
Durante el año que terminó importantes organismos informaron acerca de la situación mundial:
Esos temas se ligan a la necesidad de promover la democracia representativa en la región, de buscar alternativas económicas y sociales que vean al bienestar como el centro de las estrategias de los gobiernos, o de prestar mayor atención a medidas unilaterales tales como el embargo atunero a México y el bloqueo a Cuba. Junto a tales avances regionales destacan otros de carácter continental, como el del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) impulsado desde la Cumbre de Miami por Estados Unidos, y retomado en reuniones en las que -como la Cumbre de Santa Cruz, Bolivia, en diciembre último- se hacen nuevas propuestas que indican que ni ese proceso está estancado ni hay un sólo país interesado en detenerlo.
El viejo tema de la unidad latinoamericana ha sido considerado como un medio para enfrentar los retos que esa integración plantea o para tratar de contrarrestar lo que para algunos son inconveniencias de los programas neoliberales, y para otros son estragos de una etapa salvaje del libremercado mundial. En el año se llevaron a cabo importantes eventos en los que se destacan esos rubros:
1. La Conferencia Internacional convocada en Brasilia por la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT).
2. La X Cumbre del Grupo de Río.
3. El II Foro Bolivar de la Pequeña y Mediana Empresa Latinoamericana.
4. El VI Encuentro del Foro de Sao Paulo.
5. El Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo.
6. La XI Cumbre del Mercosur.
7. La II Reunión de Ministros de Defensa americanos.
8. El V Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Estudios sobre América Latina y el Caribe (SOLAR).
9. La VI Cumbre Iberoamericana.
10. La reunión de los provinciales de la Compañía de Jesús en América Latina.
11. El VII Encuentro Feminista de América Latina y el Caribe.
La Asociación por la Unidad de Nuestra América (AUNA) en México llevó a cabo coloquios sobre importantes temas (los empresarios, la educación superior, los problemas de género, la comunicación, y los sindicatos, todos en relación con la región), y un primer seminario del Foro por la Unidad de América Latina, con el tema México y América Latina: crisis, globalización y alternativas.
En todos esos eventos se destacaron dos temas esenciales: las oportunidades que brinda el camino de una mayor integración de las economías de la región con el resto del mundo, y la necesidad de impulsar una mayor estabilidad política en cada país frente a la inestabilidad que crea un mayor empobrecimiento de las más amplias capas de la población.