Proyecto Bogotá Entrevista con Enrique Peñalosa, artífice de la nueva capital
colombiana por Tom Dieusaert

El lugar de los hechos: San Luis, Missouri (EU) donde el ex-alcalde de
Bogotá dió un discurso muy aclamado sobre un desarrollo alternativo
para el continente. Lo entrevistamos luego en el parque de Union Station,
entre las jardineras, las fuentes y las estatuas urbanas. El muy
carismático Peñalosa habla cómo un tren, abundando sobre cuestiones sociales
y desarrollo urbano, mientras que gesticula, se ríe, y cotorrea con los
transeúntes. Ni obstante, logramos interrumpirlo de vez en cuando para
hacerle alguna que otra pregunta...
¿Hemos escuchado mucho de Bogotá. Qué fueron los cambios más importantes?
Hemos trabajado mucho sobre el espacio público. Quitamos muchisimos
avisos (anuncios), propaganda ilegal que había por todas partes y sacamos
a los automóviles que estaban estacionados encima de los andenes
(banquetas) donde se habian construido bahias de estacionamiento, quitándole
el espacio al ser humano, a los niños, a los peatones. También
ampliamos los andenes, haciendo cientos de miles de kilometros cuadrado de
andenes.
¿Habia presupuesto para todo eso?
Si, ahi tuvimos unos recursos interesantes porque hubo una reducción de
capital de una empresa donde el municipio era socio. Son muchos los
proyectos que hicimos porque tambien hicimos escuelas, bibliotecas, mas de
mil parques mas de 200 km de ciclorutas, todo un sistema nuevo de buses
(el llamado Transmilenio) muy moderna, que opera practicamente como un
metro, que esta moviendo mas de 550 mil personas diarias. En fin,
muchos proyectos diferentes asi que es dificil de separar el costo, pero en
total eraa una inversión de facilmente 3 mil millones de USD $

¿Como se hace, tomando en cuenta la idiosincrasia latinoamericana,
implementando un transporte como bicicletas?
El único sitio en esta sociedad nuestra tan segregada, donde los ricos
no están separados de los pobres es en el espacio publico peatonal, en
la banqueta. Si logramos que la sociedad se mueva en transporte
publico y en bicicleta vamos a tener que la gente se encuentre como iguales.
Durante el tiempo de trabajo el obrero mas humilde o el presidente de
la empresa están más o menos en la misma situación, pero cuando
realmente se siente la diferencia social es en el tiempo libre. La persona del
estrato más alto tiene su automóvil, sale a casas de recreo, a clubes,
a restaurantes, en vacaciones, ...
La gente de recursos bajos no tiene prácticamente ninguna alternativa
distinta para su recreación que la televisión y los espacios públicos,
los parques y los andenes.
En una zona muy pobre de Bogotá, donde incluso hay muchas vías sin
pavimentar, hicimos la via peatonal más grande del mundo que no sea sobre
una costa. Es una vía de 17 km de largo, 15 metros de ancho, bordeados
de arboles. Está aún en proceso de construcción, pero está todo
contratado y financiado.
La aproximacion tradicional para mejorar la zona, hubiera sido
pavimentar vías, pero esta vía peatonal ha dignificado la vida de la gente, se
esta dando importancia al ser humano, a los niños. Llevamos años
haciendo ciudades para los automóviles y no para la felicidad de los niños y
la dignidad del ser humano.

¿Como fue la reacción de la población de aquellos cambios drásticos?
Ha sido muy duro porque, como en otros lados de América Latina, los
vendedores informales habían invadido los espacios públicos y tambien los
tuvimos que sacar. El centro de la ciudad es critica por eso no podemos
permitir que se vuelva un caos y un desorden.
Lo que no se había hecho en América Latina, hasta que yo sepa, era
sacar de una manera masiva a los automóviles que se estacionaban en sitios
ilegales, encima de las veredas, construyendo bahias de
estacionamientos dondes deberia de haber espacios peatonales. Fue muy duro esas
peleas, hubo batallas de todo tipo, pero poco a poco la gente ha comenzado a
entender.
Algo interesante que hicimos fue organizar un día sin carro. Todo un
dia en Bogotá, un ciudad de 7 millones de habitantes, donde habían 0
autos circulando, solo los vehiculos de trabajo comericales.
¿Es diferente que los dias sin auto en Europa?
En Europa cierran algunas vías, una pequeña sector de la ciudad. En
Bogotá son 7 millones de habitantes, sin carro, de las seis de la mañana
hasta las siete de la noche, y funciona perfectamente. Salen
aproximadamente un millón y medio de ciclistas.
A parte de eso, tenemos una tradición interesante, de que cada domingo
cerramos 120 km de las vias principales y sale la misma cantidad de
ciclistas a apropiarse de
la ciudad. Es interesante porque todos los ciudadanos se movilizan como
iguales: El ejecutivo vice-presidente financiero sentado en el bus
junto a la aseadora de la empresa.
¿Cual era la reacción de la gente al hecho que tuvieron que dejar su
carro?
Hicimos encuestas. Al principio hubo una oposición grande de los
estratos altos.
Lo único que les pedimos, es que por un día hagan como el resto de la
humandidad, Es tan doloroso ? Es tan complicado ?
Pero la realidad es que hubo un sentido de comunidad maravilloso, todos
lo disfrutaron. Se hizo un referendum, una consulta popular, donde la
gente votó que se hiciera un día sin carro cada primer jueves de
febrero. Ahí creo que cometí un error, porque si hubieramos preguntado si la
gente queria un día sin carro cada mes o cada semana, lo hubieran
aprobado.
Además se aprobó que al partir del año 2015, durante seis horas pico,
desde las seis de la mañana hasta las nueve de la maniana, y de las
cuatro y medio de la tarde hasta las siete de la tarde, no puede haber
ningún tipo de automóvil circulando, de manera que toda la sociedad tenga
la obligación de moverse en transporte público o en bicicleta.
La mejor garantía para tener un excelente transporte público es obligar
a los estratos altos de moverse en él. Porque obviamente cuando si
nunca tienen la necesidad de transportarse en transporte publico, ese
transporte no va tener la calidad que se requiere.

¿Porque tanta énfasis en el transporte y el entorno urbano ? No urge más
resolver cuestiónes sociales?
Es imposible en nuestras sociedades darle a todos los ciudadanos un
viaje a Europa, una computadora o un autómovil . En cambio, si es posible
darle a la gente unos bienes en común de alta calidad, darle a toda la
población una excelente educación, excelentes escuelas, excelentes
bibliotecas, excelentes parques, excelentes veredas (banquetas) y un
excelente transporte público. Eso sí es perfectamente posible, si se asigna
bien los gastos. (Peñalosa se refiere al relativo bajo costo del
proyecto Transmilenio, que costó 175 millones de dolares)
Normalmente los estratos altos siempre quiere resolver el problema del
transporte, construyendo un metro subterráneo, no porque tengan la
menor intención de subirse al metro; si no porque van echar allá a los
pobres, debajo de la tierra preferiblemente, donde no los vean, para que
ellos puedan seguir conduciendo su automóvil en la superficie.
Además, es mucho mas agradable crear un sistema que va en superficie
donde los ciudadanos puedan ver su ciudad, la gente. Obviamente la
decisión política es quitar de los autos una serie de carriles para
corredores exclusivos de sistemas modernos det transporte en bus.
¿Los automovilistas justamente piden más vías y usted las quiere quitar?
Nosotros en América Latina seguimos de la manera mas ciega creyendo que
el problema de transporte se arregla haciendo mas vías. A una ciudad
como Bogotá o México le puede tomar mas de cien años tener la
infraestrucutura de carreteras que hay en una ciudad norteamericana, pero sin
embargo en EU el problema de los trancones (embotellamientos) es cada vez
peor, se esta duplicando cada 5 años, el tiempo perdido en trancones.
Hacer más vías no sirve para nada, porque la vía y la autopista nueva,
lo único que hace es producir desarollos mas lejos de vivienda, centros
comerciales, fábricas, ...
La nueva vía va generando su propio tráfico y en poco tiempo esta
estancada también con un problema nuevo: La ciudad ahora es mas extensa y
los mismos automóviles tienen que recorrer mayores distancias.
Se ha demostrada hasta la saciedad, que tratar de arreglar un problema
de transporte haciendo mas vías, es como tratar de apagar un fuego con
gasolina. La única solución seria, para tener una ciudad más eficiente
y humana, es restringuir severamente el uso del automovil y mejorando
los espacios públicos, las vías peatonales, el transporte publico y
ciclorutas.

Eso significa buscar un otro modelo de desarrollo que el de Estados
Unidos ...
Así es. Incluso podemos en América Latina, creo yo, convertirnos en un
ejemplo para el mundo. A nosotros latinos nos gusta hablar mucho, sobre
un modelo de desarrollo propio, de cómo somos diferentes en nuestra
cultura, y como somos especiales, etcetera, etcetera....
Pero en los hechos, lo único que hacemos es copiar mal, lo que hacen en
otras partes y principalmente en EU.
Nosotros tenemos una realidad distinta, unas posibilidades económicas
reducidas, lo que hace que no podemos tener una cobertura total de metro
para toda la ciudad. Tenemos un clima distinto, no tenemos 20 grados
bajo cero como ocurre en New York o en Toronto, o en San Luis donde
estamos ahora. Entonces necesitamos un sistema de desarrollo propio,
adecuado a nuestra realidad. Tenemos una cultura donde nos gusta estar juntos,
no queremos suburbios donde las calles están desocupadas, como en
Estados Unidos donde la gente ni se ve.
¿Sin embargo, en América Latina el coche sigue siendo una herramienta
indispensable para subir la escalera social?
Claro, en Estados Unidos y en América Latina se habla de muchos niveles
socioeconomicos, pero realmente hay dos: Los que tienen automóvil y los
que no tienen. Los que tienen automóvil entran en un especie de
clasificación superior de los seres humanos.
¿Pero pedir a la gente que dejen el carro, no es negarles el ascenso
social?
En todas partes de la planeta el coche es un símbolo de estatus, mas
que un medio de transporte. El autómovil es maravilloso, para salir de
paseo, para salir eventualmente de noche.
El problema se presenta cuando todos los ciudadanos lo quieren utilizar
a la misma hora, al mismo tiempo, todos los dias, eso es lo que no es
posible. Y si no hacemos nada vamos a un trancón absolutamente total, y
ciudades como Bogotá o Mexico, que están a una altura muy grande,
estámos más cerca de las estrellas, pero mas lejos del oxígeno. Así que el
problema de la contaminación es todavía mas grave. Apostando al
automóvil, es una actitud totalmente ciega e irresponsable, creando un
envenenamiento total del medio ambiente.
Ni siquiera es una cuestión de opciones se queremos esperar,
construyendo mas vías siguiéndole a los que tienen automóvil, podemos esperar
algunos años y posponer el bloqueo total, pero inevitablemente vamos como
sociedad de manera suicida, como si estuvieramos en un tren en el vagón
de cafetería, avanzando a 300 km por hora, hacia una pared de concreto.
Cuando por el contrario, podemos tomar la iniciativa y hacer un modelo
distinta de vida mas igualitaria, mas sostentable y finalmente, más
adecuado a nuestra cultura y clima.
En su discurso en la conferencia de Traillink, conectando comunidades a
través de senderos, usted relacionó el transporte con la salud pública.
Puede abundar algo sobre eso ?
Hace poco estuve en reunión en Estados Unidos con el presidente de
Glaxo Smith Kline, la corporación farmaceutica más grande del mundo. Las
mayores recursos los están destinando a dos temas: Drogas antidepresivas
y a problemas respiratorias, porque la contaminación sigue agravándose.
Eso demuestra que el sistema que tiene Estados Unidos, que tiene cosas
maravillosas, no es un sistema que necesariamente tenemos que copiar.
Hay muchas necesidades del ser humano. El ser humano necesita comer y
un techo, pero si ya hablamos de necesidades no para sobrevivir, si no
para hacer felices, necesitamos estar con otras personas.
Los latinoamericanos con mayor razón queremos estar con otros, no en un
suburbio aislado, nos gusta salir, ir a la tienda cercana, ver gente en
la calle, ...
Por eso la gente va a los conciertos de música en vez de verlo en video
en su casa, por eso van a la playa en vez de asolearse en una azotea,
por eso prefiere la gente un restaurant lleno en vez de un lugar vacío.
Creo que hace falta hacer un desarrollo urbano mas denso, que por lo
menos haya unos 140 habitantes por hectarea. Cuando el desarrollo urbano
es suburbano, regado, desparramado por todas partes, se vuelve
imposible tener un sistema de transporte público de bajo costo y alta
frecuencia. Además cuando la ciudad se riegue por el campo, vamos a terminar con
los recursos.
Porque no pensar en una ciudad donde la mitad de las vias son
peatonales ? Hemos hecho ciudades para la movilidad de los carros, no para la
felicidad de los niños.

¿Hay una relación en el desarrollo urbano que han impulsado en Bogotá
y los indices de delincuencia que se ha ido reduciendo
espectacularmente?
En la medida donde se respete mas la dignidad del ser humano, donde los
jóvenes están más felices, donde la gente tiene parques, está con sus
niños, hay menos delincuencia. La gente necesita algo para entretenerse,
un lugar agradable a donde ir. Yo creo que buena parte de la violencia
que hay en América Latina no se debe al crimen, se debe a borrachos,
gente que se pone a tomar alcohol o con el auto mata a otro persona. O a
veces son los mismos amigos que van a beber juntos, que terminan
matándose entre ellos.
Sin embargo, en México existe el temor que en el momento que
implementen ciclorutas, como la que va sobre la antigua vía de tren, se van a
robar las bicicletas...
El problema de la seguridad es un problema distinto. Es como el cuento
del sofa: El marido que encuentra a su mujer con otro hombre haciendo
el amor sobre el sofá, sale furioso y vende el sofá. Obviamente el
problema no es el sofa. Si existen problemas con la inseguridad hay que
trabajar en eso, pero no vamos a dejar de hacer parques, ni ciclorutas y
encerrarnos en un automovil. Todo lo contrario. Los domingos, cuando se
cierran las 120 km de vías, aquella cicloruta es el sitio mas seguro que
hay en la ciudad. Cuando la gente anda en bicicleta se cuida uno a
otro, se ayudan entre ellos.
Lo que contribuye a la seguridad es que haya más gente en espacios
publicos ordenados. Se ha probado que en espacios públicos de alta calidad,
la gente tiende mas a ayudarse más. Los buenos se sienten seguros,
mientras que en espacios publicos desordenados la gente siente un ambiente
hostil, como si todos en el sector fueran delincuentes. Eso no quita el
hecho que hace falta buenos policías. A veces pensamos en América
Latina, que a medida que avanzemos como sociedad, no necesitamos tanta ley,
pero se ve que en los países más avanzados como Suiza, la cantidad de
policías en la calla aumenta y son altamente equipados y profesionales.
¿Como ven los Bogotanos su ciudad hoy en día?
La ciudad era más odiada por sus propios habitantes, que por cualuquier
otra persona. Los capitalinos pensaron que era lo peor. Ahora la gente
de Bogotá tiene cariño y hasta orgullo por la calidad de vida.
Claro, falta mucho por hacer. Hemos hecho el 1 por ciento, pero lo
importante es que hemos señalado un camino por donde hay que avanzar. En
Bogotá logramos la cobertura total de escolaridad para todos los niños,
hasta el ultimo grado de bachillerato. Pusimos más de 15 mil
computadores con internet en todos los colegios de la ciudad. Pero de todas
maneras la poblacion infantil aumenta, no tanto como Mexico quizás, pero
aumenta con 150,000 habitantes por año de los cuales una buena parte son
niños de bajos recursos y desafortunadamente, siempre existe la politica,
las decisiones cortoplazistas.
El congreso actual de la ciudad está bloqueando los recursos para el
alcalde (Atanás Mockus). Eso son actitudes suicididas, nos
autodestruimos. Si queremos hacer cosas hay que aumentar impuestos, pero nadie
aparentemente piensa que es necesario que tengamos mas recursos para que los
niños vayan al colegio. Es muy preocupante una ciudad donde no hay
sociedad civil y nadie se siente responsable por la ciudad.

Enrique Peñalosa es actualmente profesor invitado en la Universidad de
Nueva York (NYU) donde da catedra sobre el desarollo de las ciudades en
América Latina.
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