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El problema de
niños y niñas que se suman diariamente a las calles de la Ciudad Capital
sigue en aumento, dado que las condiciones económicas y sociales no
muestran una tendencia reversiva en el mediano plazo. Muestra de ello
es que en 1992 Oaxaca contaba con mil niñas y niños en las calles de
la Ciudad Capital; hoy día se cuenta con tres mil, según datos de DIF/UNICEF
y a nivel del Estado existen 750 mil niñas y niños trabajadores. 22
Este sector social
marginal en su mayoría proviene de zonas indígenas, muchos de ellos
migrantes, de los cuales una mínima parte aun habla su lengua y visten
su vestimenta tradicional. Estos niños y niñas tienen como principal
causa de su estancia en la calle la pobreza, inducidos por sus familias
salen en busca de recursos para su alimentación y pago de sus estudios.
| A continuación
se muestran claramente factores de riesgo en el desarrollo infantil
adecuado de la población de menores en situación de calle, y con
ello la violación evidente a los Acuerdos de la Cumbre Internacional
de la Infancia: |
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- El 64% de los menores
que trabajan y/o viven en la calle son varones; el 36% restante son
niñas.
- Los
rangos de edad de estos niños y niñas son: 25% son menores de 6 años;
el 37% tiene entre 7 y 12; el 38% es mayor de 16.
- Los
menores provienen de 39 colonias diferentes de la Ciudad y 10 comunidades
del Estado.
- Forman
parte de seis grupos étnicos diferentes: Zapotecos, Mixe, Triqui, Mixteco
entre otros.
- El
50 % de ellos aun mantiene contacto con su comunidad de origen.
- El
64% de los niños y niñas llevan un año en promedio en calle.
- El
64% de estos niños y niñas trabajan, el resto solo vagabundea por las
calles.
- Resalta
el origen rural de abuelos y padres - migrantes en busca de mejores
oportunidades- en contraste con el origen urbano del menor, quien busca
comprender sus raíces; 45% de los menores provienen de zonas rurales
y el 100% vive en zonas marginadas de las ciudades; el 76% no habla
el idioma indígena de sus madres y padres.
- La
mayoría de los menores presentan segundo y tercer grado de desnutrición.
- La
mayoría forma parte de familias desintegradas.
- Las
familias se caracterizan por ser numerosas, el 62% cuenta con más de
6 miembros, por lo que la atención a los menores se distribuye entre
los adultos y los propios hermanos. Por ello, la vida en casa presenta
serios problemas de hacinamiento y violencia intrafamiliar, la falta
de espacios y de afecto orillan a los menores a salir de ésta.
- El
30% de las familias tienen a la madre como jefa de familia. La vida
y niñez de las madres de los niños de la calle se caracteriza por ser
básicamente de trabajo, quienes han salido de su hogar a los 13 años
en promedio. Así mismo, la educación familiar es impartida principalmente
por la madre, quien presenta elevados índices de analfabetismo.
- El
72% de los padres de familia de estos niños y niñas labora con un nivel
básico no calificado, principalmente en actividades del sector informal;
40% de las familias se dedican al comercio ambulante. Por ello, el 36%
de los niños trabajan en el comercio ambulante.
- Otros
trabajos que realizan los niños y niñas son: venta de productos, músicos
y cantantes, trabajo doméstico, boleros, aprendiz de oficio, limpiabrisas,
estibador, prostitución, entre otros.
- El
hogar, con todos sus problemas y limitaciones constituye un punto de
referencia fundamental para los menores.
- La
participación de los menores en el trabajo para el hogar, dentro y fuera
de éste es considerada una obligación desde temprana edad. Los niños
y niñas asumen el trabajo callejero como una forma de vida desde temprana
edad, ya que constituye su actividad cotidiana. Sin embargo, la vida
callejera expone a los menores a riesgos de violencia, adicciones y
abusos.
A pesar de que ha
crecido la conciencia con respecto al número y condiciones de los niños
y niñas de la calle, con el correspondiente crecimiento de programas
públicos y privados establecidos para ellos, muchos han resultado inadecuados
para la resolución efectiva de los problemas individuales de éstos jóvenes.
Es un hecho la
tendencia creciente de menores en situación de calle, en un entorno
familiar adverso que exige propuestas de atención profesionales y claras
que logren revertir el problema y que aseguren que los niños, niñas,
jóvenes y familias logren un cambio de fondo en sus perspectivas de
vida futura. Esta labor exige la vinculación de diversos actores, con
el fin lograr el fortalecimiento del sector social en su conjunto que
permita una incidencia efectiva en el actuar.
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DIF Nacional-UNICEF
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