no sólo la ciudad más grande del mundo, sino a la vez una de las más caras y de las más inseguras.

Los problemas de la ciudad están vinculados estrechamente a su proceso de urbanización de 1940 a la fecha; este proceso a su vez ha estado relacionado con el desarrollo de la economía nacional. Su difícil solución en el presente y el futuro cercano (por haberse generado a lo largo de mucho tiempo y por el hecho de que su propia dinámica ha rebasado los programas establecidos para su corrección), sólo significa que debe de ser un motivo de preocupación que exige el replanteamiento de acciones más oportunas para mejorar la vida de los capitalinos.

Entre los problemas más importantes de la capital del país están los siguientes:

A la ciudad de México se le achaca la culpa de mermar grandemente los recursos nacionales e incluso a sus habitantes la de ser ciudadanos consentidos del gobierno federal; ello ha promovido más el antichilanguismo tan marcado en ciertas regiones del país. El problema es que la ciudad vive una complicada situación, virtual bomba de tiempo ante la que se requiere gastar recursos excesivos o dejar que eventualmente exploten en las manos sus graves complicaciones.

El asunto aun así no resulta nada fácil, pues por las mismas condiciones del país entero muchos de los problemas que sufre la ciudad de México son hoy prácticamente irresolubles, en virtud de la incapacidad para lograr un mejor ordenamiento de los recursos nacionales. Sería indispensable, de hecho, una verdadera macropolítica de redistribución de todos los recursos que hoy concentra la capital en solamente el uno por ciento del territorio; pero esto no estamos ni lejos de alcanzarlo, tanto por la crisis que impide el flujo de finanzas suficientes para avanzar en planes más definidos, como por el mismo subdesarrollo que obliga una y otra vez a continuar caminos siempre ineficaces.

Así, todas las medidas anticontaminantes, policiacas contra la inseguridad, de mejoramiento vial, etc., que se establecieran para la ciudad de México por cualquier gobierno -del signo que fuera-, serían durante mucho tiempo prácticamente insuficientes, en razón del principal problema: la alta concentración poblacional que resulta inevitable mientras la capital continúe siendo centro económico, comercial, financiero y aun político del país, y mientras la solución de los asuntos se deje en manos tan sólo de instancias gubernamentales y no de la misma población, participante en la organización de sus recursos y comprometida en sus acciones.

Esto ha sido dicho en decenas de ocasiones y por ello cualquier opción política que aspire en serio a gobernar a la ciudad deberá contemplarlo en forma primordial en su programa, y llevarlo a cabo de salir triunfante. De otra manera, las meras promesas no harían sino acercar el plazo del eventual estallamiento de esa bomba de tiempo que hoy representa la capital del país.








Si deseas obtener un ejemplar del Cuaderno del CIEN de Febrero de 1997 a un costo razonable, solicítalo a través de nuestro Correo Electrónico.






Al Indice del Cuaderno del CIEN

A la Página Principal del CIEN...





Nuestro Correo Electrónico: